Liderarse a uno mismo para poder /liderar/ motivar a otros

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Por Fco. Javier Gutiérrez, Director LMI Spain 
Desarrollando personas, líderes y organizaciones a su máximo potencial
Por Fco. Javier Gutiérrez, Director LMI Spain 
Desarrollando personas, líderes y organizaciones a su máximo potencial

Mucho se ha hablado y se ha escrito sobre los diferentes tipos y modelos de liderazgo y todo el mundo aspira a ser un verdadero líder dentro de su organización. ¿El líder nace o el líder se hace? La eterna pregunta. 

Ningún niño nace bueno o malo, simpático o antipático, alegre o triste, sino que son características que van desarrollando a lo largo de la vida y que depende de muchos factores externos. 

Jim Rohn, el empresario estadounidense, autor y orador motivacional dijo: “eres el promedio de las 5 personas que te rodean” (a mi no me gusta ponerle un número específico). Esto significa que si naces en una familia de músicos, como mínimo desarrollarás el gusto por la música. Si te moviste en un entorno en el que se practicaba deporte, seguro que algún deporte practicas.

Bajo mi punto de vista, lo que diferencia a una persona con liderazgo de otra que no lo tiene, son principalmente, sus valores. Desde la infancia, vamos desarrollando nuestros valores en cada una de las áreas de la vida. Paul J. Meyer identifica seis áreas en lo que denomina “La Rueda de la Vida”. Estas áreas son: Familiar y del Hogar, Financiera y Profesional, Mental y Educativa, Espiritual y Ética, Social y Cultural, Física y de la Salud. 

Test Rueda de La Vida - Conócete mejor - SMI & LMI Spain

La persona que es capaz de evaluarse objetivamente y desarrollar cada una de estas seis áreas, para conseguir una rueda lo más redonda posible, consigue ser una “Persona Total”. El ser una “Persona Total” no es más que ser capaz de liderarse a sí mismo. Es ser capaz de encontrar la motivación necesaria para desarrollar cada una de estas áreas. Liderarse a uno mismo, por lo tanto, es el paso previo para poder liderar o motivar a otros.

Alguna vez he escuchado de la boca de personas que se consideran líderes, que no pueden dejar de estar presencialmente en su negocio, porque si no, los trabajadores bajan su productividad o no avanzan en los proyectos lo que debieran. Esto es lo que se denomina “motivación por miedo”, cuando desaparece lo que temen (el jefe) desaparece la motivación.  Similar, es la “motivación por incentivos”. Ambas son externas, temporales e ineficaces.

El verdadero líder es aquel que es capaz de desarrollar en su equipo una motivación por actitud. Y es que cuando somos capaces de motivar a otros, es cuando realmente estamos desarrollando nuestro verdadero liderazgo.

¿Tu rueda de la vida gira?

Te animo a que te valores objetivamente en cada una de las seis áreas de la vida. Si detectas algún área descompensada con el resto, define un plan de acción específico para desarrollarla. Esto, además de mejorar tu liderazgo personal,  sentará las bases para poder liderar a otros.