La adaptación de los negocios a “la nueva realidad”

0
398

Todos los negocios que han abierto sus puertas han tenido que hacer un doble esfuerzo para adaptarlos a las nuevas normativas de sanidad. Doble esfuerzo porque ese gasto ha salido del bolsillo del empresariado y porque a muchos les ha costado trabajo encontrar ciertos productos. Lo que la gran mayoría quieren que su negocio sea considerado como seguro tanto para trabajador como para el cliente.

Poco a poco se está abriendo paso a lo que se ha denominado “la nueva normalidad”. Una vuelta a la vida social y económica de la población donde no sólo las personas de a pie se adaptan a las nuevas normas de convivencia, sino que todos los negocios, ya sean locales comerciales, peluquerías, clínicas, restauración, hoteles, oficinas y naves empresariales, han tenido que adaptarse a las nuevas normativas de sanidad. Todo para garantizar la seguridad tanto en empleados como en clientes. 

A fin de cuentas, lo que la gente necesita es seguridad, es decir, que no le suponga un miedo el poder volver a salir y recuperar sus hábitos de consumo. 

Dependiendo del sector, las medidas obligatorias a adoptar van a variar. Pero lo que es a norma general para todos son las siguientes: mantenimiento de la distancia social de al menos 2 metros, el uso de mascarilla e incluso guantes, el lavado de manos con geles hidroalcohólicos cuando no se pueda hacer con agua y jabón y por último la limpieza del local y desinfección de zonas más expuestas a ser infectadas. También es cierto que, las mamparas de protección han sido adquiridas en numerosos negocios, sobre todo para los mostradores donde se encuentra la caja, ya que es bastante complicado mantener la distancia entre trabajador y cliente. Hay empresas que han invertido en comprar máquinas de ozono, lámparas ultravioletas, esterilizadores, alfombrillas especiales a la entrada, y así un largo etc.

Valti colchonería, sofás ,muebles, y decoración

A estas medidas hay que añadirles las medidas de aforo, que dependiendo en la fase de adaptación en la que se encuentre la provincia, será de mayor amplitud de aforo. Pero se ha pasado por ejemplo de sólo 40% en interiores de comercios, a terrazas de bares a un 50% de su capacidad o incluso esperar a la fase 2 para poder atender en mesas de interior. El aforo se va a ir aliviando con el paso de los días. Pero aventurarse a decir cuando esto va a ir cambiando, es tener una bola de cristal, ya que a medida que pasan los días hay nuevos cambios y puede incluso sorprender que lleguemos antes al fin de la transición a la nueva normalidad antes de lo previsto en un principio. 

Siguiendo con los cambios físicos que han tenido que invertir en todos los negocios, esta adaptación con medidas de seguridad e higiene, ha supuesto un desembolso para el empresario, que sólo adquiriendo lo mínimo indispensable, les ha supuesto una inversión de entre unos 500€ hasta 2.000€ o más, ya que la cifra va a depender del negocio en si, de las características del local y del volumen de negocio. Todo para estar conseguir el llamado sello “libre de Covid-19”.  Cifras que se citan como mínimo que han salido del bolsillo del empresario y que se vienen a sumar a los gastos fijos mensuales.

Ya no sólo el gasto ha sido un esfuerzo para el empresario, sino que ha supuesto un doble esfuerzo el poder adquirir todo lo necesario para poder abrir sus puertas en tan corto plazo de tiempo. Muchos han encontrado dificultad a la hora de adquirir material por falta de disponibilidad. 

Otro de los cambios sustanciales que se está viendo y que se va a convertir en habitual, es la limpieza y desinfección de la zona donde se ha atendido al cliente de manera personal, como es el caso de peluquerías, oficinas inmobiliarias, hostelería que, tras terminar la atención con el cliente, el trabajador tiene que limpiar y desinfectar la silla, mesa, mostrador, camilla, etc. antes de volver a atender a la siguiente persona. Son gestos de obligado cumplimiento, pero que además genera confianza para que el cliente se encuentre seguro.  Incluso, las empresas han visto como han tenido que aumentar las horas de contrato con el personal o empresa dedicado a la limpieza. Cuenta algún que otro empresario que esas horas de aumento lo han previsto en horario en el que se encuentre el negocio abierto, para así conseguir que el cliente muestre más seguridad en su estancia dentro del local. 

Aunque al principio cueste adaptarse a la nueva normalidad, hay que continuar con la vida social y económica. Se debe de recuperar las costumbres, pero siempre manteniendo la máxima responsabilidad y protegiéndose uno mismo para así proteger a los demás y se sigan dando pasos hacia delante.

Una vez más, es al empresariado a quien le corresponde la función de sacar al país en la crisis económica en las que ya se encuentra sumergido. Habrá empresas que caigan en el camino y otras que saldrán reforzadas de esta situación. Más ayudas para estos cambios, sobre todo para las pymes, para que la nueva normalidad sea real y efectiva para todos.