¿Hacemos lo que podemos o lo que debemos?

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En el mundo competitivo de hoy en día es vital mejorar la productividad, por lo tanto, es esencial conocer exactamente la definición del término productividad. Una definición simple, que es aplicable a todas las empresas e individuos, es la que considera a la productividad como la medida de la eficiencia con la que se proporcionan los productos y los servicios. La productividad, en un sentido amplio de la palabra, se relaciona con la eficacia general de lograr que se hagan las cosas o hacerlo bien. En un sentido empresarial más restringido, la productividad es hacer lo que corresponda para ganar más dinero.

En general, productividad significa utilizar mejor los recursos que tienes disponibles; significa invertir tiempo en tareas, actividades o responsabilidades que les proporcionan un alto retorno a ti y a tu organización. La productividad la determina el trabajar en actividades de máxima rentabilidad, y las actividades de máxima rentabilidad significan dedicar tiempo a hacer las cosas correctas, correctamente, en el momento oportuno, y durante un plazo de tiempo preciso. Cuando dediques tiempo a actividades de máxima rentabilidad, serás más productivo. ¡Estarás trabajando de forma más inteligente en vez de trabajar de forma más ardua!

Una empresa es productiva cuando aumenta los beneficios, no solamente la eficiencia operacional. Sin importar cuál sea tu negocio, profesión o carrera — si fabricas o vendes un producto, o suministras un servicio — el mejorar tu productividad es la fuerza que te impulsa hacia una mejora continua. Una mejora continua aumenta tu sentido de logro personal, de éxito profesional y de orgullo por un trabajo bien hecho.

El refrán “El tiempo es oro” se utiliza con tanta frecuencia que tendemos a olvidar que es estrictamente cierto. De hecho, el tiempo es el recurso más importante que posees para aumentar tu productividad personal. El tiempo es el activo más valioso que posees ya que tu rendimiento es el resultado directo de cómo hayas invertido tu tiempo sabiamente. Pero el tiempo es aquel recurso sobre el cual puedes ejercer mayor control para aumentar tu rendimiento y productividad personal.

Una buena organización del tiempo no puede darte más tiempo, pero puede ayudarte a utilizarlo de una manera mucho más productiva de lo que lo has hecho anteriormente. Para mejorar cualquier aspecto de tu vida profesional se necesitan cambios. 

En un sentido general, productividad significa hacer las cosas correctas, correctamente, y durante el plazo de tiempo adecuado. 

Muchas personas a las que les horrorizaría la idea de desperdiciar activos, ya sean personales o de la compañía, en forma de suministros, materias primas, transporte o métodos ineficientes de producción, no piensan en lo que significa utilizar una cantidad significativa de su valioso tiempo para llevar a cabo tareas cuyo valor es únicamente una fracción de esa cantidad. La productividad depende de que se establezcan unas opiniones específicas sobre el valor del tiempo.

Identificando los 30 ó 40 minutos que en la actualidad pierdes todos los días y utilizándolos productivamente, añadirás el equivalente de aproximadamente 22 días laborales de ocho horas a tu tiempo productivo cada año. El utilizar constructivamente esa pequeña cantidad de tiempo cada día equivale a casi un mes entero adicional de productividad. ¡Piensa cuánto añadiría esto a tu productividad personal!

Para tener una imagen clara del valor de tu tiempo, calcula el valor de una hora promedio de tu tiempo laboral. Cuando comprendas el valor real de tu tiempo, evitarás pérdidas de tiempo y aumentarás enormemente tu rendimiento personal. Al concentrarte en asuntos que realmente merecen tu atención, tu productividad personal aumentará sin que aumente el número de horas invertidas.