Los Palacios y Villafranca, la unión de dos núcleos enfrentados

El estar enclavado en la zona de Las Marismas, ha hecho de este lugar, sobre todo en su pasado, de un punto estratégico de paso a la Carrera de las Indias

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Los Palacios y Villafranca tiene una historia muy peculiar. Cabe decir, que los Tartessos ya estuvieron en estas tierras en la zona que denominaron Searo. Tras ellos, los romanos también dejaron huella, pero le cambiaron el nombre por Sarracatino y por últimos los Árabes también se establecieron junto a las Marismas.

El periodo más importante dentro de su historia es el de La Carrera de Indias. Se trata del negocio colonial del mercadeo de género de España hacia Hispanoamércia y viceversa.

Sevilla era la provincia española que ostentaba el monopolio de este comercio al ser el puerto de España. Ya Los Palacios era reconocido en Andalucía por su gran fertilidad,
además de ser un lugar de paso para la salida hacia las Américas. Por ello, se convirtió en un pueblo estratégico. Sin duda, que su historia abarca más acontecimientos importantes. Pues el nombre de Los Palacios le viene de la época del Rey Don Pedro I. El alcaide del Real Alcázar de Sevilla, Gonzalo Núñez de Medina) era propietario de una zona coincida como Atayuela, lugar que acogía a una serie de palacios que eran empleados para las cacerías del rey. Pero fue tomando notoriedad cuando le concedieron el privilegio al hijo del propietario de poblarlo con 50 vecinos. Tras estos señores, la familia Ponce de León compró sus tierras para por último pasar a las manos de los Duques de Arcos.

Villafranca, por su parte, nace en 1501. Fue creado por el Ayuntamiento de Sevilla para frenar el crecimiento de Los Palacios, por lo que concedían vivienda gratuita y el no pagar los tributos durante 20 años, a las familias que se instalaran allí. Debido al periodo decadente que sufrió España durante el S.XVII, el Estado no tuvo más opción que otorgar la propiedad al Duque de Arcos en 1631. Pero el pueblo se echó encima y se movilizó en contra de esto. Gracias a estas movilizaciones Villafranca se convirtió en una villa libre.
La unión de ambos pueblos no se produjo hasta 1823 con la abolición de los señoríos. Ambos pueblos, a pesar de estar enfrentados desde sus comienzos, fueron creciendo hasta que llegaron a unirse y mezclarse las poblaciones. Además, compartieron las necesidades de la época, por lo que vieron que el unir fuerzas sería lo más productivo y lo más idóneo
para ambos.

Con todo esta historia a sus espaldas en Los Palacios y Villafranca son muchas cosas las que se pueden visitar, desde su iglesia hasta la zona de las Marismas. En este enclave  se puede contemplar diversidad de aves humedales en su hábitat natural. Es lo que se conoce con el nombre de “Birdwatching”. Los lugares a visitar para ello son: el Cerro de las Cigüeñas, El Pantano y la Laguna de La Mejorada también conocida como “Lago de Diego Puerta”.

De todos es conocido los tomates y la sandia de la zona, así como sus uvas. La gastronomía que predomina en Los Palacios y Villafranca es la tradicional. La sopa de tomate es el plato más típico, seguido de los cangrejos del río acompañados con
diferentes salsas y por supuesto la fruta, destacando la sandía por los tamaños que llegan a alcanzar. Tal es así, que se celebra todos los años un concurso a finales de agosto,
coincidiendo con las fiestas patronales, en honor a la uva y a la sandia. El récord de sandía se encuentra en estos momentos en los 67 kilos.

La uva también tiene su protagonismo y con ella los vinos: mistela, dulce, mosto y los nuevos, como Airen (afrutado) y Tempranillo (vino tinto). Pero, ¿qué platos se pueden degustar en esta zona y son más populares? Pues tomate aliñado, fritá de tomates,
la cual el 15 de junio de 2013 entró a formar parte del libro Guinness World Récord por la cantidad tan elevada de tomates empleados para preparar el plato, los caracoles cuando llegan la época, el arroz con perdiz, la piriñaca de pimientos aliñados, entro otros muchos más platos y dulces como los pestiños y las tortas “doblás con aceite”.

En cuanto a fiestas destacan en el terreno deportivo la Media Maratón Internacional. Ya en el terreno más festivo en si, la feria que es la que más número de personas congrega. Se celebra a finales o principios de septiembre, desde que se cambiara su fecha por motivos de la calor en verano, en honor a su patrona la Virgen de Las Nieves, La Semana Santa también es otro evento muy arraigado entre los vecinos, sobre todo el Domingo de Ramos con la Salida de la Hermandad de La Borriquita de Los Palacios.

La Romería de San Isidro, que este año se celebra el próximo 19 de mayo en La Corchuela. Los otros dos acontecimientos que merecen ir a visitarlos son, por un lado, la feria agroanadera que cada año acude a ella un mayor número de visitantes. Tiene la peculiaridad la manera que tienen de cerrar los acuerdos de venta, tal y como se hacían en antaño, con su regateo y su posterior apretón de manos para firmar el acuerdo llegado.

Y por último, el Festival Flamenco de la Mistela que se celebra en verano y tiene tradición desde los años 60. Sin lugar a dudas, Sevilla está compuesta por muchos municipios que
tienen una gran e importante carga histórica y Los Palacios y Villafranca entran en ese listado por su pasado, pero también por su presente por todo lo que aporta.