Las 5 claves para educar niñ@s tolerantes a la frustración

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Por Mª Ángeles Sánchez psicóloga infantil de Crecer Gabinete de Psicología Infanti

¿Tu hij@ está acostumbrad@ a conseguir lo que quiere a la primera y se enfada cuando no le das todos sus caprichos? Si la respuesta es afirmativa, es posible que tenga baja tolerancia a la frustración.

La frustración es una actitud que aparece cuando un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se cumple lo que nos lleva a experimentar, en mayor o menor medida, emociones como el enfado, la tristeza, la angustia, la ansiedad… Aprender a tolerar la frustración desde pequeños permite enfrentarse de manera positiva a las distintas situaciones y dificultades que se presenten en la vida. Por lo tanto, tolerar la frustración nos hace ser capaces de afrontar los problemas y limitaciones a las que tendremos que enfrentarnos a lo largo de nuestra vida, y al tratarse de una actitud puede trabajarse y desarrollarse. 

Así, es muy importante dotar a nuestros hijos e hijas, desde la más tierna infancia, de herramientas que les permitan tener una vida emocionalmente estable en la actualidad y así estar preparados para lo que vendrá en el futuro.

Características de los niños que no toleran la frustración:

– Dificultades para controlar sus emociones.

– Son impulsivos e impacientes.

– Buscan satisfacer sus necesidades de manera inmediata, por lo tanto, cuando se enfrentan  a la espera o al aplazamiento de sus necesidades, pueden tener rabietas y llanto fácil.

– Son más exigentes.

– Pueden desarrollar, con mayor facilidad, cuadros de ansiedad o depresión ante conflictos o grandes dificultades.

– Son más egocéntricos, piensan que todo gira a su alrededor y que lo merecen todo, por lo que sienten cualquier límite como injusto. 

– Son poco flexibles y adaptables en sus razonamientos.

– Son más radicales en su forma de pensar, las cosas son blancas o negras, no hay punto intermedio.

¿Qué podemos hacer? 

– Lo primero es “Dar ejemplo”. La actitud positiva de los padres a la hora de afrontar las situaciones desfavorables es el mejor ejemplo para que los hijos aprendan a enfrentarse a sus problemas ya que ellos nos imitan en casi todo y en esto también.

– Enseñarles a esforzarse. Es importante transmitir a nuestros hijos e hijas la cultura del esfuerzo ya que en la mayoría de ocasiones es el mejor camino para solventar algunas de sus dificultades y obtener recompensas. Además, todos sabemos que lo que se obtiene con esfuerzo se aprecia más. 

– No ceder ante sus rabietas y enfados. Si cedes aprenderá que esa es la manera más eficaz de resolver sus problemas. 

– Marcarle objetivos. Puedes enseñarle a tolerar la frustración marcándole objetivos realistas y razonables, pero sin exigirle que se enfrente a situaciones que, por su edad o madurez, es incapaz de superar. Esto le servirá también para que con el tiempo sea consciente de sus capacidades y del esfuerzo que tiene que emplear para conseguir lo que quiere. 

– Convertir su frustración en aprendizaje. Las situaciones complicadas pueden ser una magnífica oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas y afronte el problema por sí mismo cuando vuelva a aparecer.

En resumen, no se trata de negarle por sistema las cosas ni dejarles llorar desconsoladamente sino de guiarles y enseñarles para que sepan que no todo lo pueden obtener y que aquello que sí pueden tienen que pedirlo de manera correcta o cumplir unos requisitos para obtenerlo.