La inflación reduce los márgenes del 44% de las empresas del metal de Sevilla y amenaza gravemente el cierre del ejercicio para el 22%

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La Federación de Empresarios del Metal, FEDEME, ha sondeado nuevamente a sus asociados con el objetivo de hacer balance del escenario en el que han operado durante el primer semestre del año y sus perspectivas para el cierre del ejercicio 2022.

En esta ocasión, se ha querido conocer y evaluar, fundamentalmente, los efectos en las empresas del Metal de Sevilla de la elevada inflación y sus consecuencias y cuáles son las cuestiones que más les preocupan en estos momentos en relación con la marcha de sus negocios, entre otros asuntos.

La encuesta se ha realizado a lo largo de una semana (del 13 al 20 de julio de 2022) y en ella ha participado una muestra de 300 empresas asociadas de los distintos subsectores de actividad representados por esta patronal, lo que ofrece una visión global de la situación de la industria, servicios y comercio del Metal en Sevilla.

De los resultados obtenidos en este estudio destacan las siguientes conclusiones:

Para el 44% de las empresas encuestadas, la principal consecuencia del incremento de precios está siendo la reducción o pérdida de márgenes en sus negocios, seguido de la pérdida de clientes (21%); la reducción de estructura (16%) o la necesidad de solicitar financiación (13%). Algunas otras empresas apuntan situaciones de insolvencia e incluso posibilidad de cierre.

Las previsiones para el cierre del ejercicio 2022 no son demasiado optimistas. Un 44% de las empresas cree que su volumen de actividad/ventas bajará (incluso un 22% de ellas asegura que “bajará mucho”).

¿Qué asuntos son los que más les preocupan?

Cerca del 60% de las empresas encuestadas (56%, concretamente) señala el incremento de costes (energéticos, materias primas…) y la búsqueda de personal cualificado, entre sus principales preocupaciones, seguido de los impuestos (13%) y el contexto internacional (11%). El 20% restante también apunta la morosidad; conseguir financiación; la evolución de la pandemia; las regulaciones y otras.

En lo relativo a la subida de precios, el 90% de las empresas encuestadas declara haberse visto afectadas por la subida de la luz (negativamente el 48% y muy negativamente el 38%).

En el caso de la crisis de las materias primas (déficit y subida de precios), el 43% de las empresas que han participado en el estudio declara que esta situación les ha supuesto una reducción o pérdida de márgenes. Un 23% asegura haber perdido clientes, mientras que un 11% incluso manifiesta que ha tenido que reducir estructura por ello. Un 10% ha necesitado solicitar financiación y un 2% habla de situación de insolvencia y posibilidad de cierre.

Más de lo mismo en el caso de la subida de los combustibles. El 91% de las empresas que han respondido a la encuesta asegura que esta subida les ha afectado, muy negativamente al 46% y negativamente al 45%.

Cuando han tenido que responder de manera abierta sobre otros asuntos que les están afectando en estos momentos, en líneas generales, las empresas del Metal que han participado en esta encuesta se han quejado, nuevamente, de la presión que está ejerciendo sobre sus negocios la elevada inflación. Otro de los comentarios generalizados es el relativo a la poca idoneidad de las medidas económicas adoptadas por el Gobierno Central; la escasez de ayudas efectivas para las pymes y el incierto futuro que se les presenta a las pequeñas empresas de continuar la escalada alcista de precios, impuestos, etc.

Evolución del empleo en el Metal

Preguntados por si ha variado el número de trabajadores en los últimos seis meses, un 56% de los encuestados asegura que el número de trabajadores de su empresa no ha variado, frente a un 27% que declara que ha descendido (levemente en un 16% de los casos y de manera significativa para un 11%), manifestando su preocupación frente a la evolución de los próximos meses.

En cuanto a cómo cerrarán el ejercicio en términos de empleo, un 24% de las empresas encuestadas prevé reducir su plantilla, mientras que más del 60% no espera que el número de trabajadores de su empresa varie significativamente, pronóstico que claramente se verá alterado considerando las malas previsiones económicas que apuntan los expertos para el próximo otoño y la amenaza de otra crisis financiera en ciernes.