Morón, donde el Barroco tardío dejó huella

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Siguiendo el recorrido por los municipios sevillanos, se va a hacer un alto en el camino en el que es el centro de la comarca de la Sierra Sur. Más concretamente entre la Campiña Sevillana y la Sierra Subbética, Morón de la Frontera.

Morón de la Frontera ya tuvo sus primeros asentamientos en la prehistoria, situando éstos en torno al monte donde se haya ubicado el Castillo Árabe Medieval. El Castillo es, a día de hoy, su principal atractivo turístico. Datado del siglo XIII, es un conjunto de defensivo situado, como se ha mencionado con anterioridad, en la parte más alta de la localidad, que durante siglos ha dominado el territorio fronterizo entre la Campiña y la Sierra Sur. Hoy en día es un excelente mirador donde se puede contemplar todo el municipio de Moró, así como gran parte de la Campiña y la Sierra Sur.

Visitar Morón de la Frontera es perderse por sus calles del centro histórico, calles angostas, sinuosas y empinadas y disfrutar de su patrimonio arquitectónico que ha sido declarado bien de interés cultural. Prueba de ello, es la Iglesia de San Miguel, conocida popularmente como “la pequeña Catedral de la Sierra Sur”. Esta iglesia es otro de los grandes atractivos con los que cuenta Morón, pues abarca varios estilos arquitectónicos, desde el gótico al barroca tardío. El estilo que predomina en Morón es el barroco, por ello, la Iglesia de San Miguel se incluye en la Ruta Barroca. Hay que entrar en su interior para contemplar la Capilla Mayor y Sacramental, destacando por su Sagrario de plata. A parte cuenta con un espacio, donde se exponen todo el tesoro parroquial, además de sus pinturas, esculturas e interesantes retablos. Su torre campanario data del siglo XVII y se asienta sobre un antiguo alminar almohade.

Siguiendo con la ruta arquitectónica de la localidad y con el mundo religioso, no hay que dejar de visitar la iglesia del Convento de Santa Clara del siglo XVIII. De ella destaca su imponente cúpula y su retablo mayor. Esto convento da cobijo a la comunidad de clausura de las Clarisas, conocidas popularmente por su repostería.

Otra iglesia de estilo barroco es la de San Ignacio de Loyola, más conocida popularmente como La Compañía. Al igual que la del convento de Santa Clara, fue construida en el siglo XVIII y alberga una importante colección de doce óleos de escenas de la Virgen del pintor flamenco Peter Van Lint.

Cerca de esta iglesia se encuentra, lo que en la actualidad es la Casa de la Cultura, palacio donde residió el poeta de la Generación del 27, Fernando Villalón. En la Casa de la Cultura se encuentra el Depósito Arqueológico Municipal, además de albergar diferentes exposiciones durante el año.

Los Jardines de la Carrera, de estilo regionalista, es el punto de encuentro de la población local. Se encuentra en el centro, al igual que el Ayuntamiento. En la fachada de este se encuentra un reloj de la casa londinense de Losada y es similar al de la Puerta del Sol de Madrid. Este edificio, a parte de ser la sede del consistorio municipal, guarda en él, el Libro de Actas Capitulares más antiguo de toda la comunidad andaluza. Además, en él se celebra todos los veranos, desde hace más de 50 años, el festival flamenco Gazpacho Andaluz, siendo Diego del Gastor y su “Toque de Morón” uno de los personajes más emblemáticos del municipio.

Pero Morón, también es naturaleza. Desde la Sierra del Espartero se puede contemplar gran variedad de flora y fauna, a parte, desde este enclave se extrae la Cal de Morón, considerado por la UNESCO en el 2011 Patrimonio Inmaterial.

Si por algo también se conoce Morón es por  la leyenda de “El Gallo de Morón…sin plumas y cacareando”. Aunque hay dos variantes de esta leyenda, es tan popular que el gallo tiene una escultura de bronce, situada en el Paseo del Gallo. Aunque también es leyenda de Morón la reconquista de Fernando III a los musulmanes gracias a un caballo blanco, el cual aparece en su escudo.

En cuanto a las fiestas populares, Morón de la Frontera ha sabido mantener sus costumbres y tradiciones. Es por ello que los moronenses tiene en la Semana Santa, su semana grande, al ser la fiesta más popular de la localidad. Un total de 9 cofradías procesionan desde el Domingo de Ramos hasta el Sábado Santo. Es su fiesta más arraigada y una de las más antiguas de la provincia. Prueba de ello, es que ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía.

Otra fiesta con gran arraigo es el carnaval y “La Tagarniná”, cuando las agrupaciones salen a la calle a cantar sus letras. Otra fiesta que no hay que dejar pasar por alto son Las Cabalgatas de Los Reyes Magos, donde vienen a verla mucha gente, no sólo del municipio, sino también de los alrededores por ser una de las más espectaculares de la provincia.

Si con todo lo que se ha detallado, te has decidido de visitar este gran municipio, ahora es un gran momento porque se puede aprovechar y acudir a su feria que se celebra este mes de septiembre del 12 al 15 en el Paseo de la Alameda.

A parte de sus fiestas y arquitectura, Morón cuenta con una excelente gastronomía. Famosa son sus recetas donde el principal ingrediente son sus productos silvestres como la tagarnina, el espárrago y el cardillo. La aceituna y su aceite también son de gran calidad. Quién no se ha comido las típicas “aceitunas partías de Morón”, aderezadas con pimiento rojo y zanahoria.  Y para rematar la repostería que se hace de manera artesanal y con productos de la zona en los conventos. En el Convento de la Asunción son famosos sus tocinos de cielo, magdalenas, bolas de coco y chocolate y tortitas de almendras. Y en el Convento de Santa Clara están deliciosas las frutitas de almendra con forma de pera y melocotón.

Por todo esto y por mucho más Morón de la Frontera es un lugar que merece la pena conocer por su historia, por su gastronomía pero sobre todo por su gente.