¿Sabes qué son los terribles 2 años? De cómo mi adorable bebé se convirtió en un o una pequeñ@ tiran@

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Por Mª Ángeles Sánchez psicóloga infantil de Crecer Gabinete de Psicología Infantil

Que el tiempo pasa volando es algo que tod@s somos más o menos conscientes pero cuando tenemos un hijo o una hija es una realidad aplastante. Si bien es cierto que los primeros meses, y en especial si tenemos un bebé que nos da malas noches, los días pueden hacerse muy largos y las noches interminables. Pero casi sin darte cuenta tu bebé comienza a chapurrear palabras, a dar sus primeros pasitos y un día descubres que tu bebé ha dejado de serlo. 

Este momento suele coincidir cuando tu hij@ pierde la curvatura de la espalda a nivel lumbar típica de los bebés. Un día ves a tu hij@ de perfil y ya no tiene la barriga prominente y el culo respingón que tan adorable le hacía. Esto suele suceder alrededor de los dos años y viene acompañado de la nueva habilidad de tu hij@ “SACARTE DE QUICIO”. 

 Deja que te diga que acabas de entrar en el pantanoso mundo de lo que se denomina “LOS TERRIBLES DOS AÑOS” si bien esta etapa llega hasta aproximadamente los cinco años.

Entramos en la fase “Me convierto en expert@ en sacar de quicio a mi madre y a mi padre”. Cualquier sugerencia o petición tuya tiene por respuesta un rotundo NO por parte de tu hij@ y cuando quieres ayudarle, te responde con un sonoro “yo solit@”. Al mismo tiempo las cosas las pide gritando o llorando, te desafía y reta constantemente y todo esto va acompañado de sus cambios de humor e innumerables enfados.       

Además, entramos en el fascinante mundo de las pataletas y rabietas y por si falta algo tu hij@ se ha convertido en tu sombra y no puedes alejarte ni un segundo de él o ella sin que comience a gritar o llorar como si no hubiese un mañana. 

Esta etapa va acompañada de otros desafíos o retos y cada mañana te levantas con el miedo en el cuerpo pensando con qué pie se levantará tu hij@ ese día y por qué pruebas tendrás que pasar y si conseguirás superarla o al menos sobrevivir otro día más.  

Y tú, no dejas de pensar ¿Cuándo mi precioso bebé se convirtió en un pequeñ@ tiran@?. Además, te sientes desorientad@ y confundid@ y empiezas a cuestionarte si lo estarás haciendo bien, si es culpa tuya que tu hij@ se comporte así o quién te mandó a ti tener hij@s. 

Es entonces cuando empiezas a preguntar a otras mamás o a fijarte en lo que hacen otr@s. Porque además notas cómo l@s otr@s empiezan a juzgarte o a decirte cómo tienes que actuar. Y a ti se te van los ojos mirando a esos poc@s niñ@s que se comportan “super bien” y piensas ¿Por qué no me ha tocado ese niñ@ a mi?. 

Pues deja que te diga que la mayoría de las cosas que te “Sacan de quicio” son comportamientos normales que si se saben gestionar son fácilmente reconducidos y asumibles utilizando las herramientas adecuadas. El problema viene porque tu hij@ venía sin libro de instrucciones y tú haces lo que buenamente puedes aunque muchas veces tus esfuerzos no se vean recompensados.    

Pero, ¿por qué tus esfuerzos no se van recompensados?

Porque nadie nos enseña a ser madres o padres y nos aventuramos en este viaje con muy buenas intenciones pero sin mapa ni brújula. Porque a los padres y a las madres se nos juzga pero no se nos educa. 

Si te sientes identificad@ con todo lo anterior te aconsejo que recurras a un@ psicólog@ infantil que te ayudará a que esta fase normal del desarrollo de tu hij@ sea menos desesperante y agotadora y que esos terribles “dos años” sean un poco menos terribles.