Vendes lo que Eres

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Por Joaquín Antonio González de la Higuera Guzmán

El proceso de ventas de cualquier producto o servicio es complejo, consta de muchas partes, todas ellas importantes, en las que guías a tus potenciales clientes, que tienen un problema, a la solución que tú dispones para este problema.

Tienes un buen producto o servicio y te lanzas al mercado, has revisado tu propuesta de valor, el mensaje, el embudo, todo el marketing está a punto, pero …. Pasan los días, los meses y no terminas de alcanzar tus objetivos de facturación e ingresos, las ventas no despegan.

Déjame preguntarte, ¿Cómo te estás enfrentando al cierre?¿Quizás aún arrastras creencias y patrones de rechazo a la venta?

Si esto es así, siento decirte que tienes un grave problema, aunque esto tú ya lo sabes y es que nunca vas a poder alcanzar tus objetivos en ventas.

Por esto, aunque todas las etapas del proceso de ventas son importantes, una específicamente marca la diferencia, el cierre, sin éste, por muy bueno que haya sido todo el trabajo anterior, todo el esfuerzo y dedicación no habrá servido de nada.

Y es que cuando te pones frente a tu cliente para exponerle tu propuesta de valor, también le estás trasladando todos tus miedos e inseguridades, esas que has ido acumulando desde niño en tu evolución. Si aún no has llegado a ese punto en que te diste cuenta que tenías que trabajar estos aspecto, finalmente las objeciones que te va a poner tu cliente para comprar, son las mismas que tu pones cuando compras para ti.

¡Si!, tu cliente huele tu miedo, lo percibe, no sabe que ocurre, pero esto hace que pierda toda la confianza que pudiera tener en tu propuesta de valor.

En este punto quizás te estés preguntando ¿y qué puedo hacer?.

¿Empezar a trabajar mis miedos e inseguridades? Seguro que será bueno empezar a trabajar estos aspectos, pero puede ser un proceso largo y quizás tu negocio requiere de soluciones más inmediatas.

¿Quizás delegar está función a un profesional en el cierre de ventas? A buen seguro que esta sería también un solución acertada y complementaria a la anterior que te haría aumentar tus ventas.

En tanto en cuanto, puedes implementar estas ideas, no quiero dejar de darte un tip para llegar mejor a tus clientes y es precisamente olvidarte de que son clientes.

La venta al fin y al cabo se trata de relaciones con personas, tienes que dejar de verlo como una transacción y empezar a tratar a tus clientes como si fueran tus amigos, ¡cuida tus relaciones!. No trates de convencer a nadie de que te compre, que sean ellos quienes lleguen a la conclusión de que eres la mejor opción.

Si tienes algún amigo que confía plenamente en ti, ¿le estás dando todos los días argumentos de lo buen amigo que eres? ¿O es él el que ha llegado a su propia conclusión de que eres un buen amigo y por eso cuenta contigo?

 “No vendes lo que quieres, vendes lo que eres”