Francisco Rosales, notario

Notario de pueblo, concretamente de Los Palacios y Villafranca, Francisco Rosales se define como una persona que trata de resolver los problemas de los demás “de la mejor manera que puedo”.

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Francisco Rosales, notario.
Francisco Rosales, notario.

¿Quién es Francisco Rosales?
La respuesta es no lo sé. Soy católico no practicante, pero conozco a un auténtico santo que es Francisco Rosales Cañete que es mi abuelo que tuvo un Francisco Rosales que es mi padre, notario jubilado, que tuvo uno que apareció por aquí y que tuvo el privilegio de ser el padre de Paco Rosales. Así que yo soy el orgulloso hijo de mi padre, el orgulloso nieto de mi abuelo y el más que orgulloso padre de mi hijo. Soy el único de los cuatro que no merece ser entrevistado.

Háblenos de su trayectoria profesional.
Yo era un niño que estudiaba en COU, que cambió mucho de colegio y al que se le daba fatal las matemáticas. Cambiaba mucho de destino, cada dos años tenía que cambiar de amigo, no tenía una vocación definida y era hijo de notario y no sabía lo que era un notario. Opté por estudiar letras, me gustaba mucho la Historia y la Filosofía pero como veía que no tenían muchas salidas, me puse a estudiar Derecho y me encantó el Derecho, principalmente el Derecho Civil. No tenía claro a qué me quería dedicar, salvo que no quería ser juez, porque no quería tener la responsabilidad de decidir sobre temas tan graves como los que decide un juez. Por pura inercia y sin saber lo que era un notario, me puse a estudiar Notaría por intentar seguir la estela de mi padre. Tenía unas notas bastante mediocres y descubrí una pasión que es la Notaría y he tenido distintos destinos acabando en Los Palacios y Villafranca, feliz de la vida, porque he descubierto que no hay nada mejor en el mundo que ser notario de pueblo.

¿Cuál es el día a día de la profesión de un notario?
Es un señor que está en el día a día en un despacho intentando resolverle los problemas a la gente. Problemas que no son muy trascendentes, problemas pequeños del día a día del ciudadano. Además, menos el bautismo, casi todos los sacramentos lo celebramos el notario, te casamos, te divorciamos, te hacemos el testamento con la unción de enfermos, te hacemos que te compres tu casa, te preguntamos si tienes o no confianza con alguien que va a hacer un poder, estamos acompañándote en el momento que pides un préstamo porque necesitas dinero, y estamos ahí viendo a todo el mundo. Por eso, intentamos ayudar a resolver los pequeños problemas.

Francisco Rosales, notario.
Francisco Rosales, notario.

En LinkedIn se define como apasionado por su oficio, por las posibilidades que las nuevas tecnologías pueden aportar al mundo del Derecho. Háblenos de esa aportación.
Es muy simple. La gente no entiende lo que es el mundo del Derecho. El Derecho es la ciencia que trata de las relaciones jurídicas, relaciones entre personas. Las personas se relacionan comunicándose, y las nuevas tecnologías, actualmente, lo que nos ofrecen ante todo son un nuevo entorno de comunicación del que resultan relaciones reales entre las personas y relaciones de todo tipo. Hoy estamos en un mundo en el que no es fácil distinguir lo analógico de lo digital y sin embargo esas relaciones plantean numerosísimos problemas. Ante esto, el mundo del Derecho tiene muchas respuestas pero tenemos que saber aclimatar bien uno y otro mundo. Entre otras cosas, asumiendo que no es necesario crear nuevos conceptos sino entendiendo los conceptos ya existentes.

¿Qué tiempo dedica a su blog y con qué finalidad lo creó?
Seguro que mucho más tiempo del que debo dedicarle. Es como un hijo tuyo, y a tu hijo no le limitas el tiempo así que con esto igual. El blog surgió en gran medida por aburrimiento y por una necesidad de comunicar, de darme cuenta del gran daño que el periodismo hace a la sociedad opinando y hablando de lo que no sabe. Y empecé a escribir y a partir de ahí todo es una evolución. Cada vez dedico menos horas, cada vez escribo con más intermitencia, reviso más. Es fruto de una necesidad de aprender, de aclarar mis ideas. Es como un diario mío, personal, íntimo y me sorprende mucho el éxito que tiene porque yo lo tengo para ordenar mis ideas y no me doy cuenta de la repercusión que tiene.

En su blog encontramos varios textos sobre Bitcoin, ¿nos podría hablar de este auge?
El auge de Bitcoin es muy difícil de explicar pero obedece a tres cosas: la primera y la más importante, la absoluta crisis de la sociedad tal y como la conocemos hoy en día. Bitcoin es una absoluta quiebra de la relación ciudadano-Estado y una desconfianza del ciudadano frente al Estado. Es el fruto de una globalización real y digital de la sociedad. Y el auge del Bitcoin obedece al intento de especulación de muchas personas de ganar dinero fácil. La segunda, el intento de algunas entidades de aplicar la regla de “si no puedes con ellos, alíate”. Y la tercera, la absoluta falta de formación de muchísimos periodistas que no tienen ni idea de lo que es el Bitcoin. Y ¿qué es Bitcoin? La respuesta es muy sencilla. Hay una necesidad del ciudadano de ser libre y de luchar contra unas comisiones bancarias absurdas por una transferencia de dinero. Me gustaría decir también, que no me gusta la palabra Bitcoin, sino criptodivisa. La ventaja del Bitcoin es que puedo transferir sin comisiones y en todas partes del mundo. Eso es Bitcoin, una moneda, un medio de pago.

Háblenos también de la seguridad y la privacidad en Internet.
Internet es una herramienta. Hoy en día estamos en el mundo del gran almacenamiento de datos y el mayor almacenador de datos es el Estado. Estamos en una sociedad en la que estamos totalmente controlados.

Francisco Rosales, notario.

¿Se podría hablar de la existencia del notario electrónico?
Antes de que existiera la ley de firma electrónica en España en 2001, todos los notarios teníamos ya firma electrónica. Yo, por ejemplo, hago diariamente más firmas electrónicas que firmas analógicas. Yo sostengo que el notario del futuro sea un hacker. Además, en el día de mañana no haremos sino que programaremos escrituras públicas. Eso no existe a fecha de hoy.

Defínase en tres palabras como notario y como persona.
Trato de resolver problemas de la mejor manera que puedo. Tengo mucho genio, soy muy cabezón, no sé medir los tiempos, uso demasiadas palabras, excesivamente perfeccionista, muy maniático, adoro la cerveza.

Y ya por último, ¿qué consejos le daría a aquellos jóvenes que quieren dedicarse al mundo de la notaría?
Que si no tienen ganas de servir no se dediquen a esto.