La alegría y su poder transformador

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Cada 1 de agosto desde el año 2010 se celebra el Día Mundial de la Alegría. Fue el colombiano Alfonso Becerra quien inició esta conmemoración durante el Congreso de Gestión Cultural celebrado en Chile en ese mismo año. Este día sirve para reflexionar sobre la importancia de tener presente ese sentimiento en cada momento de la vida y su poder transformador. Si eres empresario/a o emprendedor/a ¿te imaginas tener este estado de ánimo de manera constante?

Ya lo dijo Benjamin Franklin: “la alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro”. Cuánta razón tienen estas palabras. Cuando una persona está alegre rinde más y mejor. Esta emoción se suele alcanzar cuando se logra uno de los objetivos propuestos, uno de los objetivos deseables. Es un estado de bienestar que produce una sensación agradable y positiva. 

Si bien, esto sucede a todas las personas ¿te imaginas qué pasa a su alrededor cuando un empresario/a o emprendedor/a está alegre? Pues, que la creatividad crece, se tiene una mejor predisposición al trabajo y se realiza con una actitud positiva. Además, esa sonrisa que se manifiesta cuando se está alegre, hace que las personas de tu alrededor se contagien, por lo que se consigue un mejor ambiente de trabajo al mostrarse más cooperativos y más motivados a resolver los problemas que se presenten en el día a día. 

¿Tenía o no razón Benjamin Franklin? Si un empresario/a se muestra alegre conseguirá contagiarlo hacia los trabajadores de la empresa y por ende, rendirán más y se producirá más. Esto es una cadena. 

Pero claro, una persona puede tener un mal día y llegar a su puesto de trabajo con el estado por los suelos. Tú, como empresario, haz que desconecte, transmítele alegría. ¿Sabes cómo? 

Desde que somos pequeños aprendemos por imitación. El empresario tiene que estar motivado, transmitir la alegría. Tiene que tener claro lo que quiere para su empresa, no hay mejor truco para conseguir las metas. Si una persona llega a trabajar con algún problema, siéntate con esa persona y escúchala. Ten empatía y muéstrale tu ayuda. Haz lo que estés en tus manos para que se sienta mejor. Sobre todo, algo fundamental, reconoce a tus trabajadores sus logros, alaba sus resultados. Se sentirán mejor y alegres. Esto se traduce en “oro”.

Aunque, se suele usar como sinónimo de felicidad, la alegría difiere en muchas cosas. La alegría es un estado de ánimo pasajero que se suele mostrar con una sonrisa o unas risas. Es la demostración de un buen estado de ánimo. 

Si vengo diciendo que el empresario tiene que transmitir alegría y ésta es algo pasajero ¿cómo se puede conseguir mantener en el tiempo? Para ello, Nuria Carmona, psicóloga, economista y mentora de liderazgo femenino aporta una serie de consejos sencillos con los que se puede conseguir que este estado de ánimo sea duradero o bien, cuando se presente un duro momento, volver a estar alegres.

-Uno muy importante para todo emprendedor/a y para cualquier persona en general es encontrar nuestro propósito en el área profesional y en nuestra vida, aquello que se nos da bien hacer, que nos gusta y que nos permite sacarle rentabilidad y vivir de ello.

Una pista para encontrar más fácilmente tu propósito: Cierra los ojos y párate a pensar unos minutos, ¿qué es aquello a lo que jugabas más a menudo cuando eras pequeña/o? ¿en qué consistía el juego? 

Intenta traducirlo a una actividad que puedas hacer ahora de adultos y habrás encontrado la manera de ser más feliz.

-Otra cosa que podrías hacer es estar más en el momento presente, no estar pensando tanto en lo que ya fue ni en lo que podría venir. Sabemos que en los negocios y en la empresa es importante tener una estrategia a medio y largo plazo, por supuesto, pero sin obsesionarse y preocuparse. 

Una pista para conseguir este segundo punto: Quita el “pre” y solo ocúpate y planificar con tiempo y con propósito rentable para tu empresa.

Utiliza la matriz de Eisenhower y analiza sus cuatro cuadrantes con detalle y decide con cabeza: qué es importante y urgente como para Hacerlo ya; que es muy importante para tu negocio, pero no es urgente y Planifica cómo vas a realizarlo; lo que no es importante y no necesita de ti pero que si es urgente y Delega; y por último, lo que no es ni importante para tu empresa ni siquiera es urgente, porque esto lo que hay que hacer es Eliminarlo de tu agenda y de tu cabeza.

-Y, mi tercer consejo es Conócete en profundidad y cambia lo que necesites. Muchas veces dedicamos mucho tiempo a analizar a nuestra competencia, a nuestro cliente y a mejorar nuestros productos o servicios, pero nos olvidamos que el principal activo de nuestra empresa somos nosotros mismos. Si tú no estás bien, positivo, motivado, alegre como estamos viendo, nada va a funcionar de manera correcta ni en tu negocio ni en tu vida en general.

Mi consejo para este último apartado es que, si no te sientes alegre o feliz, si no eres capaz de agradecer lo que tienes o valorar tus virtudes, dones y pequeños éxitos, necesitas hacer una revisión profunda de qué te está pasando. Si te desbordan emociones como la angustia o el estrés y restan valor y tiempo a tu alegría y paz mental, estaría bien dedicarte un tiempo a conocerte y a saber gestionar tu mundo emocional. En nuestro libro “Liderazgo Consciente para profesionales inquietas” te ofrecemos un abanico muy amplio de ejercicios prácticos para que puedas conseguir estos propósitos y que empieces a ejercer un liderazgo en tu vida más efectivo y feliz.

Y si después de realizarlos, decides que necesitas profundizar más o conseguir resultados más rápidos, te aconsejo acudir a un profesional del coaching o a un psicólogo, que hay muchos que damos herramientas fantásticas para avanzar en el área laboral y personal.

Si empezaba mencionando las palabras de Franklin, ahora termino con las de Sófocles: “la alegría más grande es la inesperada”