Los andaluces sitúan el inicio de la vejez a los 74 años, y cuatro de cada diez se muestra muy preocupado por su futuro durante este periodo

Las situaciones que más preocupan son tener problemas de movilidad (34%), padecer una enfermedad crónica (34%) y no disponer de dinero para vivir (30%)

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¿Estamos preparados para afrontar la vejez? ¿Qué asuntos nos preocupan de nuestro futuro? ¿Cuándo nos consideramos ‘mayores’? De acuerdo con el estudio “Preocupaciones ante una próxima vejez” realizado por la Fundación Mutua de Propietarios, los andaluces situamos el inicio de este periodo en los 74 años, una edad que varía en función de la perspectiva de vida: para los menores de 25 años, este periodo comienza a los 69 años mientras que para las personas de 65 a 74 años, a los 78 años.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) calcula que el porcentaje de población mayor de 70 años en España que en el año 2020 se situaba en el 14,4% del total de la población, alcanzaría un máximo histórico del 25,3% en torno a 2055.

“La llegada de la vejez es la última etapa de la vida en la que cada vez somos más longevos. Por tanto, tenemos el reto de prepararnos y adaptar nuestro entorno para afrontar esta etapa y sus nuevas necesidades con la mayor calidad de vida posible”, explica Laura López Demarbre, vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Mutua de Propietarios, cuyo informe ha analizado las preocupaciones y percepciones sobre vejez desde dos visiones complementarias: por un lado, la de quienes conviven con familiares de más de 75 años y, por el otro, la de quienes proyectan su futura vejez.

Pero ¿realmente pensamos en el momento de pasar la barrera de los 75 años? El 39% de los andaluces afirma que nunca lo hace, aunque este porcentaje se eleva hasta el 46% en el caso de personas sin parientes mayores. En el lado opuesto, un 13% admite que piensa en ese momento “frecuentemente” y un 48% asegura que “alguna vez”.

Una vez concienciados sobre nuestro futuro, el informe de la Fundación Mutua de Propietarios destaca que 4 de cada 10 andaluces está muy o bastante preocupado por su vejez, aunque la mayoría (54%) se muestra poco o nada preocupada y un 10% ni siquiera piensa en ello. Es de destacar que los más jóvenes (18 a 24 años) y los más mayores (65 a 74 años) son los que muestran un grado de preocupación menor. En este aspecto, tener en la familia a mayores de 75 años provoca mayor preocupación por las consecuencias de alcanzar la vejez y es que, “conocer la realidad de nuestros mayores de cerca es un elemento sensibilizador hacia las situaciones que ellos viven”, señala López Demarbre.

Movilidad, enfermedad y economía, mayores preocupaciones

Si bien la mayoría de los españoles considera indiscutible la importancia de cuidarse para llegar a la vejez con una mayor calidad de vida, también reconocen que el deterioro acaba siendo inevitable. En este marco, el informe de la Fundación Mutua de Propietarios desvela que las situaciones que más preocupan son tener problemas de movilidad (68%), padecer una enfermedad crónica (67%) y no disponer de dinero para vivir (59%).

En relación a quienes se muestran preocupados por su movilidad en un futuro, el 53% de los andaluces menciona la necesidad de contar con una casa accesible, ya que, de acuerdo con el informe de la Fundacion Mutua de Propietarios, un 51% de las viviendas está poco o nada adaptada.  Puertas automáticas (47%), suelos antideslizantes (41%) y rampas (41%) son los elementos no disponibles que podrían ser más necesarios para mejorar la movilidad.  Por el contrario, el ascensor (63%) o el plato de ducha (56%) son elementos que la mayoría, o bien ya lo tienen disponible, o bien consideran que no es necesario.

En este apartado de la accesibilidad en la vivienda, el estudio percibe una clara concienciación a la hora de adaptar la vivienda conforme más edad tienes para anticiparse a las no tan futuras necesidades. Como ejemplo, entre las personas de 64 a 75 años un 65% tienen disponible el plato de ducha; mientras que este indicador baja al 41% entre el grupo de 18 a 24 años. Lo mismo ocurre con el ascensor: el 49% del grupo entre 65 y 74 años asegura tenerlo disponible, frente al 40% del grupo entre 25 y 34 años.

Llegar a fin de mes, la gran dificultad

El estudio “Preocupaciones ante una próxima vejez” alerta de que casi un 40% de los andaluces mayores de 75 años tienen alguna dificultad para llegar a fin de mes con los ingresos del hogar, aunque sea ocasionalmente. De hecho, un 43% de los españoles tiene dificultades para afrontar gastos imprevistos y un 42% no puede irse de vacaciones una semana.

Por otro lado, y pese a que pueda parecer lo contrario, el estudio de la Fundacion Mutua de Propietarios apunta a que el hecho de vivir con los hijos no supone una mejor economía para los mayores, un comportamiento que podría atribuirse a que el motivo para volver a vivir con sus padres son las dificultades económicas para tener su propio hogar y, por este motivo, “la economía de estos hijos no suma, sino que es la economía de las personas mayores que se reparte entre todos miembros del hogar”, explica López Demarbre.

El Gobierno, responsable de la calidad de vida de los mayores

Finalmente, el informe “Preocupaciones ante una próxima vejez” analiza quién debe responsabilizase de la calidad de vida de nuestros mayores y, en este punto, los andaluces señalan al Gobierno como responsable en un 42%, una ayuda que por otro lado se reconoce pagada durante la vida laboral.

No obstante, pese a la elevada responsabilidad asignada al Estado, los andaluces no se olvidan tampoco de las responsabilidades individuales de los propios mayores (26%) y las de sus familias (25%).

“Es destacable que las personas mayores no son percibidas como una carga ni para el sistema ni para el entorno social o familiar, sino más bien lo contrario. De hecho, se reconoce positivamente el papel que las personas mayores realizan en el seno de sus familias, tanto en el terreno del soporte familiar como del soporte económico”, concluye la vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Mutua de Propietarios.

¿EN QUÉ PROPORCIÓN LAS INSTITUCIONES DEBERÍAN GARANTIZAR LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS MAYORES?