La excelencia siempre acaba imponiéndose. De pioneros a referentes del sector financiero

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Financial advisor with colleague
POR JAVIER FANO_RESPONSABLE DE BANCO MEDIOLANUM EN ANDALUCIA

La experiencia del confinamiento por el Covid-19 requiere de un análisis reposado y, en la medida de lo posible, obtener enseñanzas de ella. Con los desplomes de los mercados, a muchos ahorradores les han invadido la incertidumbre y el desasosiego. En momentos así es cuando se hace más visible el papel del asesor financiero y nuestro gran objetivo (y recompensa) a lo largo de estos meses ha sido haber resultado útiles al máximo número de personas.

Mis compañeros y yo hemos estado al lado de nuestros clientes para infundirles calma, haciéndoles ver que los índices suben y bajan en un patrón que se repite en todas las crisis, sin importar su origen ni dimensión. Pero también les hemos orientado en las oportunidades de inversión que se han abierto con las caídas de precios.

Han sido jornadas maratonianas, aunque muy gratificantes, pues todos hemos palpado como nuestra actividad ha servido de apoyo a mucha gente, no solo en el plano financiero, sino también en el personal. Me gusta creer que hemos contribuido a que comprendan mejor lo que está pasando y lo que puede venir. Un mensaje que ha sido posible gracias a la confianza que hemos ido gestando día a día.

Pero en estos meses de refugio, nuestros esfuerzos no se han limitado exclusivamente a los clientes. Hemos mantenido conversaciones con muchas personas que no son clientes nuestros: en algunas ocasiones las contactábamos individualmente, en otras han sido ellas las que buscaban algún tipo de orientación. Ha supuesto una enorme satisfacción poder haber sido de utilidad a todas y cada una de ellas en la medida de nuestras posibilidades.

Además, creo que era nuestra obligación. En situaciones límite, casi de distopía como la vivida, cada profesional ha tenido que arrimar el hombro en favor del prójimo. Nosotros, como asesores financieros, como Family Bankers, también hemos puesto nuestro granito de arena en este mar de solidaridad. A todos los hemos asesorado sin distingos, igual que si fueran clientes.

Aunque, no hemos de negarlo, también hemos tenido gracias a este contacto la ocasión de explicarles nuestro modelo de asesoramiento y cómo desarrollamos nuestra labor en Banco Mediolanum, y la respuesta ha sido muy buena: nos han escuchado con atención y han entendido las ventajas de nuestro modelo. Ha sido fácil, pues en situaciones extremas es lógico que se valore el asesoramiento financiero de calidad.

De pioneros a referentes del sector

Llevamos a cabo nuestro asesoramiento día a día y no esporádicamente. Un modelo, el del asesoramiento personalizado, que a muchos les puede parecer novedoso, pero que Banco Mediolanum lleva practicando décadas. Con el Covid-19 hemos pasado de ser los ‘extraños’, por pioneros, a ser un referente del sector financiero. Un modelo bancario capaz de afrontar situaciones como la vivida, pues estamos preparados para compaginar las relaciones personales y adaptarnos a las circunstancias, incluso aumentando la frecuencia de contactos y estando aún más cerca de los ahorradores gracias a la fuerza de la tecnología. 

Y esta última es una forma de relacionarse que ha venido para quedarse. Posiblemente el confinamiento ha permitido descubrir a muchos ahorradores, a pesar de no ser clientes, el valor del asesoramiento, que les ha servido para tranquilizarles y aconsejarles. Ahora más que nunca, estar al lado del cliente no es un mero eslogan, sino algo palpable.

Estoy convencido, y permítanme que también aproveche que he venido aquí para hablar de mi libro, que el mensaje y la estrategia que seguimos los Family Bankers abren puertas. A muchas personas les sorprende que cuando hablamos por primera vez con ellas no hagamos la clásica propuesta de en qué productos vamos a invertir su dinero, sino que preguntemos qué quieren hacer con su dinero, para qué lo necesitan. Y para cuándo.

Un planteamiento que ha calado estos días. La cuarentena ha sido una oportunidad para demostrar aquello que nos distingue, basado en el asesoramiento de calidad de manera continuada en el día a día y en acompañar a los clientes para definir y planificar sus objetivos y necesidades financieros. En definitiva, la excelencia siempre acaba imponiéndose tarde o temprano.