Los beneficios de la incertidumbre

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Por Keren Borrás, 
Potencial Humano & Talento, Excelencia Emocional Internacional

La vida es una permanente exposición a lo inesperado. Donde algunos ven la incertidumbre como un problema paralizante, otros encuentran una oportunidad para evolucionar. Los seres humanos tenemos una asombrosa capacidad para olvidar que una de las pocas certezas con las que podemos contar a lo largo de la vida es que ésta va cambiando. En cuanto las cosas dan un giro inesperado, tendemos a sentirnos abrumados por la incertidumbre. Sin embargo, cuando empiezas a ser consciente y llevas a cabo una acción comprometida para avanzar, ves que el ciclo del cambio es incesante. Cada resultado ofrece más posibilidades futuras.

Además, en momentos de cambios o caos, se aferra de forma natural al mundo conocido, a lo previsible. A medida que nos convertimos en adultos, solemos hacer las mismas cosas y esperamos resultados que no sean familiares. Esto nos produce una sensación de control que aporta calma, aunque ya haga tiempo que estemos aburridos con nuestra vida.

Actualmente es una palabra que se ha vuelto pronunciada unas 100 veces por el 75% de ciertas poblaciones cada día, en estos momentos de cambio global. Vivir en la incertidumbre tiene dos maneras de ver y de esta forma identificar las maneras de elegir cómo experimentarla.

De manera tradicional 

Vivir la incertidumbre es ver pasar el tiempo esclavizados por el miedo a una palabra, es sufrir, bloquearse, no actuar, no evolucionar y por lo tanto extinguirse.

Incertidumbre potenciadora

Es eliminar el miedo, aceptar el caos, y el cambio para fluir en ellos y con ellos.  Es elegir tu opción con libertad, calma y atención plena, actuar, crear, confiar, disfrutar y prosperar. Es tenerlo todo creando las oportunidades para avanzar. Muchos acontecimientos inesperados que suceden en la vida adquieren todo su sentido cuando se contemplan en perspectiva. 

Por ejemplo: un talento que se descubre después de haber perdido un trabajo que sólo producía insatisfacción, o una ruptura que va seguida de humanos con la asombrosa capacidad para olvidar que una de las pocas certezas con las que pueden contar a lo largo de la vida es que ésta va cambiando. En cuanto las cosas dan un giro inesperado, tendemos a sentirnos abrumados por la incertidumbre.

Hay preguntas constantes tales como: ¿Mis ingresos son seguros?, ¿Mi pareja me amará para siempre?, ¿Aprobaré los exámenes?, ¿Mi empresa tendrá éxito de aquí a cinco años?, Son algunas de las preguntas inciertas.

Para transformar la incertidumbre como una potencialidad requieres comenzar a confiar.  Antes de que sigas con los temores y que ellos se materialicen en certidumbre requieres comenzar a observar qué beneficios tienes alimentando esas ideas.  Ya que, querer eliminar la incertidumbre crea comportamientos de obsesión, sufrimientos y bloqueos. 

Uno de los mecanismos que yo recomiendo que debes utilizar para avanzar e impulsarte a crear aquello que estabas esperando y no dabas el paso. Si la utilizas para condicionar tus decisiones te quedas atrapad@ y no avanzas.

Con frecuencia cuando te aferras al pasado o a los viejos patrones de pensamientos, el pensamiento lineal domina las ideas. Esto quiere decir que te hace creer que sabes exactamente cómo sucederá algo basándote en lo que te sucedió ayer, la semana pasada o el año pasado. El pensamiento lineal es como una ecuación matemática donde puedes seguir sumando el mismo conjunto de números y, por muchas veces que cambies su orden, se consigue cada vez la misma suma.  Entonces, cuando dejas de aferrarte a lo conocido y decides experimentar cosas nuevas se abre el mundo de posibilidades infinitas junto a nuevas oportunidades y vas fortaleciendo confianza. Lo cual todo lo que emprendas y estés creando tiene éxito.