Llega el turno de las alergias

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En esta ocasión preguntaremos al doctor para intentar aclarar una de las preocupaciones más frecuentes por las que las familias tienen que acudir en estos días a la consulta del pediatra.

Doctor, aún no hemos acabado con los coletazos de la sexta ola de COVID y la mucosidad de los catarros y parece que comienzan las alergias, ¿verdad?

Efectivamente, con la lluvia de estos días y la llegada del calorcito comienzan a florecer muchas de las flores en los campos y jardines. Ciertamente es un espectáculo de la naturaleza. Pero casi al mismo ritmo empiezan a “florecer” en nuestras salas de espera de Pediatría los niños, nuevamente, con mocos.

Los pediatras, salvo los meses de verano, no conseguimos liberarnos de los mocos de los niños en todo el año.

Pero es cierto que en esta época del año conviene distinguir bien entre los síntomas de los catarros y de las alergias. Conviene aclarar que las alergias están presentes durante todo el año pero son especialmente frecuentes en estos meses de marzo a mayo porque las alergias más frecuentes son las debidas a neumoalérgenos como pólenes, gramíneas, etc..

¿Y cómo podemos saber, doctor, si la mucosidad es debida a un catarro a una alergia?

Pues yo en la consulta utilizo una entrevista muy sencilla que me ayuda a diferenciar muy rápidamente un catarro de una alergia:

1.- ¿El moco es acuoso o espeso?

El moqueo en la alergia a es un goteo continuo de moco acuoso, transparente, como agua mientras que la mucosidad en los catarros puede comenzar siendo transparente, pero en los días siguientes se irá espesando y siendo cada vez más amarillenta o incluso verdosa.

2.- ¿Estornudas o toses?

El estornudo es otro de los síntomas típicamente alérgico, sobre todo si se produce en golpes de más de cinco estornudos seguidos, especialmente por la mañana. Es cierto que en un catarro puede haber estornudos, pero es mucho más típico que haya tos.

3.- ¿Te pica la nariz o los ojos?

Igual que en la pregunta anterior también puede existir cierto picor en la nariz o en la garganta en los catarros, pero si existe un picor intenso de la nariz y los ojos lo más probable es que se trate de una alergia.

4.- ¿Te lloran los ojos?

En el caso de los catarros, por la congestión de la mucosa de la nariz, podemos tener cierto lagrimeo, pero en el caso de las alergias el lagrimeo es constante acompañado del picor de los ojos. Conviene distinguir estas conjuntivitis alérgicas de las de causa infecciosa en las que no existe tanto picor ocular.

5.- ¿Tienes fiebre?

En el caso de las alergias nunca existe fiebre mientras que, en los catarros, aunque no es un síntoma “obligatorio” puede estar presente en muchas ocasiones.

6.- ¿Los síntomas han aparecido bruscamente o poco a poco?

En el caso de los catarros los síntomas suelen comenzar de una manera más insidiosa, el paciente se empieza a sentir mal poco a poco, mientras que en las alergias el comienzo es muy brusco; repentinamente comienza una salva de estornudos, y ya no puedes parar.

7.- ¿Cuánto tiempo llevas con los síntomas?

En las alergias uno se encuentra mal durante unos minutos u horas, pero suele mejorar rápido mientras que el catarro suele durar 4-5 días.

¿Qué importancia tiene saber distinguir un catarro de una alergia?

Pues la importancia de diferenciar un proceso del otro es, sobre todo, porque el tratamiento es totalmente diferente. 

Para aliviar la mucosidad de los catarros, además de una buena hidratación, la medida estrella son los lavados nasales mientras que el tratamiento de las alergias consiste, en la mayoría de las ocasiones, en la administración de un fármaco antihistamínico.

Para las alergias, en el caso de que predomine además un picor ocular intenso o lagrimeo se puede asociar un colirio antihistamínico. Si lo que predomina es el picor nasal y el goteo continuo de moco acuoso puede asociarse un spray nasal de corticoides.

¿A partir de qué edad se pueden hacer las pruebas de la alergia?

Son muchas las pruebas que se pueden hacer para detectar alergias, pero cuando las familias preguntan eso en la consulta se suelen referir a lo que llamamos prick test. Esta prueba consiste en pequeños pinchazos que introducen debajo de la piel el alérgeno para intentar reproducir la respuesta inflamatoria del supuesto alérgeno. 

Existe la falsa creencia de que estas pruebas alérgicas no se pueden realizar antes de los 3-4 años, pero eso no es cierto. No existe límite de edad para que se pueda hacer. Por ejemplo, para alérgenos alimentarios como la leche de vaca se suele realizar con muy pocos meses. En cambio, para estudiar una alergia a pólenes, ácaros u hongos , se tiende a esperar a los 2-3 años de edad ya que la sensibilización alérgica a estos neumoalergenos suele ocurrir más tarde, siendo muy infrecuente en el primer año de la vida.

Una última pregunta, doctor, ¿si estas pruebas son positivas significa que el niño es alérgico?

No, para considerar que se es alérgico el paciente debe presentar síntomas ante la exposición del alérgeno.  Si las pruebas son positivas pero el niño cuando se expone a dicho alérgeno no desarrolla síntomas decimos que ese niño está sensibilizado.