La vacuna Covid en los niños

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A raíz de la polémica vacunación frente al COVID-19 en niños, le planteamos al doctor José María Carmona, pediatra en el Hospital Infantil Virgen del Rocío y el Hospital VITHAS de Castilleja de la Cuesta y creador del blog de pediatría Cuidar Mi Bebe, 10 preguntas para aclarar el tema

¿Cuáles son los principales beneficios de la vacunación frente a la Covid-19 en los niños?

El principal beneficio de los niños y niñas que se vacunen frente a la COVID-19 es que tendrán mucho menos riesgo de infectarse y enfermar por COVID-19. Además, también tendrán menos probabilidades de contagiar a otras personas. Hay que resaltar que cuando hablamos de estrategias de vacunación que incluyan a más del 90% de la población para conseguir la inmunidad de rebaño se debe tener en cuenta también a la población pediátrica.

Está ya ampliamente demostrada la efectividad de la vacuna frente a la COVID-19 en adultos. En niños, puesto que la vacunación está siendo posterior, aún no hay tantos datos, pero los que hay (gracias a los ensayos clínicos y con más de 5,5 de menores vacunados en Estados Unidos) son suficientes para saber que la vacuna también es eficaz en niños. Se ha demostrado que la respuesta de anticuerpos (defensas) es similar a la de los adolescentes.

¿Y cuáles son los principales riesgos de la vacunación frente a la COVID-19 en los niños?

Todos los medicamentos, entre ellos las vacunas, pueden tener efectos secundarios. 

La mayoría de los efectos secundarios que se han demostrado con la vacuna del COVID-19 en niños son leves, similares a los de otras vacunas.

Los más frecuentes son dolor en el sitio de la inyección (>80%), malestar y cansancio (>50%), dolor de cabeza (>30%), enrojecimiento e hinchazón en le lugar de la inyección (>20%), dolores musculares y escalofríos (>10%). En menos casos puede producir fiebre de bajo grado.

En general no se recomienda administrar analgésicos o antitérmicos antes de la vacunación, pero si el malestar es importante se pude administrar paracetamol.

¿Qué nos puede decir, doctor, de la pericarditis y la miocarditis que pueden provocar las vacunas de ARN mensajero?

Pues que efectivamente son posibles reacciones adversas de las vacunas, especialmente tras la segunda dosis. En cualquier caso con una incidencia muy baja (menos de 1 de cada 10000 niños vacunados) y, desde luego, mucho más baja que la producida por la infección natural por COVID-19.

Tengo que decir que el hecho de que se conozcan los efectos adversos de las vacunas no debe ser motivo de alarma sino de tranquilidad. Significa que los mecanismos de seguridad que se ponen en marcha para detectar esos posibles efectos adversos tanto en los ensayos clínicos como en la vida real funcionan.

Por todo lo comentado anteriormente, ¿cree que está justificada la vacunación frente a la COVID-19 en niños?

Claramente sí. Como he comentado los efectos secundarios de la vacuna son leves e infrecuentes. Y aunque en la mayoría de las ocasiones, al menos con las cepas del coronavirus que han circulado hasta el momento, la mayoría de los niños padecen un cuadro pseudogripal muy leve, no debemos olvidar que hemos visto que tras la infección por COVID-19 algunos niños han desarrollado el síndrome inflamatorio multisistemico, que es un cuadro clínico muy grave que puede llegar a tener un desenlace fatal.

Por cierto, recientemente se ha publicado que ha disminuido significativamente la incidencia de este síndrome tras haber iniciado la vacunación frente a COVID-19 en niños.

¿Cuál es la vacuna que se está utilizando para vacunar a los niños?

Pues a día de hoy la única vacuna frente a la COVID-19 aprobada (desde el 25 de noviembre de 2021) por la Agencia Europea del Medicamento para su uso en la Unión Europea en niños de 5 a 11 años es la vacuna Cominarty, más conocida por todos como la vacuna de Pfizer.

Es una vacuna ampliamente estudiada en adultos. Ya desde el verano pasado se venía administrando a los mayores de 12 años. 

Tras comprobar que era segura y eficaz se está utilizando en niños de 5 a 11 años. Y actualmente se está estudiando en menores de 5 años.

¿Cómo sabemos que es segura y eficaz? ¿No estarán siendo nuestros niños “conejillos de India”?

No, la ciencia no funciona así. Bajo la premisa de primun non nocere (lo primero es no hacer daño) los médicos antes de aconsejar una vacuna debemos estar seguros de lo que estamos aconsejando. Los ensayos clínicos de vacunas tienen que pasar un estricto protocolo, primero de seguridad y luego de eficacia, antes de administrarla masivamente.

Con esta vacuna no iba a ser menos. Antes de aprobar su uso para menores de entre 5 y 11 años se realizó un ensayo clínico en 4 países (EE. UU., Finlandia, Polonia y España) en el que se incluyeron 2,268 niños y niñas de estas edades. Tras el análisis de los datos del ensayo se concluyó que la respuesta inmunitaria era muy similar a la que se observa en las personas de 16 a 25 años y además no se detectaron efectos secundarios graves.

Además, no podemos decir que nuestros niños están siendo “conejillos de India” cuando ya casi 6 millones de niños americanos han sido vacunados con esta vacuna en la vida real.

¿Cuántas dosis se deben poner?

Como norma general se deben poner dos dosis, separadas por un mínimo de 8 semanas. 

Aunque ese es el intervalo establecido se pueden hacer algunas pequeñas modificaciones de los plazos en función de diferentes circunstancias.

En cuanto al número de dosis también existen algunas excepciones. Por ejemplo, en el caso de que el niño ya haya padecido la COVID-19 sólo será necesaria la administración de una sola dosis, que servirá para optimizará su inmunidad frente al virus.

Doctor, ¿qué debemos hacer si el día de la vacuna el niño no se encuentra bien?

Como con el resto de las vacunas cualquier enfermedad aguda leve, sin fiebre, no contraindica la vacunación.

Es cierto que, actualmente, por el alto índice de contagios, si el niño presenta síntomas compatibles con COVID-19 (tos y dolor de garganta, sobre todo acompañado de cefalea y cansancio) lo más prudente es posponer la vacunación y acudir a su pediatra para valorar si hay que hacer una prueba diagnóstica de infección aguda por COVID-19. En el caso de que la prueba resulte negativa y los síntomas sigan siendo leves, se podría vacunar.

¿Y si el día de la vacuna ha tenido un contacto estrecho con un caso positivo confirmado de COVID-19?

En este caso lo más prudente es esperar a cumplir la cuarentena (10 días) y, si tras esos 10 días no aparecen síntomas, entonces vacunarlo.

Una última pregunta, doctor. ¿Ha vacunado usted a sus hijos?

Obviamente sí. Bueno a dos de ellos, ya que la pequeña aún tiene 5 años y no he tenido la oportunidad de hacerlo. Y creo que esto es lo más elocuente a la hora de recomendar la vacuna. Predicar con el ejemplo. Después de todo lo anteriormente expuesto no me cabe duda de que debía vacuna a mis hijos. Lo he hecho en cuanto he tenido oportunidad de hacerlo. Y como siempre digo, para poder dormir a gusto recomiendo a mis pacientes lo que quiero para mis hijos. Por tanto, desde aquí recomiendo la vacunación de todos los niños y niñas a partir de los 5 años salvo que tengan una condición que lo contraindique.