Gana una negociación controlando tu lenguaje corporal y la comunicación no verbal

Desde la posición de las manos, hasta la fuerza con la que se aprieta, dicen mucho de cómo va a transcurrir la negociación.

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Gana una negociación controlando tu lenguaje corporal y la comunicación no verbal.
Gana una negociación controlando tu lenguaje corporal y la comunicación no verbal.

Se puede tener un discurso muy bien planteado, con un contenido espléndido, pero llega la hora de sentarse a negociar y un mal gesto puede que acabe con un buen negocio. Es por ello, que el saber utilizar el lenguaje corporal y la comunicación no verbal puede ayudar a tener un caso de éxito. Incluso en muchas negociaciones estos aspectos suelen ser decisivos. Por todo ello, el lenguaje corporal y la comunicación no verbal tienen que incluirse en cualquier estrategia, cuidándolos, las negociaciones empresariales pueden acabar en éxito.

Lo mismo que hay que controlarlos en uno mismo, también hay que observarlo en el interlocutor para poder sacar ventaja en la negociación. De tal manera, que se puede captar mejor la atención de la otra parte y saber qué tipo de negociador es.

Todo esto hay que tenerlo en cuenta desde el saludo inicial. En un breve espacio de tiempo hay que causar una buena impresión, así como reconocer cómo es la persona con la que se va a sentar a negociar. Y es que desde la posición de la mano, hasta la fuerza con la que se aprieta, dicen mucho de cómo va a transcurrir la negociación. Teniendo todo esto presente, se puede encontrar con un negociador colaborador o con un negociador competitivo.

La manera de identificar si el negociador es colaborador, es si en el saludo, él da un fuerte apretón, así como si al iniciar el diálogo la otra parte inclina la cabeza hacia delante, o si a la hora de andar posiciona sus manos a la altura de las caderas.

Otras habilidades comunicativas que van a influir son: la sonrisa, una persona que muestre simpatía gana adeptos frente a otras que muestran un carácter más serio. La sonrisa hace ganar confianza. Por otra parte, hay que encontrar la moderación en el lenguaje y en los gestos, es decir, hay que evitar gesticular de manera exagerada.

La mirada, es de suma importancia, ya que hay que mirar a las personas a los ojos de manera firme, por lo que hay que evitar esquivar la mirada. Si hay que dirigirse a un grupo de personas se reparte la atención, aunque si hay algo donde que hacer hincapié sobre un directivo, es mejor fijar en ese momento la mirada en él. Si la reunión se desarrolla sentados, hay que prestar atención a la posición de las piernas. Lo ideal es colocarlas ligeramente despegadas, ya que da la sensación de estar cómodo y genera cierta confianza.

La distancia interpersonal puede resultar de vital importancia, pues el tener una distancia excesiva da impresión de desinterés, mientras que si es demasiado cercana puede generar una gran presión sobre el interlocutor. Y por último, la ropa. Aunque no sea un gesto, también dice mucho de la persona, pues denota el carácter de la persona que se tiene delante.

En definitiva, la comunicación no verbal y el lenguaje corporal representan un 55%, el tono de voz un 38% y el contenido de las palabras el 7%. Es por ello, que cuando se prepara una reunión donde se va a negociar algo, hay que preparar la estrategia no sólo en el contenido, que como se observa es lo que menos influye, sino también en los gestos. Hay que estar coordinados a la hora de hablar y gesticular.