Mi hij@ está triste, ¿debo preocuparme?

La función de la tristeza es la de pedir ayuda y reflexionar sobre lo que nos ha ocurrido para poder, así “digerirlo”

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Por Mª Ángeles Sánchez psicóloga infantil de Crecer Gabinete de Psicología Infanti

Todas las personas pasamos por períodos de tristeza y los niños también. Esto es normal y saludable ya que todas las emociones sirven para algo ya cada una tiene una función,
es decir, nos informan de algo. La tristeza es lo que sentimos cuando hemos perdido algo importante, ocurre alguna desgracia o algo nos decepciona. Podemos sentirnos solos, tenemos ganas de llorar e incluso nos puede resultar muy difícil contener las lágrimas. Esto es así porque la función de la tristeza es la de pedir ayuda y reflexionar sobre lo que nos ha ocurrido para poder así “digerirlo”.

Sin embargo, hay ocasiones en las que esta tristeza pasajera se convierte en permanente y hace que empecemos a sospechar que algo le pasa a nuestro hijo o nuestra hija.

Algunas señales que pueden alertarnos son:

-Su estado de ánimo es irritable o triste la mayoría de los días

-Tiene malhumor, cambios frecuentes en su estado de ánimo y se muestra agresiv@
-No muestra interés por las actividades con las que antes disfrutaba ni por las cosas que le rodean
-Su apetito ha cambiado y tiene pérdida o aumento de peso o variaciones en el apetito
-Su sueño es diferente ya que o bien tiene insomnio o sueño excesivo
-Se muestra muy alterad@ o agitado o por el contrario se ha vuelto demasiad@ lent@
-Está cansad@ o sin energía
-Se muestra indecis@ y le cuesta concentrarse o pensar con claridad y su rendimiento académico ha disminuido
-Manifiesta sentimientos de culpa o de inutilidad y llora fácilmente
-Es muy negativ@ y difícil de complacer
-Tiene miedos y está como en alerta
-Manifiesta sentimientos de culpa o de inutilidad y llora fácilmente
-Es muy negativ@ y difícil de complacer
-Tiene miedos y está como en alerta

Si tu hijo o tu hija presenta más de uno de estos síntomas durante varios meses o es más reciente pero la intensidad de los mismos es muy grande deberías plantearte que ha llegado el momento de acudir a un profesional de la psicología para que explore qué está pasando y qué hacer.

De esta manera tu hij@ conseguirá comprender qué le sucede y aprenderá a controlar y superar el malestar que está viviendo en estos momentos. Así volverá a ser el niño o la niña que era antes y volverá a disfrutar de las cosas que le suceden como hacía antes y ganará confianza en sí mism@ y en sus posibilidades.

Además, dejará de tener altibajos emocionales que no sabe controlar y recuperará su nivel de energía y su capacidad de concentración y decisión.