La formación on-line, de una alternativa a una realidad obligatoria

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La formación on-line ha ido evolucionando a lo largo de estos últimos 10 años de manera positiva, pero ha sido en este año, y porque la necesidad así lo ha requerido, cuando está tomando un matiz más profesional y más considerado. De contar con simples plataformas aburridas y monótonas, a un aula virtual donde el alumno puede participar e interactuar con el tutor y resto del alumnado, tal y como si estuvieran físicamente juntos.

Desde el pasado mes de marzo y con la pandemia en la que se está inmerso, muchas cosas han cambiado y han ido tomando otro protagonismo que antes era inexistente. Una de esas cosas que se ha puesto en lo más top es la formación on-line. 

Hace en torno a unos 10 años atrás, la formación on-line no tenía la consideración formal que puede tener en estos momentos. Era un simple recurso formativo más, a lo que se le podía catalogar como una especie de “maquinita de hacer diplomas” por los malos hábitos que ello conllevaba, desde darse un atracón de estudiar el día antes de la prueba final, porque ser, además, una plataforma donde solo contaba con un foro, un chat y contenido en PDF, por lo que carecía de un buen enfoque pedagógico. Y para más Inri, habría que mencionar la delincuencia de muchas empresas que pretendían lucrarse con los cursos de formación bonificados. 

Pero todo esto ha cambiado y ha evolucionado, de manera que se ha perfeccionalizado y desde marzo ha pasado de ser una alternativa a una realidad obligatoria.

El estar tiempo en casa y en situación de muchas personas de ERTE o autónomos que se han visto obligados a cesar su actividad, las academias, debidamente regladas, han visto como ha aumentado de manera descomunal la demanda de los cursos de formación, pero no sólo para desempleados, sino también para personas ocupadas. Hay que decir, que la normativa de 15 de abril de 2020 ha ayudado para que esto fuera posible. El SEPE es el organismo que subvenciona los cursos de formación de manera presencial, pero la nueva normativa ha permitido que estos cursos que ya no se podían impartir presencialmente, pasaran a ser on-line mediante la creación de un aula virtual. Además, se convirtieron en colectivo prioritario, a la hora de seleccionar a los alumnos, los autónomos y las personas que se encontraban en situación de ERTE. 

La necesidad ha hecho que la formación on-line se perfeccione de tal manera, que de una simple plataforma con la que contaba con un tutor, que hacía más veces de policía para controlar que los alumnos acabaran el curso, a un aula virtual que simula a la perfección a la formación presencial. 

El funcionamiento del aula virtual es el mismo que la presencial, ya que las clases se dan en directo, en la que se cuenta la falta de asistencia, es decir, que a pesar de que la clase se quede grabada y el alumno pueda acceder a ella en diferido, si no se conecta en el momento en el que el tutor esté impartiendo la materia, se considera falta de asistencia, por lo que puede acarrear todo lo que ello conlleva. Lo mejor del aula virtual es que al quedar grabada la clase, puede servir al alumno para repaso de la materia. Además, puede interactuar continuamente, haciendo preguntas, es más entretenido gracias al contenido multimedia, puede compartir pantalla, entre otras muchas más ventajas. 

Es más, esta formación de ser sólo e-learning, también se ha conseguido que sea mobil-learning, es decir, que ya no sólo se puede conectar a través de un ordenador, sino que se puede acceder también de los móviles. 

En cuanto a cursos ofertados, las academias privadas se están enfocando en seguir los itinerarios formativos en relación con una materia. De esta manera, la persona puede sacarse las titulaciones necesarias para ser experto en una materia. Aun así, desde que saltara todo el tema de la COVID-19 las personas que más cursos han demandado, son todas aquellas que se dedican a la educación, por la falta de recursos que se han encontrado para poder impartir sus clases. Es por ello, que ha habido cursos de aprendizaje multimedia, uso de recursos nuevos en educación, ayudar a crear contenido multimedia o cómo organizar una clase on-line. 

Los autónomos, al ser considerados colectivo prioritario, también ha aumentado su demanda, sobre todo en cursos relacionados con los idiomas, siendo el inglés y el alemán los más demandados. Aunque también, los cursos de marketing, de atención al cliente y de habilidades comerciales, han ocupado a gran parte de este colectivo. 

La lectura positiva que está trayendo esta crisis en que el mundo se encuentra sumergido, es que todas estas necesidades, van a poder pasar a ser oportunidades para el futuro y en ella la formación on-line va a contribuir a ello. Es una revolución, donde el tener un título conseguido a través de formación on-line va a tener la misma consideración que un título obtenido de manera presencial.