La importancia de la risa

0
230

Vivimos tiempos difíciles, no hay duda.  A diario nos inundan noticias pesimistas, malos datos económicos a nivel mundial y nos hallamos en un periodo de estrés y ansiedad casi constante. Pero en muchas ocasiones se nos olvida que tenemos una herramienta muy poderosa que no usamos todo lo que deberíamos: la risa. Ya lo decía Chaplin “un día sin sonreír es un día perdido”. Y no es sólo una frase hecha ya que existen técnicas que nos pueden ayudar a mejorar nuestra salud a través de la risa.

Ana Torres, psicóloga, risoterapeuta, terapeuta corporal integrativa, directora de Sala Macasta y coordinadora de Centro de Psicología de Sevilla.

Para profundizar más en este tema hemos hablado con Ana Torres (www.anatorrespsicologa.es), psicóloga, risoterapeuta, terapeuta corporal integrativa, directora de Sala Macasta y coordinadora de Centro de Psicología de Sevilla. En primer lugar nos ha contextualizado en la historia este movimiento. “La risoterapia no es una técnica nueva, ya fueron muchos los filósofos y  escritores que desde la antigüedad han publicitado las ventajas de la risa.  En la India la consideran como un método de meditación, ya que piensan que la risa es una meditación en sí misma. En Europa desde la antigüedad ya existían médicos que ´recetaban la risa`. El mismísimo Aristóteles, hace ya miles de años, describió la risa como  un `ejercicio valioso para la salud`. Pero sin duda, aunque con la base milenaria ya expuesta, el empujón definitivo a la popularidad de la risoterapia llegó en los años 70, gracias a Norman  Cousins, editor y periodista americano, quien sufría graves dolores sin solución, y a quien sus doctores le recomendaron la risa (mediante películas de los hermanos Marx, el gordo y el flaco…). Una vez comprobado que realmente la risa le hacía desaparecer el dolor durante horas, decidió publicar su experiencia y la dio a conocer a la comunidad médica. Posteriormente, otro nombre propio en la historia de la risoterapia es el Hunter `Patch` Adams, en los años 80, donde aplicó la alegría y el buen humor como apoyo en la recuperación y tratamiento de enfermedades, obteniendo beneficiosos resultados. A partir de entonces se comenzó a utilizar la técnica de la Risoterapia en los hospitales” nos explica.

Al crecer dejamos de ser niños

Un dato muy interesante que nos cuenta Ana Torres es que “al mundo venimos con el impulso natural para reír. La media de risas de un niño/a es de 300 veces al día, mientras que las de un adulto esta media baja a unas  ¡10 a 40 veces al día!, el descenso como vemos es notable, dejando claro todo lo que dejamos de reír de manera espontánea”. Según Ana, esto es debido a que en la infancia vivimos mucho el juego y la espontaneidad. Pero desgraciadamente nos educaron en que ser adultos y responsables es dejar de jugar “que es cosa de niños”. Así nos convertimos en adultos rígidos, estables, predecibles, que estamos actuando en automático. Al dejar de jugar vamos abandonando poco apoco la espontaneidad, la capacidad de  sorpresa y de quedarnos en el presente”, nos cuenta.

La experta en risoterapia, Ana Torres, señala que la risoterapia propone volver a esa actitud lúdica. “Aunque contrariamente a lo que se cree, no se trata de volver a ser niños/as, sino como adultos/as que volvamos a recuperar el juego y con ello a recuperar todas las potencialidades que desarrollamos a través de él” nos indica.

¿Qué es la Risoterapia Integrativa? 

Ana Torres nos explica que “a la risoterapia le hemos añadido el apellido de Integrativa, para especificar que nuestra manera de hacer risoterapia es atendiendo al ser humano en todas  sus vertientes: en su parte mental, emocional y de comportamiento. A través de las técnicas de risoterapia favorecemos determinadas creencias que fomentan la autoestima, la expresión de emociones negativas y su transformación en positivas y en comportamientos saludables con nosotros/as y nuestro entorno. Es decir, la Risoterapia Integrativa es una disciplina terapéutica que consigue despertar nuestra capacidad de sentir, de amar, de conocer, de incrementar nuestra creatividad y recuperar la libertad de ser, utilizando la risa como camino. Es una forma de alinearnos con el bienestar, la conciencia y la salud física y emocional”.

Es importante volver al punto inicial de este reportaje. Y es que, tal y como nos dice Ana Torres,  “actualmente estamos viviendo unos momentos muy difíciles, la pandemia nos está sacando del armario muchos de nuestros miedos más profundos. Hemos perdido seguridad y estabilidad y la preocupación está muy presente en nuestras vidas. Si la risoterapia en los últimos años ha ido desarrollándose y creciendo, ahora la considero como una actividad fundamental. Volver a conectar con la alegría, la creatividad, el presente, la cooperación con los  demás y el amor compartido”, nos confiesa.

Para Ana Torres la herramienta fundamental que empleamos es el juego porque “nos permite percibirnos y descubrirnos a nosotros/as y a los demás, estableciendo vínculos sanos y buenas relaciones. La finalidad es recuperar la actitud lúdica y con ella el ser creativo que seguimos siendo, para llegar a crear la vida que deseamos para nosotros/as. Con esta actitud lúdica promovemos conectar con ese niño que sigue viviendo dentro de nosotros y facilitar una actitud positiva y optimista ante la vida”.

Beneficios de la risa

Una de nuestras principales dudas que teníamos era ¿qué beneficios tiene la risa? Pues Ana Torres nos asegura que son muchos, por ejemplo: se potencia el sistema inmunitario en general, fortalece el corazón, mejora la circulación, la respiración, alivia la digestión, se eliminan las toxinas, se masajea y estiran la columna vertebral y las cervicales, efectos analgésicos contra el dolor, y se pone en marcha cerca de 400 músculos. Otra de sus ventajas es que facilita superar diferentes bloqueos ya que se produce una desinhibición muy  positiva y elimina el estrés y alivia la depresión. Además, ayuda a potenciar y fortalecer las relaciones humanas.

Talleres de risoterapia

Ha quedado claro que la risa es una herramienta útil, sana y necesaria para nuestra salud y la de los que nos rodean. Por ello creemos que acudir a un taller de risoterapia puede ser más que beneficioso. Estos talleres suelen tener una duración de entre 90 y 120 minutos y lo puede hacer cualquier persona que se sienta estresada, o simplemente quiera tener una actitud más positiva o gozar de la vida y del sentido del humor.  Asimismo, no hay límite de edad ni hándicaps físicos que impidan realizar la actividad. Ana Torres nos explica que “para obtener todos sus beneficios es recomendable imaginarnos que es como un gimnasio, al que acudir frecuentemente y fortalecer nuestra alegría por la vida”.  Ana también crea talleres para equipos de trabajo que quieran tener más cohesión grupal y promover un clima de confianza y de motivación. Y como nos cuenta esta experta en risoterapia: “¿lo mejor de todo? Que no tiene ninguna contraindicación, todo lo contrario, como acabamos de decir, mientras más se practica más preparados estaremos para afrontar los reveses de la vida”.