Entrevistamos a Amparo Graciani con motivo del II Congreso Internacional sobre la Exposición Iberoamericana de 1929

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El II Congreso Internacional sobre la Exposición Iberoamericana de 1929 tendrá lugar del 13 al 15 de octubre. Tras el éxito de la primera edición este congreso vuelve cargado de actividades en las que participarán investigadores y sevillanos incondicionales de la ciudad y de esta exposición. Para conocer más sobre la Exposición Iberoamericana de 1929 y sobre el II Congreso hablamos con la historiadora y catedrática de la Universidad de Sevilla, Amparo Graciani.

¿Qué supuso la Exposición Iberoamericana del 29 para la ciudad?

La Exposición Iberoamericana (EIA) fue, junto a la Exposición Universal de 1992, el principal acontecimiento de la ciudad en el siglo XX. Sevilla se transformó en todos los ámbitos; aunque el urbanístico pudiera parecer el más llamativo, durante el primer tercio del siglo las mentalidades, la sociedad, las artes, fueron evolucionando desde planteamientos regeneracionistas teniendo como referencia desde 1909, la idea de celebrar en Sevilla un certamen hispanoamericano, que luego en 1922 se transformaría en Iberoamericano. Cuando Luis Rodríguez Caso lanzó la propuesta, el objetivo era fundamentalmente resolver los problemas de la ciudad; la insalubridad, la falta de vivienda, la necesidad de un ensanche, la deficiente infraestructura urbana… Estos objetivos quedaron superados.

¿Qué queda hoy en día de ella?

De las edificaciones que se construyeron dentro del recinto exposicional quedan muy pocas, pues solo quedan veintiséis de las ciento treinta y cinco que hasta la fecha hemos documentado (trece internacionales, diecisiete oficiales, doce regionales, ocho andaluces y ochenta y cinco comerciales). Pero el legado de la Exposición no solo arquitectónico; hay que considerar el patrimonio artístico asociado al certamen, el musical, el etnográfico…; toda manifestación artística y cultural en la Sevilla del primer tercio del siglo está asociado a la Exposición Iberoamericana porque fue un proyecto que tardó veinte años en materializarse por sucesivos aplazamientos. Todo está asociado a la Exposición, que hasta 1922 fue Hispanoamericana; nuestras tradiciones, nuestras fiestas, los avances del turismo, nuestros valores identitarios… El legado es muy amplio y diverso. Podemos decir que la Sevilla de hoy es resultado, en gran medida, de la EIA.

¿Se ha perdido mucho por el camino?

Aunque a muchos pudiera extrañarle mi respuesta, le diría que arquitectónicamente no se ha perdido mucho, si consideramos que la mayor parte (salvo algunas excepciones) de las edificaciones se concibieron con carácter provisional, pues debían ser desmontados tras el certamen y que fueron construidas en terrenos municipales o privados, que, una vez concluida la Exposición, al menos quedaron con las infraestructuras mínimas y sobre todo con la parcelación urbanística que aún hoy puede apreciarse.

¿Cómo es la conservación actual de los pabellones? ¿Ha mejorado o empeorado su situación?

Hay muchas diferencias al respecto. Aunque a partir del año ochenta se realizaron diferentes intervenciones en pabellones propiedad del Ayuntamiento de Sevilla, para rehabilitarlos, es decir para adaptarlos a nuevos usos, hasta hace apenas unos años ha habido muy pocas actuaciones, que en ocasiones llegaron tarde cuando los pabellones estaban muy deteriorados e incluso ya se han producido pérdidas irreparables. Por ejemplo, a finales de los 90 la US hizo una intervención sobre el Pabellón de México, que ya había experimentado pérdidas irreversibles en lo referente al maravilloso programa iconográfico del pabellón, que prácticamente ha desaparecido. En general no fueron actuaciones integrales y cuando las hubo, considerando que el mantenimiento ha sido muy parco, hoy siguen precisando de nuevas intervenciones. Las que hoy se están produciendo son más integrales y en muchos casos (por ejemplo, en el pabellón de Perú o en el Pabellón Real, en algunas glorietas del Parque de María Luisa, los pilares de la Glorieta de San Diego, el monumento al Cid Campeador…) son actuaciones más modernas, transversales y mutidisciplinares (fundamentadas en muchos casos en estudios previos). Algunas actuaciones como la recientemente acometida sobre el Pabellón de Colombia, dejan que desear. Las circunstancias administrativas y las ocupaciones y usos de los edificios a veces dificultan su mantenimiento; por ejemplo, el Pabellón de Argentina, hoy Conservatorio de Danza, precisaría de una rehabilitación para un uso más compatible con el primigenio; el Pabellón de Guatemala, cuyos azulejos se están desprendiendo de forma preocupante… El Parque de María Luisa precisa no solo de una altísima inversión sino de medidas que eviten el vandalismo que continuamente lleva a dar pasos atrás. La Plaza de España presenta diferencias muy evidentes en su estado de conservación según las competencias de cada zona; habría que tomar medidas urgentes. 

De una manera muy resumida, ¿cómo nos explicaría qué fue para la ciudad de Sevilla la Exposición Iberoamericana del 29?

La oportunidad para convertirse en una ciudad moderna, y para visibilizarse como tal en el mundo y en España. Los conflictos políticos posteriores frenaron el proceso.

Si no me equivoco, gran parte de su carrera la ha dedicado a estudiar e investigar los pabellones de esta exposición, ¿qué conclusiones ha podido obtener?

Que Sevilla se convirtió en el mejor foro para que todas las instituciones, las empresas y por supuesto los artistas desplegaran su quehacer, por lo que su trascendencia supera con mucho lo local, teniendo fuertes implicaciones internacionales y nacionales.

¿Hay algún pabellón que sea su “ojito derecho”?

El pabellón de Colombia, me ha permitido durante treinta años de revisión comprender el sentimiento identitario que a través de su obra dejó el escultor Rómulo Rozo; el haber documentado numerosas obras del Pabellón de Portugal me crea vínculos especiales con ese edificio; lo mismo sobre el Pabellón de México, en cuya rehabilitación colaboré; el de Perú, me parece mágico; el de Argentina, maravilloso, debería ser el Museo de la Exposición Iberoamericana; me fascinan los pabellones de Aníbal González en la Plaza de América (Bellas Artes, Artes e Industrias Artísticas y Pabellón Real). Es imposible tener un solo ojo derecho. 

¿Qué líneas de trabajo se trabaja hoy en día desde esta entidad?

Trabajamos en la generación de nuevos conocimientos sobre la EIA, desde planteamientos interdisciplinares y transversales; en el establecimiento de redes de investigación; en la divulgación inclusiva de estos contenidos, adaptándonos a los diferentes colectivos para promover no solo en acercamiento de todos a lo que fue y al legado de la Exposición, sino también a su disfrute. La campaña TOP 15. QUINCE PERSONAJES CLAVE DE LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICANA https://cieia2020.wixsite.com/top15   es un buen ejemplo de esta línea.  Además,  trabajamos en generar iniciativas en empresas, sobre todo locales, que entiendan a través del legado de la EIA pueden desarrollar sus proyectos ayudando a divulgar la importancia de la Exposición. En síntesis, trabajamos en reivindicar la importancia del certamen desde todas las perspectivas posibles para animar a las instituciones públicas a solicitar el AÑO DE LA EXPOSICIÓN IBEROAMERICA (1929-1930) en el marco del año de la EXPOSICIÓN GENERAL ESPAÑOLA, que el Estado Español debería declarar abarcando las dos exposiciones que la integraron (la Internacional de Barcelona y la Iberoamericana de Sevilla). 

¿Cuáles son los objetivos principales del Congreso? 

Dejan de ser exclusivamente científicos y se refieren a las cuestiones que le acabo de referir; promoción del conocimiento, divulgación y transferencia de resultados a la sociedad.

La primera edición en 2018 fue todo un éxito ¿verdad? ¿Qué destacaría de aquella edición?

Nos reunimos personas de diferentes países latinoamericanos y europeos, y centros de investigación españoles que desde diferentes perspectivas analizan la Exposición. Se establecieron algunas líneas de trabajo hoy imparables por ejemplo sobre la participación gallega, sobre los ecos en Francia de la Exposición Iberoamericana… Hay muchos ejemplos. Desgraciadamente la pandemia y el proceso con tantas idas y venidas y las restricciones de acceso a los depósitos documentales y las dificultades para las tomas de datos han hecho que muchos investigadores internacionales asistentes a CIEIA 2018 hayan decidido reservar sus novedades para la próxima edición.  

Además, la Exposición en su día fue una oportunidad increíble para el turismo. En la actualidad, este tipo de eventos también ayudan a fomentar y atraer el turismo, ¿no?

Hoy por hoy nuestros congresos son reducidos; tenga en cuenta que en CIEIA 2018 hubo unos 150, contabilizando los sevillanos. Este año además es virtual, con algunas actividades presenciales. Aunque esperemos que SEVILLA 2029 sea un evento turístico, en realidad el objetivo no es que el congreso sea turístico sino poner nuestros avances al servicio de la promoción del turismo (instituciones y empresas). Evidentemente, dentro del programa del congreso hay actividades divulgativas abiertas al turismo, o bien canalizadas a través de entidades hoteleras asociadas a la Exposición (como el Alfonso XIII o el Hotel Colón, Gran Meliá) que colaboran con nuestro congreso, por ejemplo, permitiéndonos desarrollar actividades en su marco y con los que fomentamos las sinergias.

¿Qué actividades tenéis previstas para el congreso?

Hay un programa divulgativo (6-12 de octubre) que incluye visitas diferentes (centradas en pabellones, la ciudad, el arte, la botánica, el puerto, los Álvarez Quintero…), y alguna actividad específica para niños. Todas ellas organizadas desde el voluntariado por gentileza de instituciones y personas que desde su generosidad y el amor por la ciudad participan de nuestra causa y se ponen al servicio de nuestras iniciativas. Lo que hacemos es canalizar esfuerzos. Muchas de esas actividades se desarrollan el Día 12 de octubre. En cualquier caso, el programa es modesto teniendo en cuenta lo que se planificó para 2020. Esperemos que en la próxima edición todo sea diferente y sobre todo más fácil. El programa científico (13-15 de octubre) incluye conferencias y ponencias, dos exposiciones una de pintura y otra de acuarelas, una mesa redonda, una lectura de un relato corto y una presentación de un libro. Se puede acceder a él  (solo en la versión escritorio) desde la pantalla https://www.cieia.com/participacion  y a través de https://cieia2020.wixsite.com/cieia2020

¿Quiénes participarán en el congreso?

Investigadores de una parte y, por otra, mayoritariamente sevillanos incondicionales de la ciudad y de su exposición.

¿Qué papel juega la Universidad de Sevilla en este evento?

Es de un grupo de profesores de diferentes centros de la Universidad de Sevilla de donde sale este proyecto. Contamos con apoyos de diferentes servicios de la Universidad de Sevilla, cuyos servicios centrales entienden la envergadura de nuestro proyecto. Encontramos apoyo y respaldo en diferentes convocatorias del Plan Propio de Investigación (relativas a ayudas a congresos, a actividades de divulgación…). La Universidad habrá de asumir un papel importante en la conmemoración del Centenario de la Exposición Iberoamericana en 2029. Estamos abriendo un camino, que sin duda verá resultados y evidencia la disposición del colectivo universitario de trabajar desde la rigurosidad académica en pro del Centenario de la EIA.

Por otro lado, la Exposición Iberoamericana estuvo muy relacionada con el comercio y la industria, ¿continúa esa unión en la actualidad? 

Efectivamente, estuvo muy relacionada. Uno de nuestros objetivos en incidir en esa vinculación y como tal nos ofrecemos para colaborar con aquellas empresas que quieran sumarse a nuestro proyecto de SEVILLA CREATIVA. Con estas dos palabras, que llevan las siglas de la Exposición Iberoamericana (EIA) trabajamos en crear, desde fundamentos artísticos y creativos, eventos y productos audiovisuales que potencien a la empresa y al tiempo la divulgación del legado de la Exposición Iberoamericana. Se trata de aprovechar los valores artísticos de la EIA como un atractivo para la promoción empresarial y al mismo tiempo aprovechar la promoción empresarial para divulgar el legado de la Exposición. En síntesis, establecer sinergia entre los diversos agentes implicados. Nos mueve el deseo de una Sevilla mejor. Le invito a acercarse a SEVILLA CREATIVA 2020 y 2021 a través de nuestra web. 

¿Cómo podemos participar en este congreso?

Hay dos opciones: como congresista (que puede ser comunicante o asistente) y como seguidor. Los seguidores pueden acceder en abierto solo a parte de los contenidos científicos. Los comunicantes se seleccionaron en el verano de 2019 y se redujeron a algo menos que una treintena; algunos han debido aplazar sus intervenciones por dificultades, como le he explicado, en los procesos de investigación. Quienes deseen participar como asistentes pueden hacerlo, inscribiéndose. Quienes quieran acceder a los contenidos científicos en abierto, solo tienen que entrar en nuestro Canal Youtube. Y quienes quieran aprovechar alguna actividad de divulgación, solo tiene que decidirse por cual, dentro de las que se ajusten a sus circunstancias, teniendo en cuenta que no todas son de acceso libre.