Folio en Blanco

0
242
Por Eduardo Cambil Molina, Socio Action COACH
Por Eduardo Cambil Molina, Socio Action COACH

Es el momento de que cojas tu folio en blanco y empecemos a escribir, este ejercicio les cuesta hacerlo a muchos, pero es muy importante. Recuerda, el folio está en blanco, no se trata de hacer un ejercicio de continuidad, sino definir dónde debes de estar tú y tu empresa de aquí a final del año, visualiza cómo deberá de ser tu empresa en diciembre del 22, qué resultados debemos de tener, con qué facturación, con qué equipo, qué clientes, qué tipo de operaciones, cuánto dinero en caja, qué inversiones, qué tecnología, cuánto vas a fabricar, producir o vender.

Comenzamos un nuevo ejercicio y se vuelve a poner el contador a cero, eso significa que lo que se hizo en el 2021, hecho está, pero ahora debemos de plantearnos realmente qué hacer en este nuevo año, y hay que plantearlo con espíritu constructivo, a pesar de que tenemos elementos que no son positivos, como la inflación, el precio de la energía, la desconfianza, etc. Todas estas “minucias”, no son nada más que elementos que debemos de “meter en la coctelera” y que no debemos de obviar, pero que no tienen por qué alterar nuestros objetivos. Alguno tendrá la tentación de bajárselos, simplemente porque hay alguna piedra en el camino, pues no, no lo hagas, siempre ha habido piedras, y siempre las hemos sorteado, así que lo que hay que hacer es coger ese folio, que aún lo tienes en blanco y definir muy claramente los objetivos que te pones este año 2022.

El ejercicio que te voy a pedir que hagas, contempla ir más allá y no quedarse en los objetivos, sino avanzar y definir los hitos a cumplir, cómo se van a medir y qué estrategias seguir para alcanzarlos, cuando se van a implementar, y cómo se van a gestionar. 

Tener esto te va a dar una visión muy interesante de lo que hay que hacer, pero no debemos de olvidar una cosa, si quieres ir rápido ve solo, pero si quieres llegar lejos, ve acompañado, en este ejercicio es conveniente ir acompañado de tu equipo, que es quien te va a ayudar a conseguirlos. 

Coge un paquete de folios y repártelo entre tus colaboradores, explícales cuáles son los objetivos estratégicos de la compañía, y pídele a cada uno que ponga sus objetivos y los de su departamento, pero que estén alineados y contribuyan a alcanzar los de la compañía. Invítales a que especifiquen los hitos y la forma de medir los mismos, y a su vez determinen quién es el responsable del seguimiento de su cumplimiento y marcha. Reuniros y confrontad los objetivos de cada departamento con las demás áreas, comprobad que todos van dirigidos a lograr esas metas estratégicas que nos hemos planteado este año, que todos los departamentos conocen los objetivos de los demás y contemplan metas y estrategias comunes.

Hacer a toda la organización partícipe del objetivo común es lo primero que debemos de tener para lograr un equipo ganador. Cada uno ha de tener claro cuál es su papel en la consecución de los mismos, así como conocer el impacto que genera su resultado. No se trata de hacer un ejercicio simplemente informativo, ni de reparto de objetivos, sino de hacer partícipe a toda la organización de lo que queremos conseguir, asegurarnos que todo el mundo lo entienda e involucrar a todos en su definición y consecución, ya sea para los objetivos propios o para lo demás, que al final van a ir dirigidos a alcanzar el resultado global de la compañía.

Es muy importante que todos tengan claro cuales son su objetivos, así como  su impacto  para alcanzar los de la compañía, cómo los vamos a medir y cuando deben de conseguirse. Llegados a este punto la totalidad de los objetivos no son cosa de unos pocos, sino de toda la organización, cada colaborador debe de interiorizarlos como suyos, pues han participado en su concepción y en la aportación de estrategias para lograrlos.

Hay algo que debemos de hacer, y es ver esas “metas volantes”, esos puntos en los que debemos de ir midiendo si vamos o no por buen camino. El responsable del seguimiento debe de monitorizar su consecución, y ello significa que hay que ir revisándolos. Si no llegamos a lo previsto, inmediatamente solicitar a los implicados un plan de acción que nos permita corregir la diferencia producida, y en consecuencia hacer marcaje al mismo para cerrar el gap producido. 

Lo que no debes de hacer nunca, es renunciar a tus metas, lo que sí puedes hacer es cambiar la estrategia y la forma de hacer las cosas.

En tu folio, que ya no debe de estar en blanco,  pon cuando vas a conseguir el qué y cada cuanto tiempo vas a revisar la marcha de estos. Recuérdate a ti y a los tuyos todos los días hacia donde va tu empresa, hacia donde están las metas que nos hemos propuesto en este, que va a ser un gran año, el año 2022. 

Puede que no tengas equipo, que más da. Seguro que sí tienes folios en blanco. ¿Hablamos?