Miedo al cole por Covid-19

0
127
Por Mª Dolores Caro Cals, abogada socia de RuaCals Abogados.
Por Mª Dolores Caro Cals, abogada socia de RuaCals Abogados.

Ya estamos en Octubre. Hace 20 días que comenzó el curso escolar y poco a poco se va desarrollando el año académico, no sin pocos percances. El miedo al contagio del Covid 19, ha suscitado no pocos debates acerca del absentismo escolar entre los padres de los  alumnos y el gobierno competente en la materia .

En nuestro país la educación no es obligatoria hasta los 6 años, por lo que antes de esa edad, legalmente,un menor no tiene obligación de estar matriculado y de asistir al colegio, por lo tanto, para todos aquellos padres cuyos hijos sean menores de 6 años y decidan no llevarlos al colegio, legalmente no será un problema, si bien, si el menor está matriculado en el centro es del todo recomendable ponerlo en conocimiento del centro escolar. 

En cambio, sí es obligatoria para los menores entre 6 y 16 años, y además ha de ser presencial , siendo esta la horquilla de edad que plantea los referidos problemas. 

Son muchos los que no confían en las medidas adoptadas o las consideran insuficientes , y se plantean el “ homeschooling “, es decir el dar las clases en casa, pero siempre que cumplan unos parámetros educacionales establecido.

Atendiendo a lo que expone el art. 154 del Código Civil, una parte de esas obligaciones consiste en “velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral”.

Ante el incumplimiento de esas obligaciones, el ordenamiento jurídico prevé dos clases de respuesta para los casos más graves. La primera de ellas es la penal, la del delito. El art. 226 del Código Penal lo expresa en los términos siguientes:

“El que dejare de cumplir los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento familiar o de prestar la asistencia necesaria legalmente establecida para el sustento de sus descendientes, ascendientes o cónyuge, que se hallen necesitados, será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses”.

El apartado segundo del precepto recoge la posibilidad de que el Juez o Tribunal pueda llegar a imponer a los padres delincuentes la pena de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad de cuatro a diez años. Y esa inhabilitación afecta no sólo a su relación con el menor absentista, sino también al resto de menores que estuvieren bajo su patria potestad durante el tiempo de la condena.

La Segunda es una respuesta administrativa, en la que se determine que un menor se encuentre en una grave de posición de Desamparo legal por un incumplimiento absoluto de los deberes en la patria potestad,así como una auténtica dejadez en las obligaciones morales y físicas con respecto al menor. Son casos muy extremos. Estos no tienen justificación alguna  en muchas ocasiones.

En la  nota de servicio del Excmo. Fiscal de Sala de Menores de 3 de septiembre de 2020 se concluye que “sólo aquellos casos que carezcan de justificación clara y terminante para la exención, aun temporal, del deber de asistencia presencial del alumnado al centro motivarán que el Ministerio Fiscal prosiga sus diligencias a los efectos de ejercitar la acción penal […]”. 

En tan solo 7 días tras la aperturas de las aulas hemos tenido  conocimiento de la primera Sentencia dictada por el un Juzgado de León, ha obligado a la madre de un niño de 5 años a llevar a su hijo al colegio a pesar de su “temor” a que se contagie de coronavirus. Así, rezaba un medio informativo 

“El Juzgado de Familia de León ha dado, por tanto, la razón al padre que sí quería escolarizar a su hijo frente a la decisión contraria de la madre. La pareja está separada y tiene opiniones diferentes sobre la obligación de educar al niño y de que asista al centro “El derecho a la educación del menor no es del padre ni la madre”Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, el Juzgado entiende, en sintonía con el Ministerio Fiscal, que actúa en interés del menor.

“El derecho a la educación es del menor no del padre ni de la madre, y un niño a esa edad más que aprender va al colegio a socializarse y eso no puede hacerse con la madre y los abuelos maternos, los cuales atendiendo a las circunstancias expuestas no están exentos del riesgo de contagio de la enfermedad”, señala el auto del Juzgado.

En opinión del Fiscal de Menores, Pedro Díaz Torrejón : Sólo correrán riesgo de incurrir en responsabilidades penales o consecuencias civiles de protección de menores los casos en que:

El riesgo de contagio se utilice como coartada para encubrir una situación de dejadez o negligencia que obedezca a otros factores de riesgo para los menores.

La conducta de los padres resulte patológica, de tal manera que el miedo al contagio resulte exagerado o desproporcionado en relación a la percepción social y la información epidemiológica de la región donde reside el menor. En este supuesto, podría aplicarse una atenuación de la responsabilidad penal por remisión incompleta al miedo insuperable (art. 21.1ª en relación con el 20.6º CP). Y en el caso del desamparo, probablemente invitará a la entidad pública a explorar la situación de salud mental de los padres para verificar si constituye otro factor más de riesgo a evaluar.

Fuera de esos niveles de gravedad, los colectivos de padres desconfiados de las directrices de las autoridades educativas generarán muy posiblemente desajustes organizativos e incumplimientos normativos en los primeros compases de la vuelta a las clases que, jurídicamente, tendrán consecuencias administrativas pero no alcanzarán relevancia penal o de protección de menores. Y pronto se desvanecerán, bien porque los datos demostrarán que los medios y protocolos implementados resultaron adecuados y suficientes y el virus no tuvo posibilidad de extenderse por los centros educativos, o bien porque revelarán lo contrario y será preciso suspender la actividad presencial.

En fin, la polémica está servida, la responsabilidad de todos los ciudadanos y el cumplimiento de las medidas de prevención podrán hacer frente a esta  pandemia , y sólo el tiempo nos dará la respuesta a tanta incertidumbre y miedos suscitados.