La importancia de las emociones en l@s niñ@s

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Por Mª Ángeles Sánchez psicóloga infantil de Crecer Gabinete de Psicología Infanti

Una de las principales preocupaciones de l@s progenitores hoy en día es la educación de sus hij@s, pero en muchas ocasiones se olvidan de un aspecto imprescindible para el óptimo desarrollo de su hij@, la educación emocional.

 Las emociones nos acompañan desde que nacemos y son reacciones de nuestro cuerpo ante algún estímulo del entorno o de nuestro propio organismo y es importante que les enseñemos la función que cumple cada una de las emociones que sentimos.  

Una buena educación emocional incluye enseñar que no hay emociones “buenas” ni “malas”, o “dañinas” y “peligrosas”. Todas y cada una de las emociones son necesarias. Son innatas y naturales del ser humano, y las necesitamos porque todas cumplen su función, incluso las mal llamadas emociones negativas y que no son otra cosa que emociones desagradables de sentir. 

Las emociones nos ayudan a enfrentarnos a las situaciones que nos ocurren a diario y todas son importantes y útiles a la hora de cumplir su función, por lo que es necesario comprender y aceptar que no hay que intentar evitar las emociones que no nos gustan ya que esto es antinatural y perjudicial. Es como negarnos a sentir sed o hambre porque es desagradable o no nos gusta y por tanto nos pasamos el día bebiendo y comiendo. 

Educar las emociones o desarrollar la inteligencia emocional de l@s niñ@s es enseñarles a enfrentarse a los problemas de su día a día de una manera adecuada adquiriendo herramientas imprescindibles para vivir en sociedad. Y es que la inteligencia emocional consiste en disponer de habilidades que nos sirven tanto para reconocer nuestras emociones como las de los demás y gestionarlas adecuadamente.

 Enseñar a l@s niñ@s a reconocer y gestionar las emociones incrementa la percepción de control que tienen sobre aquellos que les ocurre, lo que es fundamental para un adecuado desarrollo de su autoestima y autoconcepto. Asimismo, que sean capaces de compartir las emociones con l@s demás es fundamental para el correcto desarrollo social de nuestros hijos.  

Además, este aprendizaje le servirá durante toda su vida y serán adult@s competentes y saludables ya que se sabe que una persona con inteligencia emocional tiene confianza en sus propias capacidades y mantiene relaciones satisfactorias con l@s demás y sabe comunicar adecuadamente lo que piensa, a la vez, que tiene en cuenta las emociones y sentimientos de l@s otr@s. Además, tiene una autoestima alta y se siente motivad@ a afrontar desafíos ya que siente que tiene recursos suficientes para solucionar los conflictos que se le presenten.

Pero, ¿cuáles son las emociones básicas y para qué sirven?

– Alegría: Felicidad y bienestar que sentimos al conseguir algo que deseamos. Nos sirve para darnos cuenta de lo que queremos y nos motiva a repetir la conducta.

– Ira: Enfado o rabia al no alcanzar un deseo, al sentirnos amenazados o agredidos. Nos sirve, cuando se muestra de forma adaptativa, para movilizarnos y defendernos, evitar un daño y buscar la solución a un problema.

– Tristeza: Sensación de desesperación, melancolía, pesimismo, etc., ante una pérdida. Nos sirve para indicar que necesitamos un tiempo para nosotros, para pensar en lo sucedido y procesarlo debidamente. Además, es una señal que muestra que necesitamos apoyo de l@s demás.

-Miedo: Respuesta de alarma ante una amenaza o peligro real, anticipado o imaginado. Nos sirve para ponernos en alerta y centrar nuestra atención en la mejor solución posible.

– Asco: Aversión ante algo que nos desagrada. Nos sirve para aprender a reconocer lo que no nos gusta, y así alejarnos y rechazarlo.

En resumen, promover y no olvidarse de la educación emocional de l@s niñ@s es esencial para su correcto desarrollo y socialización ya que el aprendizaje temprano de ésta va a tener una repercusión positiva durante el resto de su vida, por ello, es necesario comenzar la educación emocional de nuestr@s hij@s cuanto antes.