La evolución del comercio electrónico

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Por Fernando Molina, CEO de NUBEADO - Expertos en tecnologías web.
Por Fernando Molina, CEO de NUBEADO – Expertos en tecnologías web.

Aunque la crisis sanitaria de estos últimos meses nos pueda llevar a pensar, que el auge exponencial que ha mostrado el comercio electrónico, pueda ser algo meramente coyuntural, lo cierto es que si analizamos los datos podemos observar, que hace ya varios años que vivimos inmersos en un período de profunda transformación en la forma en la que consumimos, propiciado fundamentalmente por la forma en la que las nuevas tecnologías han revolucionado la manera en la que los comercios venden y los usuarios compran. La digitalización y el comercio electrónico son ya una realidad que ha impactado en todos los sectores, desde la moda hasta la alimentación, pasando por la industria del entretenimiento y ha pasado de ser una tendencia, a convertirse en una realidad cotidiana. Concretamente España es el 4º país europeo en el ranking de compras online según datos de E-commerce Europe.

Pero el concepto de comercio electrónico, encierra diferentes modelos de negocio en función de quién es el comprador y quién es el vendedor. En función de esta relación entre los actores que participan en la transacción, podemos clasificar estos modelos de comercio electrónico principalmente como B2B, B2C, C2C y C2B.

Pasemos ahora a detallar brevemente, la singularidad y características de cada uno de ellos.

B2B (Business to Business): Es un tipo de e-commerce en el que una determinada empresa vende a otras empresas. En este modelo tanto el comprador como el vendedor son sociedades mercantiles. Un ejemplo claro de este tipo de comercio electrónico lo podemos ver en plataformas como Alibaba. 

B2C (Business to Consumer): Este modelo de venta electrónica, es la que se produce cuando la empresa vende directamente al consumidor a través de su tienda online.

Este modelo es el más común y existen miles de ejemplos de él. Desde la tienda de Zara o Mango, hasta Amazon, Apple, Ikea o la tienda online de un negocio de barrio.

C2C (Consumer to Consumer): Aquí los consumidores venden a otros consumidores. En esta modalidad de e-commerce, la mayoría de los vendedores no son negocios o empresas, sino simplemente consumidores particulares que poseen un determinado producto y quieren venderlo en el mercado. El C2C ha experimentado en los últimos años un crecimiento muy notable, y ejemplos de C2C lo vemos en plataformas como eBay, Wallapop, mil anuncios, etc.

C2B (Consumer to Business): Por último, nos encontramos con esta forma de comercio virtual, en la que son los consumidores finales lo que venden sus productos o servicios directa o indirectamente a las empresas. Quizás este modelo pueda ser el menos conocido e incluso el menos extendido, pero podemos ver ejemplos de él en el que caso de YouTube, o en Blogs y foros de internet, en el que los autores ofrecen reseñas o enlaces a tiendas online para la compra de productos, por el que los autores recibirán comisiones en caso de venta. La plataforma Elance, fue la primera que implementó el modelo C2B.

Cabe decir también, que es muy habitual encontrar, modelos de negocio que integran combinaciones de estas tipologías. El caso más común, son el caso del B2B y B2C. Ejemplos de ello lo vemos en las principales empresas del mercado, que cuentan con un canal de ventas B2B para distribución, y a su vez con un canal B2C para el cliente final.

En cualquier caso y sea cual sea el modelo utilizado, lo que parece meridiano es que el comercio electrónico va a seguir copando cada vez más cuota de mercado, debido principalmente a que cuentan con numerosas ventajas tales como:

Ofrece una mayor conectividad en los hogares mejorando la experiencia del usuario y reduciendo los tiempos de compra.

Existe una masificación del uso de tecnologías como Smartphone, Tablets, etc., lo que permite al usuario comprar fácilmente productos y servicios.

En los últimos años, se ha desarrollado una mayor cultura digital, algo que además es innato en las nuevas generaciones.

El comercio electrónico, cuenta ya con una mayor percepción de seguridad.

La relación con el cliente ha mejorado significativamente, ofreciendo servicios de atención 24h, devoluciones de productos sin coste, entregas de producto a domicilio en plazos muy reducidos, etc.

Las redes sociales favorecen y promueven la compra online a través de sus canales de anuncios.

Por otro lado y a nivel estratégico, es más fácil y rápido para las empresas implementar y desarrollar acciones de captación y fidelización de clientes basadas en descuentos, cashbacks, cupones, etc. en el e-commerce, debido que estas acciones se capilarizan fácilmente entre los consumidores, a diferencia del comercio tradicional. 

En resumen, podemos concluir que implementar el canal de comercio electrónico en la empresa, resulta ya imprescindible, para poder seguir compitiendo con garantías en el mercado actual.