Moda ética y sostenible “made in Sevilla”

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Son muchos los motivos por los que se puede apostar por la moda hecha en Sevilla: apoyo al comercio local, calidad, exclusividad y sostenibilidad son algunos de ellos. La tendencia slow fashion se instala en Sevilla de la mano de diferentes empresas que apoyan al comercio justo y al cuidado del medio ambiente.

El 17 de mayo es el día elegido para celebrar el Día Mundial del Reciclaje. El objetivo de establecer este día es promover una mayor responsabilidad, no solo vista desde la perspectiva del ciudadano consumidor, sino de aquel que extrae la materia prima y del que la transforma en un bien de consumo. 

En cuanto a la moda textil, una de las últimas tendencias es el slow fashion que contempla una manera distinta de entender y comprar moda. Esta tendencia está directamente relacionada con los conceptos de consumo responsable, moda sostenible o moda ética. Por un lado, se apoyan a los productos hechos de manera artesanal, ya que no hay un impacto negativo por su fabricación al no realizarse en serie ni de forma industrial. Es lo contrario al modelo de producción masivo que usa recursos sin medir el impacto social y ambiental que cada acción realizada genera. Por otro lado, hay que destacar la buena calidad de estos productos que son creados para ser perdurables y sostenibles a lo largo del tiempo. La producción ética es otro de los pilares fundamentales del slow fashion cuidando tanto el medio ambiente como el comercio justo. En cuanto a los materiales, apuesta por materiales ecológicos y sostenibles, o incluso, materiales hechos con productos reciclados. Con todo esto, se consigue, además, concienciar al consumidor evitando el consumo compulsivo y desmedido.

Cada vez son más las empresas que apuestan por usar materiales reciclados o sostenibles. Este es el caso de Susana Álvarez, con su estudio de trabajo y showroom en Mairena del Aljarafe, que apuesta por una moda ética y sostenible “made in Spain” con unos acabados en la producción impecables. Una moda ética con conciencia social y medioambiental. La moda como un producto personal y no de masificación. “Nuestras prendas sostenibles lo son, porque nuestros productos permanecen inalterables ante temporadas o modas. Nuestra labor se basa en crear experiencias únicas, objetos deseables y de un servicio muy individualizado. La calidad ante la cantidad, lo individual ante lo colectivo, la comodidad como eje del producto”.

SÁ apuesta por prendas sostenibles, porque sus productos permanecen inalterables ante temporadas o modas. Se basan en crear experiencias únicas, objetos deseables y de un servicio muy exquisito. La calidad ante la cantidad, lo individual ante la estética colectiva y especialmente la comodidad, como eje del producto.

Otro claro ejemplo es el de la marca sevillana Anuscas Family que comienza su actividad en el año 2007, aunque años anteriores Ana Jiménez Izquierdo, alma de la marca, ya había trabajado en el mundo de la reutilización textil. La experiencia de Ana en el movimiento UPCYCLING, aportó el gran elemento diferenciador de la marca Anuscas Family. Cada una de las piezas: mochilas, bolsos y complementos, nacen de una conciencia social hacia la necesidad de la reutilización de la ropa ya usada.

La filosofía de la marca es dar una segunda oportunidad a estas piezas, que aportan en cierto sentido, una “experiencia” que las hace únicas. La creación de moda bajo un prisma de sostenibilidad, la importancia de la producción artesanal y local que junto a la colaboración con otros artistas y artesanos hacen que todos los productos de Anuscas Family estén dentro de lo que se ha venido a denominar “MODA SLOW” moda con conciencia, con carácter y características perdurables. Actualmente Anuscas Family tiene puntos de venta en todo el territorio español e Italia. En el mes de octubre de 2016 abrió su propia tienda online.

Otra tienda en Sevilla que lleva esta filosofía es Guasinei que nació para promover el comercio justo. Se trata de ropa ética y sostenible hecha a mano en Andalucía, concretamente en Triana. Desde Guasinei buscan atender el origen y tratamientos de la materia prima utilizada. La textil es la segunda industria más contaminante del mundo después de la del petróleo. Esto se debe al gran volumen de agua que se necesita, sumado a los residuos que se desprenden durante los procesos de elaboración y traslados de los productos a los puntos de venta. Por ello incentivan el consumo local, de cercanía (KM 0) y de un tratamiento justo de todos los participantes de la cadena de producción. 

Forman parte de la Asociación de Moda Sostenible de Andalucía (AMSA) y ofrecen total transparencia en su cadena de suministros y elaboración de sus prendas. Utilizan algodón ecológico certificado por la Fear Wear Foundation y trabajan con la asociación OCCIENA de mujeres en riesgo de exclusión, en las 3.000 viviendas, para realizar dos de sus colecciones. Utilizan tintas ecológicas libres de plomo y plastisol (derivado del petróleo muy contaminante), realizan la serigrafía y la costura enteramente a mano con diseños propios.

Además, realizan las entregas ellos mismos en bicicleta (Sevilla Capital) o a través de la empresa estatal Correo con su correspondiente Packaging “Free plastic” (España y Resto de Europa). Pero sobre todo abogan por un consumo local, cultivar la responsabilidad ambiental y apoyar las condiciones de trabajo seguras y empoderadas. Creen en la responsabilidad del consumidor, es decir, priorizar la compra de una sudadera o una camiseta de calidad y de fabricación local que garantice una durabilidad en lugar de optar por la compra de tres opciones low cost, por el simple hecho de estar barato. “Por eso decimos menos Made in Bangladesh, y más hecho en Triana, Sevilla, Andalucía, España”.