FEDEME insiste en la necesidad de contar de forma inmediata con un plan industrial aeroespacial

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La Federación de Empresarios del Metal sostiene, una vez más, que la huelga no es el camino y que lo que demanda realmente el sector aeroespacial en estos momentos es la implementación de medidas político-empresariales encaminadas a reforzar la carga de trabajo para las empresas del sector a través de nuevos proyectos o vías que supongan la diversificación de las líneas de negocio de estas empresas y su entrada en nuevos mercados

Atendiendo a las situaciones conflictivas vividas en anteriores jornada de paro, FEDEME realiza un llamamiento a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla al objeto de que actúe en el ámbito de sus competencias para que los responsables de las fuerzas y cuerpos de seguridad protejan , suficientemente, durante la jornada del martes 22, el derecho  de los trabajadores que decidan acudir a su puesto de trabajo y no secundar la huelga convocada

Por tercera vez en menos de un año el sector aeroespacial se enfrenta a una nueva convocatoria de huelga, planteada en esta ocasión por los sindicatos para el martes 22 de septiembre. Ante tal circunstancia, FEDEME insiste, una vez más, en que la huelga no es el camino y que cualquier convocatoria de paro lo que representa es un perjuicio económico y de imagen para el sector y eso es lo menos recomendable en estos momentos en los que debe primar la paz social y la ausencia total de conflictividad. 

La industria auxiliar aeronáutica sevillana atraviesa uno de sus momentos más críticos y participa de una crisis generalizada en la que está inmerso este sector, donde la producción ha caído por encima del 40%.

Ante este panorama, FEDEME apuesta por remar todos juntos en la misma dirección y exige al Gobierno contar de forma inmediata con un Plan Industrial Aeroespacial Nacional, concreto, que dé apoyo a todos los actores del sector.

“En el mes de julio se lanzaron las campanas al vuelo tras el pacto alcanzado entre el Gobierno y Airbus, sin embargo, a día de hoy, no se conocen más detalles ni desarrollo de dicho acuerdo”, explica Carlos Jacinto Marín, director gerente de FEDEME.

La compleja situación por la que atraviesa actualmente el sector aeronáutico en Andalucía, agravada duramente por la crisis de la COVID-19, exige la máxima inmediatez en la puesta en marcha del Plan Tecnológico Aeronáutico (PTA) anunciado por el Gobierno tras los compromisos alcanzados con Airbus.  Un Plan que, a juicio de FEDEME, debe ir más allá de un apoyo concreto a las compañías tractoras.

“El apoyo a todos los actores de este sector, incluida su industria auxiliar, unido a la implementación de medidas concretas y definidas en un corto espacio temporal es lo que contribuirá realmente a afrontar la crisis generada en la industria aeroespacial, así como a minimizar su impacto en el empleo del sector y a preservar las capacidades tecnológicas e industriales de España”, sostiene el director gerente de FEDEME.

Asimismo, FEDEME considera crucial para el sector la implementación de medidas político-empresariales encaminadas a reforzar la carga de trabajo para las empresas del sector a través de nuevos proyectos o vías que supongan la diversificación de las líneas de negocio de estas empresas y su entrada en nuevos mercados.

 

DERECHO AL TRABAJO

Desafortunadamente, las llamadas a la responsabilidad no han funcionado y la próxima semana tendrá lugar la huelga anunciada, sin modificación de los términos previstos inicialmente.  

Así y atendiendo a las situaciones conflictivas vividas en anteriores jornadas de paro, desde FEDEME se realiza un llamamiento a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla al objeto de que actúe en el ámbito de sus competencias para que los responsables de las fuerzas y cuerpos de seguridad protejan, suficientemente, durante la jornada del martes 22, el derecho de los trabajadores que decidan acudir a su puesto de trabajo y no secundar la huelga convocada.

Finalmente, FEDEME quiere recordar que las pymes industriales del sector están acudiendo actualmente a los mecanismos que les ofrece la normativa laboral COVID 19, pero ello no representa una solución definitiva a la problemática que afecta a nivel mundial a la actividad económica a la que pertenecen. “Resulta imposible eludir una realidad de negocio que experimenta una importante caída de carga de trabajo, constituyendo éste un escenario empresarial al que la conflictividad laboral permanente y la convocatoria periódica de paros, no sólo no ayudará, sino que empeorará, sin duda, la crisis generada”, concluye Carlos Jacinto Marín.