NFC, qué es y para qué se utiliza

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Por Fernando Molina, CEO de NUBEADO – Expertos en tecnologías web.

Estamos muy habituados a que nuestros dispositivos móviles funcionen y se comuniquen de forma inalámbrica, en prácticamente cualquier acción que llevan a cabo. Desde las llamadas, SMS, pasando por la conexión con otros dispositivos mediante bluetooth, carga inalámbrica y por supuesto, el acceso a internet y uso de Apps mediante datos o WIFI. Pero existe otra tecnología inalámbrica que lleva bastante tiempo entre nosotros, y ya se encuentra ampliamente implementada en todo tipo de dispositivos, y que es la protagonista del artículo de hoy. 

¿Qué es la NFC?

NFC, como ocurre con otros tantos conceptos tecnológicos, es el acrónimo de Near Field Communication, o lo que es lo mismo, comunicación de campo cercano. Se trata por tanto de una tecnología que nos permite realizar comunicaciones, pero con la particularidad de que estas se van a realizar sólo a muy corta distancia; siendo este punto lo que le confiere su gran virtud y sus múltiples funcionalidades.

Es importante aclarar que NFC no utiliza la tecnología empleada por el Bluetooth, el Wifi o las conexiones de datos, sino que se basa en una tecnología mucho más antigua, como es la radio convencional; aunque lógicamente, más evolucionado. Por tanto, podemos decir que su base se sustenta en la radiofrecuencia y su función principal es la de establecer conexiones bilaterales con otro dispositivo similar que se encuentre dentro de su corto rango de acción.

En este sentido, y al ser un dispositivo de radio, los dos dispositivos que vayan a comunicarse mediante esta tecnología, deben disponer físicamente entre sus componentes de una antena NFC, ya que no es algo que pueda instalarse mediante software posteriormente.

¿Cómo funciona la NFC?

Como hemos comentado anteriormente, se trata de una tecnología de muy corto alcance, por lo que, si bien teóricamente se establece que puede funcionar en un rango de hasta 10cm de distancia entre dispositivos, la realidad es que para establecer una conexión deben prácticamente tocarse. En este momento, las antenas NFCs emplean ondas de radio en la frecuencia de 13.56Mhz para conectarse y permite realizar transferencia de datos con una velocidad aproximada de unos 400 kbit/s.

Las antenas o chips NFC está emitiendo de forma permanente a la espera de establecer conexión con otras antenas, y sólo es necesario que uno de los dispositivos origine el enlace, pudiendo dejar que el otro opere de forma pasiva. Esto hace que este tipo de conexiones, se puedan realizar incluso entre dispositivos con baterías y otros elementos con chip NFC no electrónicos, como pueden ser las tarjetas de identificación, tarjetas bancarias, etc.

¿Y cuáles son sus posibles usos?

Ahora que ya tenemos las nociones básicas sobre qué es la tecnología NFC y cómo funciona, veamos cuales son las posibilidades de uso que nos ofrece.

En primer lugar, comencemos hablando de los usos más elementales. Dado que como hemos dicho esta tecnología no precisa que los dos dispositivos sean activos, el primer uso que ponemos sobre la mesa es el de la identificación. En este punto tendremos tarjetas con chips NFC que nos permitan acceder a una estancia que disponga de dispositivo de lectura; el cual se encargará de establecer la conexión y leer el código de la tarjeta para darnos o no acceso. Como ejemplos tenemos el acceso a habitaciones de hotel, instalaciones deportivas, o el acceso a espacios empresariales.

Pero donde realmente el NFC nos ofrece toda su versatilidad, es cuando hacemos uso de él en nuestros dispositivos móviles. Quizás el uso más conocido y extendido sea el de pagar en un supermercado, acercando nuestro teléfono o reloj inteligente al datáfono, como si una tarjeta bancaria se tratase, pero existen otros usos quizás menos conocidos pero que resulten igualmente prácticos.

Transferir fotos, video y música: Técnicamente la transferencia se realiza vía bluetooth, pero el NFC facilita el emparejamiento lo que agiliza el proceso.

Usar el móvil como llave de coche: Aunque actualmente no es un estándar del mercado, el NFC se puede integrar en un vehículo y utilizarse para que pueda abrirse desde el teléfono móvil. De hecho, marcas como Apple, BMW, Samsung, Hyundai o Audi entre otros, ya se encuentran trabajando en esta posibilidad para ofrecerla en un futuro cercano.

Sincronización de dispositivos: Al igual que utilizamos el bluetooth para conectarnos con unos altavoces, esta conexión puede realizarse con esta tecnología siempre y cuando, el otro dispositivo cuente con Chip NFC.

Identificarse en el cajero automático: Aunque esta funcionalidad es desconocida por muchos, es algo que puede realizarse desde hace bastante tiempo. Para ello, tan sólo debemos acercar nuestro móvil al cajero y éste reconocerá nuestra tarjeta guardada en el Wallet del móvil.

Compartir clave del WIFI: Mediante una etiqueta NFC y una app en nuestro móvil, podemos conseguir que nuestra etiqueta NFC, active nuestra clave WIFI; por lo que cualquier invitado a nuestra casa u oficina, sólo tendría que acercar su teléfono a dicha etiqueta para conectarse automáticamente.

Acceso a contenidos: Creando etiquetas NFC que, al acercar el móvil, permitan descargar mapas, audioguías u otros contenidos digitales.

En resumen, el NFC a pesar de ser está basado en una tecnología antigua como es la radiofrecuencia, ha conseguido desarrollarse extraordinariamente, de manera que nos ofrece enormes posibilidades de uso en el presente, y nos depara otras igual de interesantes en un futuro cercano.