Retribuciones en especie para empleados

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Por Alberto Muñoz Cantos. Experto Tributario y Mercantil en MC&A ASESORES www.mcaasesores.com

Con cada vez más frecuencia, las empresas retribuyen a sus trabajadores a través de bienes o servicios distintos de los sueldos y salarios en metálico, retribuciones que deben ser valoradas según la Ley del IRFP y, por tanto, son consideradas rendimientos del trabajo.

Como consecuencia, el salario en especie al igual que el metálico está sujeto al IRPF y forma parte de la base de cotización a la Seguridad Social. 

Asimismo, conforme al Estatuto de los Trabajadores el salario en especie no podrá superar el 30% de las percepciones salariales del trabajador, ni dar lugar a la minoración de la cuantía íntegra en dinero del salario mínimo interprofesional.

Las rentas en especie suponen la utilización, consumo u obtención para fines particulares de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aunque no supongan gasto real para quien las concede.

¿Dineraria o en especie?

Ese bien o servicio que recibe el trabajador de su empleador debe tener fines particulares, en caso contrario no estaríamos hablando de rendimiento del trabajo en especie.

La calificación de dineraria o en especie depende de la forma en que se satisfaga: si el pagador entrega al contribuyente importes en metálico para que este adquiera los bienes, derechos o servicios, la renta se calificará de dineraria.

¿Cuáles son las retribuciones en especie?

El pago por una entidad de las cuotas de autónomos de sus trabajadores, administradores o de sus socios. 

La entrega de una cesta de Navidad a los empleados.

El uso del vehículo para desplazarse del domicilio particular al lugar de trabajo.

No es retribución en especie 

1- Las cantidades destinadas a la actualización, capacitación o reciclaje del personal empleado, cuando vengan exigidos por el desarrollo de sus actividades o las características de los puestos de trabajo.

2- Las primas o cuotas satisfechas por la empresa en virtud de contrato de seguro de accidente laboral o de responsabilidad civil del trabajador.

3- La entrega al trabajador de prendas en concepto de vestuario obligatorio, ya que no tiene como destino la utilización por este para sus fines particulares.

4- Los reconocimientos médicos que efectúan las empresas a sus trabajadores dentro de sus programas de prevención de riesgos laborales.

Concesión a los trabajadores de acciones de la propia compañía o de otra vinculada

Se han generalizado por las empresas fórmulas retributivas consistentes en la concesión a los trabajadores de acciones de la propia compañía o de otra vinculada a la empleadora. 

De obligada mención es la exención prevista en el IRPF respecto a la entrega a los trabajadores de acciones o participaciones de forma gratuita o por precio inferior al de mercado, con un límite de 12.000 euros anuales, siempre que la oferta se realice en las mismas condiciones para todos los trabajadores de la empresa, grupo o subgrupos de empresa, que las acciones o participaciones se mantengan, al menos, durante tres años…etc. Además, por la parte que tributa, podrá aplicarse la reducción del 30% si entre la fecha de concesión de la opción y la de ejercicio han transcurrido más de dos años.

Entre las fórmulas más empleadas cabe destacar las siguientes:

Los planes de compra de acciones a los empleados

La empresa ofrece un número de acciones a los directivos o trabajadores por un precio inferior al del mercado, según un plan de concesión previamente establecido. Efectuada la compra, el trabajador se convierte en titular de las acciones (obtención de dividendos, voto y libre disposición). El coste para la empresa es la diferencia entre el coste de la acción y el precio de cotización o su valor teórico (en caso de que las acciones no coticen).

Planes de compra de acciones restringidos 

Su venta o transferencia está prohibida durante un plazo determinado. Normalmente en el caso de que el trabajador cese en la empresa antes de transcurrir dicho plazo, deberá devolver las acciones.

Los planes de acciones ficticias (Phantom Plans) 

Son similares a los planes de stock-options , con la peculiaridad de que no se realiza la entrega de ninguna acción, sino que, a partir de una determinada fecha, los trabajadores reciben una determinada cantidad en metálico calculada en función del incremento del valor de las acciones durante el periodo de vigencia del plan. 

La transferencia de acciones al personal

Son una fórmula de creciente popularidad mediante la cual los trabajadores compran a menor coste o reciben gratuitamente acciones u otros títulos de la empresa. Este tipo de retribución sustituye a las aportaciones a fondos de pensiones.

Los planes de opciones sobre acciones (Stock-options)

La concesión de opciones de compra de acciones de una empresa a sus empleados o a los empleados de otras sociedades del grupo por su condición de tales, es rendimiento del trabajo en especie. Puesto que la opción de compra es intransmisible , la retribución en especie se devenga al ejercitarse la opción y adquirirse la acción. 

Respecto a su valoración, es igual a la diferencia entre el valor de cotización de la acción el día de ejercicio de la opción y la cantidad satisfecha por el trabajador.

Por el contrario, cuando las opciones son transmisibles, el rendimiento del trabajo debe imputarse en el momento de la concesión de las opciones y se valora por la diferencia entre el valor normal de mercado de las opciones concedidas y la cantidad satisfecha por el trabajador. A estos efectos, la transmisibilidad a terceros de las opciones sobre acciones debe ser real, es decir, liquidable en dinero en el momento de la concesión.

Todas estas retribuciones favorecen la motivación e incentivo de los empleados, acciones retributivas no dinerarias pero necesarias para mejorar la cohesión entre empleador y trabajador.

¡Consulta siempre con un experto sus implicaciones fiscales para evitar sorpresas!