Invertir en sostenibilidad es rentable para las pymes

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La sostenibilidad empresarial se va a convertir en fundamental para poder seguir teniendo negocio. La sociedad está cada vez más comprometida con el medio ambiente y con el futuro. Invertir en sostenibilidad hace que las pymes aumenten su nicho de mercado y clientes

La sociedad está cambiando en torno a la sostenibilidad del planeta. Cada día, las personas son más conscientes de que hay que trabajar bien en el presente, para que haya un buen futuro. Es verdad, que, si cada persona aportase su granito de arena, se sumaría una gran montaña que con toda claridad vendría a mejorar mucho, las consecuencias del cambio climático. 

En este terreno las pymes también juegan un papel fundamental. Para empezar, hay que definir, qué es la sostenibilidad “La sostenibilidad se refiere, por definición, a la satisfacción de las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas, garantizando el equilibrio entre crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social”.

Teniendo esta definición en cuenta, ¿cómo se puede implementar el desarrollo sostenible dentro de una empresa? Para empezar a implementarla, hay que hacerlo desde arriba, es decir, desde la parte de dirección. La dirección debe de tener la conciencia de aplicar, primero en ellos mismos las directrices, para que los trabajadores sigan. Es decir, la cultura de sostenibilidad empresarial se logra, cuando toda la estructura que compone a una empresa, por pequeña o grande que sea, interioriza los valores sociales, económicos y ambientales de la sostenibilidad.

Y, ¿qué pasos o acciones debe de seguir una pyme para que sea sostenible? 

Una de las acciones por las que se puede empezar es por el ahorro del consumo energético. Tan fácil primero como concienciar a todo el equipo que cuando termine su jornada laboral, apaguen todos los equipos, controlando el sistema de climatización. También, consumiendo energía renovable como la fotovoltaica. Si de algo se presume en el sur, son por las horas de sol que hay durante el año. Ésta es una inversión en la empresa, pero que a la larga se obtienen beneficios económicos. A parte de la sensación de que estás consumiendo la energía eléctrica que la propia empresa produce. 

Otra manera de contribuir y seguir la línea de la sostenibilidad empresarial, es trabajando con proveedores que tengan los mismos objetivos con respecto al tema.

Siguiendo con los consejos, otro de ellos, es introducir en la empresa medios de transportes sostenibles. Si se dispone de flota de vehículos, que éstos sean híbridos, eléctricos. Incluso, haciendo campaña dentro de los trabajadores para que éstos vayan a sus puestos de trabajo, bien en transporte público, en bici, en patinete eléctrico. 

Aunque ya se lleva años luchando con ello, otro detalle a tener en cuenta, es el ahorro del papel. Cada día hay más comercios que están eliminando el ticket físico por el electrónico. Lo mismo sucede con la correspondencia o incluso a la hora de compartir documentos dentro de una empresa. Si se puede digitalizar, no sólo se ahorra en costes de este material, sino que además se contribuye a que se pare la desforestación de bosques.

Y ¿cómo se lleva el reciclaje? 

A lo largo del día son muchos los residuos que se pueden generar en una empresa. Es importante, tener esta parte bien en cuenta y que todos los componentes de la empresa estén concienciados. Primero hay que intentar reducir al máximo la generación de residuos, por lo que, si se pueden reutilizar, ya se está reciclando. Pero si es imposible, existen muchas empresas que se encargan de que los residuos que se generen se reciclen, como por ejemplo los cartuchos o tóner de las impresoras.

Si la empresa genera o crea productos, hay que intentar que toda la cadena de producción se haga de manera sostenible, para que el resultado final sea, un producto acorde con el medio ambiente.

Como se puede comprobar, son algunos consejos que se pueden llevar a cabo por cualquier empresa. No sólo las grandes compañías se pueden permitir el lujo de presumir que contribuyen con el medio ambiente y con el cambio climático. Hasta un autónomo puede aspirar a ello. 

Y todo esto si lo llevamos al terreno económico, las empresas pueden salir beneficiadas.

Como se ha mencionado con anterioridad, la sociedad está cada vez más comprometida y, por tanto, los consumidores prefieren comprar productos y servicios de empresas que estén comprometidas con el medio ambiente. 

El ser una empresa sostenible, aparte de cumplir el principal objetivo, en cuanto a rentabilidad pueden hacer que las ventas se incrementen, que haga que se diferencie de la competencia y sobre todo ser más competitiva. Por lo tanto, ser sostenible aumenta el nicho de mercado y clientes.

Una vez que ya esté implementado en toda la estructura de la empresa esta nueva filosofía, sería importante darlo a conocer a los consumidores. Deben de saber qué acciones realizas como pyme.

Con pequeñas acciones se consiguen grandes logros. Las empresas tienen la obligación de apostar por la sostenibilidad, porque no conseguirán negocios si no se es sostenible.