La Mujer Rural y su lucha por la igualdad

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El 8 de marzo, el calendario está marcado de morado, color que identifica a el Día Internacional de la Mujer. Es un movimiento unificador y en esta ocasión se va a rendir especial homenaje a las empresarias rurales

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. Este movimiento internacional está ayudando a que la conmemoración sea un elemento unificador, fortaleciendo el apoyo a los derechos de las mujeres y su participación en los ámbitos político, social, cultural y económico. 

Conseguir la igualdad de género y empoderar a las mujeres es un ingrediente fundamental en la lucha contra la pobreza extrema, el hambre y la desnutrición. En promedio, las mujeres representan algo más del 40% de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo, pudiendo llegar a más del 50% en determinadas partes de África y Asia. Sin embargo, se enfrentan a una discriminación significativa en lo que respecta a la propiedad de la tierra y el ganado, la igualdad de remuneración, la participación en la toma de decisiones de entidades como las cooperativas agrarias, y el acceso a recursos, crédito y mercado para que sus explotaciones y granjas prosperen. Esto supone un empeoramiento de su calidad de vida. Además de un obstáculo mundial para acabar con la pobreza y el hambre ya que, si las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos, la producción agrícola en los países en desarrollo aumentaría entre 2,5 y 4% y el número de personas desnutridas en el mundo disminuiría aproximadamente entre un 12% y un 17% (FAO, 2011).

En España, dentro del ámbito agrario, FADEMUR señala que las explotaciones de mujeres son más pequeñas que las de los hombres. La media europea de las explotaciones agrarias de mujeres es de 6,4 hectáreas, mientras que las de los hombres es de 14,4 hectáreas. Así, ellos controlan el 61% de la tierra frente al 12% que tienen ellas. Por consiguiente, pueden acceder a menos ayudas. 

Para conseguir la igualdad de oportunidades para las mujeres rurales, entre otros fines, existen asociaciones como AMFAR, FADEMUR o CERER.

AMFAR destaca el objetivo de crear una conciencia social de la verdadera participación socioeconómica de la mujer en el ámbito rural, así como de proyectar una imagen real y actual de este colectivo, rompiendo el tópico de identificar a la mujer rural exclusivamente con la mujer agraria. Además, trabaja por conseguir un refuerzo de la formación que garantice la cualificación profesional de la mujer y su incorporación al mundo laboral, una mayor participación de la mujer en las estructuras productivas y socioeconómicas, la creación de instrumentos que permitan una mayor presencia de la mujer en la toma de decisiones y, la existencia de infraestructuras y servicios sociales que permitan a la población rural gozar de la plena igualdad de oportunidades, entre otros.

AMFAR es una Federación con implantación nacional que cuenta con más de 90.000 afiliadas en todo el territorio español. A día de hoy se ha convertido en un verdadero interlocutor social de las mujeres rurales ante las distintas administraciones nacionales, europeas e internacionales.

Por otro lado, la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) es una organización progresista que lucha por alcanzar la igualdad y el progreso de las mujeres que viven y trabajan en el medio rural. Nació con el objetivo de reforzar el trabajo que vienen desarrollando las asociaciones de mujeres rurales que la integran. 

El trabajo de FADEMUR ante las Administraciones públicas ha conseguido en los últimos años avances fundamentales para el reconocimiento del trabajo de las mujeres en el sector agrario, con el derecho a la titularidad compartida de las explotaciones. Pero todavía queda mucho por hacer.

En FADEMUR cierran el año 2021 con una sensación “agridulce” tras poner en la balanza los avances y retrocesos que se han producido. A pesar de todo, la organización se muestra “satisfecha” de sus propios logros conseguidos gracias al desarrollo de sus proyectos más importantes.

En cuanto al año que comienza, FADEMUR deposita sus esperanzas en cuestiones que se vislumbran en el horizonte más próximo, como el reparto de los fondos Next Generation, la inclusión definitiva de la perspectiva de género en la PAC, avances en digitalización y economía circular, la aprobación del Pacto verde y, por supuesto, el fin de la pandemia.

Por su parte, La Federación de Asociaciones de Mujeres del Medio Rural CERES Andalucía nace en el año 2002, fruto de la necesidad detectada entre un grupo de agricultoras y ganaderas reivindicativas sobre los derechos profesionales de las productoras para dar cobertura a sus necesidades y expectativas como mujeres que viven y se desarrollan en las zonas rurales.

Su objetivo principal es promover y trabajar para conseguir la igualdad real y efectiva de oportunidades entre hombres y mujeres. Sus actividades persiguen ir introduciendo cambios encaminados a la incorporación de los derechos de las mujeres.

Estas asociaciones ofrecen formación para llevar a cabo sus objetivos. La formación es uno de los pilares básicos de Amfar, ya que el conocimiento da libertad a la mujer, al igual que le ofrece seguridad, confianza y autoestima. Desde Amfar se organizan cursos, seminarios, charlas y jornadas profesionales dirigidas a todo el colectivo de mujeres y familias del ámbito rural. La formación se desarrolla principalmente en las zonas rurales y se ajusta al horario de las alumnas. La temática que se imparte atiende especialmente las demandas de las asociadas, así como los parámetros actuales marcados en las políticas sociales, de bienestar y agrarias tanto a nivel nacional como comunitario.

También tienen diferentes programas como “Cuidándonos para un Futuro Mejor” o “Si-Rural”.

En el medio rural, la combinación de despoblamiento y falta de recursos y servicios puede ser fatal para su envejecida población. Desde FADEMUR quieren mejorar la calidad de vida de las personas mayores, evitando así situaciones de dependencia y la sobrecarga de cuidados correspondiente que suele ser asumida por las mujeres rurales. Para ello, promueven el envejecimiento activo de la población mayor de 65 años a través del programa “Cuidándonos para un Futuro Mejor”. Desarrollan campañas de sensibilización, implican a todas las entidades bajo el ‘Compromiso Mayor Hoy’ e imparten talleres en los que enseñan las claves para un bienestar físico, psicológico y social. Esta es la manera de que las personas mayores del medio rural sean dueñas de su propio bienestar.

FADEMUR presenta el programa SI-RURAL a través del Plan Avanza del Ministerio de Industria Comercio y Turismo, dentro de la línea Ciudadanía Digital, para fomentar la utilización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación entre las mujeres rurales de municipios de menos de 2.000 habitantes.