Reyes Magos y divorcios

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Por Mª Dolores Caro Cals, abogada socia de RuaCals Abogados.
Por Mª Dolores Caro Cals, abogada socia de RuaCals Abogados.

Estando a 1 de Enero es inevitable pensar en los Reyes Magos. Atrás quedaron Nochebuena y Fin de Año, así como Papa Noel, aunque no es tan popular en nuestro país. El día grande de los niños es el 5 de Enero con la Cabalgata y el 6 con los regalos que los Tres Reyes Magos de Oriente depositan en los arboles de Navidad de cada casa. 

¿Cuándo entre los progenitores se entabla como lo resolveremos en estas fechas tan señaladas?

El niño protagonista de estas fiestas desearía disfrutar del evento con sus dos progenitores juntos, pero la imposibilidad en la relación se ha instalado en la familia y será necesario establecer un régimen de visitas apropiado que favorezca el buen entendimiento.

Debemos de separar los casos en los que existe regulación aplicable a la ruptura sentimental de los progenitores, que con o sin matrimonio, tengan hijos comunes menores de edad, y los que aún no la tengan, centrándonos en este segundo caso, pues en todos los casos en los que exista regulación, deberá de primar en primer lugar el acuerdo de los padres, y, en segundo lugar, lo establecido en el convenio regulador de mutuo acuerdo o sentencia contenciosa, pues precisamente para eso está.

En los casos en los que los progenitores carezcan de regulación aplicable, sin perjuicio de que pueda estar el procedimiento judicial en curso, se deberán de poner de acuerdo en aras del beneficio de los niños.

Así como en otros periodos vacacionales el hecho de elegir entre una parte de las vacaciones u otra tiene sobre todo que ver con la disponibilidad con relación a los respectivos trabajos de los progenitores, en estas fiestas intervienen factores emotivos que conviene tener en cuenta a la hora de diseñar un calendario de visitas respecto de los niños.

En primer lugar, limitar a qué nos referimos como tal calendario: en este caso hablaríamos de las vacaciones escolares que se conceden a los niños al llegar las fiestas navideñas, y que suelen abarcar desde el 22-23 de diciembre hasta el comienzo del cole que suele encontrarse entre el 7-8 Enero depende de cada año. Si partimos este periodo de unos dieciocho días en dos mitades nos encontraremos con que el cambio de turno se produciría en torno al 30 de diciembre. De esta manera, los niños están con un progenitor nochebuena y navidad y con el otro fin de año, año nuevo y reyes. Es conveniente recalcar que estamos contabilizando las fiestas escolares de Navidad, esto es, si el inicio o el final de estas empalma con un fin de semana, éste no deberá ser contabilizado, ya que entonces podría darse que a uno de los padres le correspondiera tanto nochebuena como nochevieja.

Con las dos mitades de la festividad delimitadas, para fijar el régimen de visitas en Navidad podemos optar por conceder un periodo a cada padre sin entrar en mayores consideraciones. Lo normal suele ser que los años pares se atribuya a uno de los padres un periodo en concreto y los años impares le corresponda al otro progenitor. El sistema sencillo, pues, implicaría conceder a un padre la primera mitad de las vacaciones de Navidad y al otro el segundo.

Pero frente a este sistema existe otro un poco más complejo, pero especialmente aconsejable si los niños son de corta edad, y que implica que los hijos puedan estar unas horas en Navidad y otras en Reyes con el padre con quien no les haya correspondido la custodia durante dicho periodo. A los efectos de poder recibir los regalos de Papá Noel y Reyes Magos en ambas casas es ésta una posibilidad que se puede utilizar a la hora de diseñar el régimen de visitas en Navidad, tanto si el divorcio o guarda y custodia es de mutuo acuerdo como contenciosas. Todo se ha de organizar en aras de ofrecer el disfrute de estas fiestas de una manera alegre y sin problemas, para que no se convierta en algo traumático y triste la llegada de los Reyes Magos y así atesorar momentos felices pese a las circunstancias en las que se desarrolle cada familia.