Teletrabajo express, el nuevo reto laboral

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Es un hecho que el coronavirus nos ha puesto a todos la vida al revés. A nivel familiar y, por supuesto, profesional. Son muchas las empresas que se han visto obligadas a reformular sus métodos de trabajo y llevar a cabo su profesión desde casa. En muchos casos esto no ha supuesto un gran esfuerzo o cambio, pero para otras empresas o autónomos ha sido como empezar de cero. De cualquier manera no es sencillo, pero os ofrecemos algunas ideas que pueden ayudaros a teletrabajar de manera menos complicada.

La Consejería de Empleo ha recogido en una guía las principales medidas de seguridad laboral para aquellos empleados que trabajan en casa desde que se decretó el estado de alarma. El objetivo de esta publicación es dar consejos básicos de prevención de riesgos laborales ante la obligada proliferación del trabajo en casa y el desconocimiento que muchos trabajadores pueden tener de las medidas básicas de seguridad laboral.

Desde Empleo recomiendan habilitar un espacio apropiado para teletrabajar, con un nivel de iluminación suficiente y con una mesa y una silla adecuadas. Asimismo, aconsejan, si es posible, ubicarse en una estancia donde no se desarrollen tareas familiares o domésticas o establecer cada cierto tiempo un plan con tareas pendientes, fijar plazos y objetivos y seguir un horario preestablecido para compatibilizarlo con tareas domésticas y familiares.

Otra de las advertencias es adoptar una postura saludable correcta ya que pueden producirse molestias en la nuca, espalda y hombros, y con menor frecuencia en brazos, manos y piernas. Indican que es útil usar una mesa con la superficie necesaria para asegurar una cierta libertad de movimientos; que la altura de la superficie de trabajo esté aproximadamente al mismo nivel que los codos del usuario cuando está sentado, ya que la postura ideal es tenerlos en descanso y flexionados 90 grados; posibilitar que la distancia horizontal entre el teclado y el borde frontal del tablero supere los 10 centímetros para facilitar el apoyo de los antebrazos o de las muñecas; o que el borde superior de la pantalla del ordenador quede a la altura de la horizontal de los ojos o por debajo para asegurar una postura natural en el cuello.

Te recomendamos vestirte y no quedarte en pijama. Es un simbolismo que puede ayudar a nuestro cerebro a ponernos en modo trabajo.  La planificación es una parte vital en este sentido. Normalmente atendemos a un control externo, en cambio, en el teletrabajo eres tú mismo el que tienes que autorregularte. Por ello los horarios son muy importantes.

En este sentido hemos hablado con Isabel Pomar, CEO de Datisa, y nos ha contado la experiencia de su compañía para impulsar el teletrabajo de la noche a la mañana. Aunque, en realidad, asegura que dos tercios de la plantilla ya estaban preparados para operar en remoto. El objetivo de la compañía apuntaba a la implementación de medidas concretas, “palpables”  que permitieran tangibilizar el cambio. Medidas que ahora han hecho posible que el 100% de la plantilla pudiera operar en remoto en apenas 24 horas. Algunas de las medidas puestas en marcha por la firma española de ERP para pymes que han ayudado a impulsar su cambio cultural son las siguientes:

Modelos híbridos de trabajo. De forma escalonada se fueron introduciendo modelos de teletrabajo en diferentes áreas de la organización. También fue fundamental contar con líderes y equipos facilitadores. “Queríamos líderes que facilitaran, para eso activamos nuevas metodologías que favorecieran la transparencia y el trabajo en equipo, y que pusieran a las personas en el centro de nuestra organización. Y, sorprendentemente descubrimos que la tecnología y estos nuevos modelos de gestión nos permitían estar más cerca unos de otros y participar más activamente del trabajo de todos”, asegura.

Otro punto fundamental es trabajar con la tecnología en la nube. Es la base para implementar cualquier actividad en remoto. En este sentido, la compañía trabaja con soluciones tecnológicas que permiten de manera sencilla, segura y rápida las conexiones en remoto.

Cada vez nos vamos adaptando mejor y ¿quién sabe? Igual dentro de no mucho este sea el formato más usado de trabajo ya que también ofrece algunas ventajas. Por ejemplo ayuda a reducir el absentismo y supone un ahorro en costes estructurales. La cuestión es saber adaptarse, no estancarse y continuar firme en nuestros propósitos.