Lebrija, la joya escondida del bajo Guadalquivir

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Fotografía de José María Benítez

Poblada desde la antigüedad, Lebrija se asienta a la orilla del viejo mar de Tartessos, que ocupa hoy una extensa marisma de gran riqueza agrícola. El enorme caudal de esta ciudad del sur de Andalucía atesora, además, un bello patrimonio monumental, popular y antropológico capaz de despertar los sentidos del visitante y hacerle disfrutar de una experiencia memorable en cualquier época del año.

Lebrija está situada en la unión de las grandes llanuras marismeñas con la campiña que marcan el contorno de las antiguas costas del lago Ligustino. A ello se unen las primeras estribaciones de la Sierra de Cádiz, una conjunción de elementos que hacen de éste un paraíso único. Con un buen clima en todas las épocas del año, Lebrija se erige como un destino con múltiples posibilidades en el que disfrutar del turismo monumental, etnológico, agroturismo, gastronómico y natural.

De gran riqueza monumental, en Lebrija podemos descubrir obras de Alonso Cano o Hernán Ruiz II, pero también creaciones artesanales vinculadas a oficios tradicionales como la alfarería (con la elaboración de cántaros con el legendario barro blanco de Lebrija) o la guarnicionería del más alto nivel. La concurrencia de todos estos valores a las puertas mismas de Doñana permite al visitante observar la estrecha relación del Hombre con su medio, así como un paisaje de singular belleza medioambiental concentrado en una de las mayores extensiones de humedal de Europa.

Lebrija, una explosión de sensaciones

La monumentalidad de la ciudad queda testimoniada por un rico patrimonio forjado a lo largo de los siglos y favorecido por la actividad comercial, por una parte, y por la explotación del medio rural, por otra. Lebrija invita al visitante a introducirse en el viario de la antigua ciudad romana para toparse con la belleza de las fachadas barrocas encaladas y salpicadas de flores y con la alegría de su gente.

En su recorrido podemos encontrar joyas monumentales como la Parroquia de la Oliva, edificio mudéjar del s. XIII con adiciones góticas y renacentistas declarada Bien de Interés Cultural en 1931. En su interior, este majestuoso templo alberga obras de primer orden, como un magnífico retablo mayor, primera obra del afamado escultor y tracista barroco Alonso Cano, quien alumbró en Lebrija el prototipo de retablo clasicista barroco sevillano. En él podemos disfrutar de un claustro barroco que hacen al visitante descubrir rincones y olores de la infancia, de la mayor colección de bóvedas mudéjares de la península ibérica o de importantes obras de arte renacentista y barroco.

El Monasterio de la Purísima Concepción, con 500 años de historia ininterrumpida, es un lugar en el que degustar la exquisita repostería conventual. Destacan en este lugar la iglesia renacentista, la pureza de líneas de su claustro mayor o su portada manierista, atribuida a la escuela de Hernán Ruiz II.

Sin detener el paso llegamos a la ermita de Ntra. Sra. Del Castillo (patrona de Lebrija). Declarada BIC en 1931, es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura religiosa mudéjar en la Andalucía occidental y levantada por los pobladores cristianos hacia la segunda mitad del s. XIV, a pesar de su apariencia de mezquita.

Merece la pena pasear por el Centro Histórico, declarado Bien de Interés Cultural, y recrearse en la belleza de sus patios luminosos que aún conservan la esencia de la ciudad romana, islámica y cristiana de lo que fue Nebrissa, Lebri-Sah, Lebrixa o Lebrija.

Sintiendo la ciudad

Lebrija conserva diferentes manifestaciones antropológicas que la hacen única y singular. En sus calles puede aún apreciarse la atmósfera de convivencia entre los vecinos alrededor de las tareas diarias y oficios milenarios como la alfarería, la forja artística, la guarnicionería o las panaderías que elaboran el pan conforme a técnicas tradicionales.

En una búsqueda constante de la excelencia y la calidad, los artesanos y artesanas locales han sido merecedores de numerosos premios a nivel autonómico y nacional. Además, Lebrija vive sus fiestas de una manera muy especial. Tanto la Semana Santa como las Cruces de Mayo (esta última declarada como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía) son claros ejemplos del sentir de un pueblo que se echa a la calle para vivir una verdadera explosión de olores, colores y sabores en torno a tales manifestaciones culturales.

El flamenco, declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, tiene en Lebrija uno de sus lugares de origen, considerado por muchos una tradición que aquí encuentra la unión entre pureza y vanguardia y que sigue nutriéndose en Lebrija de las formas más tradicionales, transmitidas de generación en generación en el seno de las familias, de las casas cantaoras. Juan Peña “el Lebrijano”, Pedro Bacán, Curro Malena, Concha Vargas, Dorantes o José Valencia son sólo algunos de los nombres que han venido escribiendo la historia del flamenco como magníficos embajadores de Lebrija alrededor del mundo.

Nebrija, horizonte 2022  

A las puertas de la conmemoración del V Centenario de la muerte de Elio Antonio de Nebrija, su ciudad se prepara para celebrar y pregonar la importante contribución científica del humanista andaluz.

Antonio Martínez de Cala y Jarana (1444-1522) fue el introductor del humanismo renacentista en España. Heredero intelectual de Petrarca, durante su estancia en Bolonia se impregnó del espíritu humanista del Renacimiento italiano. Catedrático de Gramática, cosmógrafo, historiador, traductor, impresor, poeta y cronista de los Reyes Católicos, Nebrija abordó múltiples ámbitos del saber, encarnando el modelo de Hombre del Renacimiento.

Un Centenario que se celebrará a nivel nacional que seguirá los pasos de la trayectoria vital de Nebrija en localidades de Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Madrid y Emilia Romaña (Italia) que tendrá como origen la ciudad de Lebrija.

La conmemoración, declarada Acontecimiento de Excepcional Interés Público por el Gobierno de España, unirá la cultura, el turismo y el mundo universitario celebrando en Lebrija sus actos centrales. Congresos científicos, exposiciones, rutas turísticas, eventos culturales, publicaciones y un sinfín de actos que volverán a poner de relieve la labor científica y cultural de uno de los humanistas más importantes del Renacimiento en España.

Punto Interpretación Elio Antonio

Lebrija, la ciudad que acunó sus primeras palabras, se convertirá en 2022 en el centro de la Cultura y las letras españolas, acogiendo grandes eventos que pondrán en valor la ingente obra y la vida del autor de la “Primera Gramática de la Lengua Castellana” (1492).