Mi equipo no hace todo lo que me gustaría. Soy un mal comunicador, pero todavía no lo sé

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Por Fco. Javier Gutiérrez, Director LMI Spain Desarrollando personas, líderes y organizaciones a su máximo potencial

La comunicación es el intercambio de ideas entre personas con el fin de provocar algún tipo de acción. Normalmente, pensamos que la comunicación es expresar nuestras ideas a otra persona. Eso es una parte de ello, pero no todo. William James, conocido como uno de los fundadores de la psicología moderna, dijo que la mayor necesidad humana es la de ser comprendido y apreciado. Para satisfacer esa necesidad, los buenos comunicadores deben ser capaces de comprender a los demás antes de intentar influenciarlos.

Una comunicación exitosa es un proceso de “ida y vuelta”. Debes presentar tus ideas de forma que los demás puedan comprenderlas. A su vez, debes escuchar a los demás para entender cómo han recibido tu mensaje. Esta comprensión mutua es necesaria si el propósito de cualquier comunicación ha de ser alcanzado.

Comprender a otros depende de la empatía. La empatía es la capacidad de observar una situación desde el punto de vista de otra persona y comprender los sentimientos y creencias de esa persona. La empatía está estrechamente asociada con la mayoría de habilidades normalmente denominadas inteligencia emocional o la capacidad de llevarse bien con la gente. La empatía reconoce el derecho inherente de cada persona a tener sus puntos de vista personales. Comprender los sentimientos y creencias de otro no significa que estés obligado a estar de acuerdo o aceptar ese punto de vista. Tal comprensión es la base de la sensibilidad hacia las necesidades de los demás, la flexibilidad al tratar esas necesidades y la imparcialidad y objetividad para ayudar a otros a satisfacer sus necesidades. Esta es la esencia de la inteligencia emocional.

Si bien se requiere empatía para un entendimiento mutuo entre las personas, es igualmente importante el por qué y el cómo comunican de la forma en que lo hacen. Así como las personas se comportan de formas diversas y singulares, también se comunican de diferentes formas. Cuando analizamos varios patrones de comportamiento, los propios y los de otros, podemos ajustar nuestro comportamiento para satisfacer las necesidades de la situación a tratar, así como mejorar nuestra capacidad en general para comunicarnos eficazmente con todo tipo de personas y sus variados estilos de comunicación.

Cuando hablamos sobre estilos básicos de comunicación, estamos hablando de comportamiento, no de personalidad. Si observas a las personas durante un periodo de tiempo, puedes predecir con alguna certeza cómo responderán en situaciones específicas. Como resultado, puedes planificar comunicarte con ellos de formas que son beneficiosas para alcanzar metas en común.

Las dos dimensiones principales del comportamiento humano que son relevantes para una comunicación clara, son la asertividad y la capacidad de respuesta.

Las personas asertivas tienden a ser directas, de rápida acción, locuaces, competitivas y corren altos riesgos. Las personas no asertivas frecuentemente son inquisidoras, de acción lenta, corren bajos riesgos, no son locuaces y son cooperadoras. Una persona asertiva con frecuencia enfatiza ideas cambiando el tono de voz y sus expresiones faciales suelen ser agresivas o intensas. Las personas asertivas hablan con más frecuencia en lugar de hacer preguntas y normalmente hacen saber a otros lo que quieren. Tienden a inclinarse hacia adelante para decir algo importante. Las personas no asertivas son calladas y tolerantes en sus expresiones y postura. Tienden a ser deliberados, estables o más lentos en su velocidad para hablar. Hacen preguntas con más frecuencia que hablan. Tienden a reclinarse hacia atrás mientras comunican.

Las personas con capacidad de respuesta tienden a ser expresivas sobre sus sentimientos, informales y poco comprometidas con el tiempo, orientadas a las personas, subjetivas y emocionales. Muestran menos interés en datos que en sentimientos. Sus acciones son abiertas o ansiosas y sus expresiones faciales son animadas. Mantienen buen contacto visual y tienen gestos amistosos. Son abiertos sobre sus pensamientos, ideas y sueños personales. Las personas sin capacidad de respuesta normalmente son reservadas, objetivas, orientadas a las tareas y cumplidas con el tiempo; quieren datos y controlan sus sentimientos. Sus acciones tienden a ser cautas y cuidadosas.

¿Comunicas de igual manera independientemente de con quién estés tratando? ¿Sabes que estilo de comunicación utiliza cada miembro de tu equipo?