UPITA DE LOS REYES, el ejemplo perfecto de empresa familiar que innova, trabaja y disfruta teniendo presentes sus orígenes

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UPITA DE LOS REYES es el perfecto ejemplo de empresa familiar que crea, trabaja y disfruta teniendo presentes sus orígenes. En la actualidad las hermanas Reyes Millán forman la 4ª generación de este histórico negocio. Su despacho de Castilleja de la Cuesta lleva abierto 27 años al público, pero la empresa familiar se remonta a su bisabuela Dolores Cansino. En la actualidad continúan con el recetario familiar y crean las auténticas tortas de aceite de oliva virgen extra que exportan a países como Alemania o Reino Unido y cuentan con diferentes premios y certificaciones que avalan su calidad. Además, en estas fechas navideñas que nos esperan nos deleitan con polvorones de Almendra, Canela, Limón y Chocolate elaborados como los de antaño.

¿Cómo nace Upita de los Reyes? ¿Nos cuentas un poco sobre vuestra historia?

Pues se remonta a mediados del siglo XIX, por vía paterna nuestra bisabuela Dolores Cansino Rosales hacia dulces en su casa. Junto con su hermana crearon un recetario y lo pusieron en marcha en fábricas de Castilleja. Más tarde, estas recetas pasaron a manos de su hijo, nuestro abuelo Manuel de los Reyes Cansino junto a su mujer Guadalupe de los Reyes Ortiz, la abuela UPITA. Fue entonces cuando se fundó UPITA DE LOS REYES en 1983 como lo conocemos.

Luego le ayudaban nuestros padres, nuestra madre Luisa Millán se convirtió en su mano derecha y heredera de las recetas familiares. Los comienzos de mi madre fueron, como todos los comienzos, muy duros, vendiendo en tiendas de alrededor, a vecino, supermercados y poco  apoco fue creciendo. Hasta que todas sus hijas también nos acoplamos al negocio. Hoy en día tenemos la suerte de trabajar las cinco hermanas para el negocio que está recogido por una sociedad limitada. Somos la cuarta generación que sigue la tradición y artesanía del legado familiar.

Desde entonces ¿cómo ha evolucionado el negocio?

Las 5 hermanas trabajamos casi desde los inicios incrementando las instalaciones, la capacidad productiva, creciendo, creciendo y siempre en positivo.

Sois un ejemplo de empresa familiar, ¿consideráis que esto es un hándicap o una ventaja?

Para mí es una ventaja trabajar siendo de la misma familia. A mí me ha ayudado el repartir la responsabilidad entre todas. Además, somos todas mujeres y esto nos ha ayudado mucho a poder conciliar.

¿Cómo os organizáis?

Las que nadie quería me han tocado a mí (dice sonriendo). Yo estoy más en el ámbito de la administración y gestión. Concepción está en fabricación, Mª Carmen se encarga del departamento de calidad, envasados y pedidos, Lola está en redes sociales y Marisa está en venta al público en la tienda de Castilleja de la Cuesta. Pero somos todas operarias, sabemos todos los oficios del negocio y trabajamos día a día en lo que haga falta. Vamos cambiándonos según la necesidad del negocio.

¿Qué tipo de productos ofrecéis?

Pues todas las tortas de aceite y todas sus variedades. La original era la de anís, ahora hacemos de almendra, romero, naranja, ecológicas, tortas de Castilleja regionales de coco, chocolate, bizcochadas, cortadillos,… También fritos como pestiños, roscos, además elaboramos magdalenas, bizcochos…

 

Aunque imagino que, sin duda, uno de vuestros productos estrella son las tortas de aceite, ¿me equivoco?

Nos dedicamos día a día a ellas. También depende de la campaña, pero normalmente supone que el 70% de la producción.

Y no sólo tenéis la tradicional, sino también habéis introducido nuevos sabores…

Los sabores de antiguamente era la de anís y anís con azúcar a terroncitos y almendra. Son las que traemos del recetario. La de naranja surge  a partir del potencial de la tradición en Sevilla. La salada fue demanda por exportación porque se comía la torta como un snack. Surgió la idea de ponerle sal y romero para atender a esta demanda de snack salado.  

Asimismo, crecéis de manera continuada y estáis presentes en muchos países ¿no?

Llevamos de exportación casi 15 años. Fuimos de los primeros en exportar tortas de aceite. Surgió por llamadas y fuimos cogiendo una buena clientela. En Alemania llevamos ya 12 años y 15 en Reino Unido.  Estamos presentes en países como Bélgica, Dinamarca, Suecia vamos depende de la demanda, no es estable pero ahí estamos posicionados.

¿En qué se diferencian vuestros productos a los de la competencia?

Está feo que yo lo diga pero es que están muy buenas (sonríe). No sé si es porque las hacemos como antiguamente, con el tiempo de fermentación que necesitan, porque la  materia prima es la mejor que podemos comprar… Y por supuesto son todos caseros, como antaño, a mano, liados uno a uno, sin máquinas. Influyen varios factores que marcan estas diferencias.

Además, aportáis a la ciudad y al municipio de Castilleja de la Cuesta una enorme labor empresarial dando trabajo a varias personas. Si no me equivoco son prácticamente todas mujeres, ¿no?

En la sociedad somos todas mujeres, después en plantilla el 80% son mujeres. También tenemos a hombres que nos ayudan en otras tareas, pero la mayoría somos mujeres.

Ahora vienen unas fechas muy especiales y el escaparate de vuestra tienda está repleto de productos navideños, ¿cuáles son vuestra especialidad en este sentido?

Pues uno de ellos es el polvorón especial,  que se trata de un polvorón diferente al convencional porque lleva otro tratamiento y tiene una textura y sabor diferente que recuerdan a los de antaño. Los mantecados que hacemos son también exquisitos y tenemos de varios sabores: chocolate, canela, limón y almendra. También hay otros productos que tenemos durante prácticamente todo el año como los pestiños o los cortadillos de sidra pero que se venden muy bien en esta época.

Además ahora ofrecemos también los abanicos, es un producto que hemos creado a partir de la torta de aceite, que va cortada en cuatro porciones y van metidas en unas tarrinas pensado para aperitivos, para untarle por ejemplo paté. Son porciones tipo canapé que para estos días de fiestas vienen genial.

 

Otro de los muchos servicios que ofrecéis es la demostración directa de vuestras elaboraciones en riguroso directo, ¿en qué consisten y cómo podemos solicitarlos?

Se solicitan grupos mínimo de 10-15 personas. Se les enseña  como es la elaboración de la torta, desde el amasado, la cocción, la envoltura… todo el proceso. La verdad que es algo muy interesante.

Actualmente vivimos momentos complicados, pero lo bueno es que gracias a vuestra tienda online cualquiera puede acceder a vuestros productos, ¿verdad?

Desde que empezó el confinamiento hemos intentado dar facilidades. Por ejemplo hemos puesto por 25 euros los portes gratis para que la gente no deje de consumir ni le suponga un gasto extra. Para lo que son lotes de navidad también es una gran idea. Nosotras ofrecemos una gran variedad de cajas surtidas en este sentido.  Hay muchas opciones.

Además, contáis que prestigiosos premios que avalan vuestra calidad,…

En varias ocasiones nos han dado en Reino Unido el Green test en reino unido a la calidad del producto. Hay entre 1 y 3 estrellas y hemos conseguido las 3 estrellas en ambas tortas. También somos uno de los 50 mejores productos. En España contamos con diferentes certificaciones de calidad ecológica, que avalan el producto y calidad que ofrecemos.

¿Qué proyectos tenéis a corto y largo plazo?

En principio continuar creciendo, que no es poco. Me gustaría hacer una defensa del tejido artesanal de la zona, hay que potenciarlo, debemos consumir y ayudar a que esto se mantenga. Porque sin público no podremos mantenerlos. A veces, tiramos demasiado de productos de fuera. Está muy de moda el eslogan de “compra en tu pueblo” pero luego no se hace en realidad. Que no se quede en un eslogan. Hay muchas opciones en nuestros pueblos y pequeños comercios.

Además, esta idea podemos unirla a eso que ahora que está tan de moda “el comer sano”. Vosotras, juntos a otros muchísimos negocios, sois un ejemplo de ello elaborando productos artesanos…

Claro, al igual que en la panadería artesanal que hacen unos panes de masa madre que están buenísimos, o la chacina, la carne… Hay diferencia. Yo animo a la gente a que apueste a por el consumo regional y nacional. Lo que puedo comprar en Andalucía, lo compro, y cuanto más cerca mejor.