La economía circular, un imprescindible para el desarrollo empresarial

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La economía circular, también conocida como economía verde o ecológica surge para luchar contra el cambio climático y promover un desarrollo sostenible. Según la Organización Internacional del Trabajo esta economía es responsable de, aproximadamente, medio millón de empleos en nuestro país, lo cual representa el 2,5% de la ocupación total española. Sin embargo, el deseo es conseguir aumentar esa cifra considerablemente a lo largo de los años.

Naciones Unidas para el Medio Ambiente define a la economía verde como la economía que mejora el bienestar social y humano, que reduce los riesgos medioambientales y que logra un desarrollo económico así como un consumo eficiente de los recursos.

Algunos de los objetivos principales de la economía verde o sostenible son conseguir un equilibrio social, económico y ambiental, de forma que el proceso de producción cree riqueza ambiental en la sociedad sin dañar al medioambiente.  De hecho, la Unión Europea ha indicado 130 objetivos medioambientales que los países deben cumplir antes de 2050, como por ejemplo, usar de manera eficiente los recursos, disminuir el carbono, apostar por la eficiencia energética y biodiversidad.  También se pretende que analicen el nivel de transformación económica  y el crecimiento de las empresas verdes. Medir el impacto social y evaluar el impacto del desarrollo en función del agotamiento de los recursos son otras medidas que la Unión Europea pretende llevar a cabo.

La sociedad está cada vez más implicada e interesada en este tipo de economías porque cada día crece la concienciación medioambiental. Por ello las políticas empresariales cada vez están también enfocadas en este sentido.  Además, la economía verde ayuda al crecimiento económico y a la creación de empleo con el uso eficiente de los recursos. Es preciso recordar que las empresas que trabajan respetando al medioambiente creando bajas emisiones se consideran empresas verdes.

En este sentido, el pasado mes de octubre se celebró en Sevilla el ECCA,  el primer Congreso Nacional de Economía Circular y Comunicación Ambiental. En este encuentro se reunieron diferentes líderes empresariales y gubernamentales para llevar a cabo ideas circulares, circularizar modelos de negocio y tomar contacto con otros agentes del sector.

Este evento presentó varias jornadas, mesas redondas y presentaciones, además de talleres, sesiones de coaching verde y networking, exposiciones… El fin de este congreso era difundir las ventajas de un modelo de economía circular y facilitar su implantación en los ámbitos público, privado y social. En él, participaron más de 70 ponentes y más de 400 personas inscritas.

El congreso ayudó, entre otras muchas cosas, a profundizar en la sostenibilidad y la viabilidad del modelo circular en sectores como la alimentación, la minería o el marketing y ha indagó en cuestiones tales como “simbiosis industrial”, “generación de empleos ‘verdes’” o “políticas públicas”. La directora técnica del congreso, Cristina Cáceres, clausuró las jornadas destacando que la circularidad necesita de “iniciativas disruptivas” que permitan “transitar hacia una economía circular”, todo ello comunicado “a través de la responsabilidad”. En el evento se repitió en más de una ocasión y se hizo hincapié en que  “la economía circular es la base para transitar hacia una nueva visión”.

Este congreso estaba enfocado a aumentar la productividad y rentabilidad de las empresas nacionales. Desde ECCA han ofrecido “ejemplos inspiradores y herramientas creativas para maximizar los beneficios de la circularidad; en un entorno de alto carácter participativo, donde los espacios reservados para el debate y la interacción con los ponentes y entidades participantes que están jugando un papel destacado y en el que se están estableciendo sinergias y relaciones comerciales con empresas, administraciones públicas y centros de investigación”.