Internacionalización empresarial, ¿cómo empezar?

0
393

¿Tu empresa está preparada para salir al mercado internacional? ¿Por dónde hay que empezar? ¿Qué plan hay que seguir para lograrlo con éxito?

La internacionalización empresarial es un proceso a largo plazo, la empresa debe tener las condiciones precisas para dirigir la estrategia hacia el exterior y realizar una política adecuada con un plan detallado para cada una de las áreas de la empresa. Es un proceso que pasa por diferentes fases y se desarrolla a lo largo del tiempo. La empresa se enfrenta a la venta en mercados diferentes. La internacionalización afecta directamente a la actividad de la organización empresarial ya que el negocio irá evolucionando y habrá cambios tanto en su estructura como en su modo de operar. Por ello es importante crear una estrategia donde se establezcan unos objetivos ya que no es suficiente con tener una presencia de manera puntual en otro país, se trata de asentarse de manera formal en su economía y evolucionar en diferentes etapas. Esto supone la realización de tareas fuera del país del que es originaria la empresa lo que conlleva a desarrollar una serie de actividades como es la compra de materiales y productos y la inversión en mercados diferentes. Por ello es importante conocer una serie de elementos claves como son las formas de trabajar, los trámites y los impuestos que debe soportar un negocio. Además, hay que tener en cuenta las características políticas, legales, sociales y económicas del nuevo mercado.  A la hora de distribuir un producto hay que ver las distancias y el encarecimiento del transporte. Cabe la posibilidad, también, de que algunos productos triunfen en un territorio y luego no tengan la misma aceptación en otros mercados. 

Los beneficios de la internacionalización son los siguientes: 

-La ampliación de la cartera de clientes.

-El incremento de la facturación, la cantidad de clientes crece y por tanto aumentan las ventas.

-Mejora de la gestión de recursos.  

-La disminución del riesgo ya que no dependerán de un solo mercado para la comercialización de sus servicios o productos.

-Nuevas oportunidades, incrementar el ciclo de vida del producto al tener la posibilidad de darle vida en otros países donde el avance tecnológico por ejemplo sea más lento.

-Economía de escala. Al haber un incremento de la demanda también crecerá la producción, lo que llevará a una disminución del coste unitario del artículo creado.

-Aceleración de la innovación empresarial.

-Mayor competitividad.

-Prestigio de la marca. Al entrar en el mercado internacional se consigue una mejor imagen corporativa en el mundo.

No es sencillo dar el salto al exterior, lo aconsejable es rodearse de un equipo de profesionales que lleven a buen puerto los planes diseñados. Para empezar lo más recomendable es acudir a instituciones especializadas para la realización de un diagnóstico, hay multitud de servicios para acompañar en este proceso a las empresas. Los programas más específicos son el ICEX o XPANDE. En ellos las empresas pueden ver los pasos adecuados para empezar. 

Por un lado, está Icex Next.  Es el programa de ICEX España Exportación e Inversiones para pymes españolas que desean crecer internacionalmente, ayudándolas en todas las fases de su proyecto mediante asesoramiento personalizado y ofreciendo hasta 20.000 euros de ayuda. En este programa asesoran a las empresas para diseñar un plan de negocio internacional tanto on-line como off-line y también orientan a los interesados en otros aspectos que faciliten su competitividad internacional. Este programa está dirigido a pymes españolas con vocación de crecimiento internacional que deseen internacionalizar su negocio y consolidar su presencia en el exterior, introduciéndolas en nuevos mercados y ofreciéndole servicios a la medida de sus necesidades.

Un ejemplo de empresa icenext es Coresoft. Esta empresa malagueña con más de 15 años de experiencia que avalan su trayectoria, es una empresa tecnológica que en la actualidad proporciona soporte informático a prácticamente 40 proyectos de investigación, todos ellos vinculados al ámbito de la salud. Esta herramienta informática se aplica en proyectos de 10 países diferentes, como Argentina y Paraguay, y es utilizada por más de 1000 usuarios de más de 120 centros de trabajo. En este último año empresas de países como Colombia, Chile o Panamá se han interesado por este producto.

Por otro lado, La Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Sevilla, junto con la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de España, han puesto en marcha el Programa Xpande de Apoyo a la Expansión Internacional de la Pymes. Este Programa tiene como objetivo mejorar la base de empresas exportadoras regulares a través de un conjunto de apoyos en base a las necesidades y características de las empresas. Se ofrece a las empresas una fase de asesoramiento individualizado y/o una fase de ayudas para el desarrollo de sus planes de internacionalización. 

La internacionalización no consiste solo en comenzar a exportar y a vender en otros países. Se trata de un negocio que implica mucho más, las claves para tener éxito y las fases idóneas a seguir en este proceso son las siguientes:

Contar dentro de la organización con un departamento de gestión internacional que se encargará de todo lo referente a la apertura a mercados exteriores. Será necesario un equipo humano capaz de hacer frente a los nuevos retos, así como al posterior seguimiento y análisis de todas las decisiones y acciones que se llevan a cabo durante la internacionalización.

Buscar subvenciones y ayudas a la exportación.

Realizar un análisis interno de la compañía para tomar las primeras decisiones adecuadas. Un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) ayudará a ver la situación de la que parte la empresa para poder evaluar cuáles serán los objetivos y las estrategias a seguir para su mejora.

Definir los objetivos y las estrategias de trabajo que se deberán seguir para poder alcanzarlos.

Definir y analizar el nuevo público objetivo (gustos, intereses, nivel de vida, etc.).

Hacer un análisis de la situación financiera de la empresa donde se evalúe la solvencia actual de la compañía para definir las estrategias a seguir. Es importante tener claro cuántos recursos pueden destinarse desde la empresa matriz hasta que la filial alcance el equilibrio en el exterior.

Estudiar los posibles mercados exteriores y elegir el más favorable para la empresa, el que más le pueda ayudar a crecer.

Establecer la estrategia comercial que se seguirá en el país escogido y los canales de venta que se implantarán para llevar a cabo la actividad. Lo ideal es aliarte con un socio local que te aporte contactos mediante una relación mercantil.

Adaptación al nuevo mercado. Hay que conocer el mercado en profundidad y desarrollar el producto de acuerdo a las necesidades del mercado.

Estudio de implantación: nuevas oficinas, cadena logística, canal de venta…

Observar la repercusión y establecer los mecanismos para realizar un seguimiento detallado de cada evolución del proceso. En caso necesario, habrá que aplicar cambios.