Pasaporte COVID

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Por Fernando Molina, CEO de NUBEADO – Expertos en tecnologías web.

Solemos traer al lector en este espacio, artículos íntimamente relacionados a la tecnología y la empresa; pero en número de hoy y debido al impacto que puede suponer en nuestra movilidad personal y profesional, intentaremos arrojar un poco de luz sobre qué es el pasaporte COVID, cómo funcionará y qué implicaciones conllevará. 

Y es que por fin, y tras meses de duras negociaciones en el Parlamento Europeo, los diferentes gobiernos y la comisión europea, han firmado una acuerdo para que el denominado “CERTIFICADO DIGITAL COVID de la Unión Europea” entre en vigor a partir del próximo 1 de Julio, y permita simplificar los trámites para la movilidad interterritorial (evitando cuarentenas y pruebas complementarias), y con ello, agilizar la vuelta a la tan añorada “normalidad”.

¿En qué consistirá finalmente el certificado (Pasaporte COVID)? 

En primer lugar, aclarar que la obtención de este certificado será completamente gratuita y no supondrá por tanto, ningún coste para los ciudadanos como si ocurre con otro tipo de pasaportes y certificados.

El documento será universal y en España, los encargados de su emisión serán las comunidades autónomas. Estas deberán expedir estos certificados preservando el Reglamento de Protección de datos, por lo que el pasaporte contará con los datos personales mínimos necesarios para identificar a la persona, especificando si esta ha sido vacunada e indicando qué tipo de suero se ha usado, así como la fecha y lugar en el que se ha inoculado el mismo. También contará con información sobre si se ha superado la enfermedad en los 6 meses anteriores a la expedición del certificado, si tiene o no anticuerpos, y los resultados de las diferentes PCR a las que se haya sometido el titular del pasaporte.

Toda esta información, estará codificada mediante un código QR, que podrá llevarse digitalmente o impreso en papel.

¿Qué validez tendrá y qué vacunas estarán homologadas? 

En principio, todo hace indicar que el “Pasaporte COVID” funcionará durante doce meses y tendrá incluidas todas las vacunas actualmente aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento (Pfizer-BioNTech, AstraZeneca, Jannsen y Moderna), así como aquellas vacunas que sólo hayan sido aprobadas por algún país miembro de la EU; como puede ser el caso de Hungría que vacuna a su población con viales de la vacuna rusa Sputnik V y de la china de Sinopharm.

En cualquier caso, es importante reseñar que cada país de la EU, tendrá la última palabra a la hora de considerar válidas éstas últimas, al no haber sido aprobadas por la EMA. 

¿Cómo afectará la posesión de este pasaporte a la movilidad dentro de la UE? 

En lo que respecta la movilidad y libre circulación de personas dentro del territorio europeo; y tal y como se recoge en el texto pactado por los países de la Unión, cabe decir que en principio y como normal general, las autoridades de los países miembros no podrán ni deberán exigir una PCR o una cuarentena obligatoria a quien disponga del certificado de vacunación, por lo que a efectos prácticos la pertenencia por parte del ciudadano de este pasaporte, le habilita para viajar “a la antigua usanza”, sin mayores problemas. Esto facilitará notablemente la movilidad entre países y se espera que conlleve la recuperación de sectores empresariales tan castigados como el turismo, el ocio y la restauración.

En cualquier caso, es de capital importancia señalar que este acuerdo alcanzado, trata de establecer unas bases comunes en lo que se refiere al control y medidas sobre la movilidad de ciudadano, pero también deja un espacio abierto a que cada país, en función de su situación epidemiológica, puede actuar como estime oportuno; pudiendo invalidar o matizar los derechos que representa el pasaporte COVID.

Tanto es así, que todo parece indicar que el texto ha sido cuidadosamente desarrollado para que los Estados miembros puedan hacer y deshacer sin más condicionantes que notificar a sus socios y a la Comisión Europea con 48 horas de antelación y justificar las razones para imponer (las restricciones), su alcance, su duración y qué portadores del pasaporte quedan sujetos o exentos de ellas.

La situación epidemiológica mundial es aún compleja; a pesar de que el ritmo de vacunación se haya acelerado notablemente en los últimos meses, y por tanto la libre circulación de personas a nivel mundial, se antoja aún lejana.

Por ello, el establecimiento de normativas como el pasaporte COVID, que facilite; aún con sus condicionantes, que las personas y profesionales recuperen su movilidad al menos dentro de la Unión Europea, es sin duda una noticia de la que debemos congratularnos.