¿Sigue estando exenta en IRPF la indemnización por despido si vuelvo a contratar al trabajador?

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Business people shaking hands in agreement
Por Alberto Muñoz Cantos. Experto Tributario y Mercantil en MC&A ASESORES
www.mcaasesores.com

Debido a la crisis sanitaria y económica provocada por la COVID-19 en la que nos encontramos desde principios de este año 2020, la mayoría de las empresas y empresarios han visto mermada su actividad económica, circunstancia que ha obligado a muchos de ellos a realizar despidos masivos con sus correspondientes indemnizaciones.

Lo habitual es que dichas indemnizaciones cumplan los requisitos de la Ley del IRPF para resultar exentas de tributación por parte de los perceptores.

Además de dichos requisitos, el propio Reglamento del IRPF exige como condición necesaria la “real efectiva desvinculación del trabajador con la empresa”, presumiéndose salvo prueba en contrario que no se produce la misma cuando en los tres años siguientes al despido o cese el trabajador vuelva a prestar servicios a la misma empresa o a otra empresa vinculada a aquella.

Por tanto, si el trabajador vuelve a incorporarse a la empresa antes de dicho plazo, deberá tributar por la indemnización a través de la presentación de una declaración complementaria de su IRPF correspondiente al ejercicio del despido. En aras de reducir las cantidades a abonar por dicha declaración complementaria, si en el momento del despido el trabajador llevaba trabajando en la empresa un periodo superior a dos años podrá ser aplicada una reducción en la tributación del 30% del importe de la indemnización obtenida.

La Dirección General de Tributos en distintas Consultas Vinculantes deja clara la cuestión; la normativa no especifica el tipo o naturaleza jurídica que deba adoptar el contrato, es decir, resulta indiferente tanto su duración como que los servicios prestados por el trabajador despedido dentro de los tres años siguientes deriven de una nueva relación laboral o de la realización de una actividad empresarial o profesional.

Así pues, puede plantearse también el supuesto en el cual el trabajador vuelva a prestar sus servicios a la empresa, pero en su condición de Autónomo, en estos casos la Agencia Tributaria puede considerar que no ha existido desvinculación del trabajador con la empresa siempre que vayan a ser prestados los mismos servicios que los originarios.

No obstante, lo anterior, la presunción fijada por el Reglamento del IRPF relativa al plazo de 3 años admite prueba en contrario de forma que si el trabajador va a prestar servicios distintos a los efectuados originariamente o a los desempeñados en los puestos de trabajo de la empresa, podrá defender la realidad de su desvinculación.

En definitiva, todo trabajador deberá tener en cuenta estas premisas en el momento de recibir su indemnización por el despido ya que si ésta resulta cuantiosa la tributación también lo será.