La timidez infantil

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Por Mª Ángeles Sánchez psicóloga infantil de Crecer Gabinete de Psicología Infanti

La timidez infantil como problema suele pasar desapercibida durante muchos años, ya que l@s adult@s piensan que no es más que una característica de personalidad. Como el niño o la niña tímida suele ser tranquil@y callad@, no llama la atención, por lo que al adult@ le es más difícil darse cuenta que tiene problemas y necesita ayuda profesional. Esto se debe a que l@s niñ@s tímidos no externalizan sus problemas, sino que los guardan para sí y, como resultado, no muestran conductas disruptivas extremas, que son las que más suelen preocupar a l@s adult@s. 

La timidez suele aparecer cuando el niño o la niña se encuentra ante situaciones nuevas o personas desconocidas lo que les lleva a no relacionarse con l@s demás porque tienen miedo o sienten vergüenza. L@s niñ@s tímid@s muestran un patrón de conducta caracterizado por un déficit en sus relaciones interpersonales y tienen la tendencia a escapar o evitar el contacto social. Las características principales de la timidez son:  

-Problemas para relacionarse con sus iguales, al niño le cuesta iniciar y mantener una conversación, no suele tomar la iniciativa, sino que se muestra distante y reservado.

-No participa en clase, no porque no tenga los conocimientos sino porque se avergüenza al tener que exponerlos delante de l@s demás.

-Aislamiento y evitación de actividades que son normales para su edad, como jugar en el recreo o participar en actividades deportivas en la escuela.

-Ansiedad anticipatoria ante las situaciones que le producen miedo, como hablar en público, leer en voz alta, salir a la pizarra.

-Síntomas psicofisiológicos cuando se expone a la situación temida, como sudoración de las manos, rubor, tartamudeo, náuseas y palpitaciones.

-Descarga emocional, l@s niñ@s tímid@s suelen ser poco expresivos emocionalmente, pero en algunas ocasiones se produce una descarga y lloran sin que exista un motivo, al menos aparentemente. Ese llanto suele ser una válvula de escape para liberar la tensión acumulada y los sentimientos reprimidos.

Para ayudar a l@s niñ@s tímidos algunas recomendaciones son: 

-No le fuerces a enfrentarse a situaciones sociales nuevas sin antes conseguir que se sienta cómod@ con las situaciones que ya puede manejar. Plantéale nuevos retos de manera progresiva, pero sin agobiarle, porque cada niñ@ tiene su propio ritmo de aprendizaje y debemos respetarlo.

-No le ridiculices ni le hagas sentir diferente al resto de l@s niñ@s, al contrario, explícale que la timidez es algo que le ocurre a muchas personas.

-Apóyale de manera incondicional, muestra comprensión y confía en sus capacidades. El niño o la niña debe saber y estar segur@ de que sus progenitores le quieren y aprecian por quién es, no a pesar de quién es o de lo que haga.

-No le des una importancia excesiva al problema ya que ello podría representar una fuente de tensión adicional para él o ella ni tampoco l@ excuses delante de l@s demás con comentarios del tipo “es que le da vergüenza”.

-No le permitas verbalizaciones negativas sobre sí mism@, como “no sirvo para nada” o “nunca podré hablar en clase”, en su lugar, explícale que se trata de ideas exageradas y que un problema en un área no significa que tenga menos valor en otras. Resalta siempre sus características positivas.

-Ayúdale a enfrentar las situaciones nuevas que representan un desafío, pero sin caer en la sobreprotección. El objetivo no es hacer las cosas en su lugar, sino disminuir su nivel de ansiedad para lograr que se sienta cómod@ y pueda superar su timidez.

-Elógiale cada vez que logre sobrepasar alguna de sus barreras y afronte con éxito una situación social, por pequeña que sea. De esta forma no solo le estarás motivando sino que le estarás indicando que va en la dirección adecuada y que es posible vencer la timidez.

Por último, se debe aclarar que la timidez no es, necesariamente, un problema, depende de si se convierte en un impedimento para que el niño o la niña se relacione con l@s demás. La timidez solo es un problema cuando limita las potencialidades del niñ@ y le hace sentir mal. 

La diferencia entre la timidez normal y la patológica radica en el grado de incapacitación que provoca. Si la timidez interfiere en el día a día e impide al niño o la niña  relacionarse con sus compañer@s de colegio o tener éxito en la escuela, entonces se convierte en un problema que demanda ayuda psicológica.