Entrevista a Raquel González, coach y mentora para emprendimiento y desarrollo personal y profesional

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 Su misión es “contribuir para que las mujeres evolucionen, tanto personal como profesionalmente”. Raquel González afirma que “es un primer paso para introducir pequeños cambios en la sociedad y que harán que muchas reglas cambien”.

¿Cómo llegas a ser coach y mentora para emprendimiento y desarrollo personal-profesional?

Mi carrera como coach comienza, tras 20 años trabajando en la empresa privada, cuando comprobé que mis objetivos y prioridades y los del mercado laboral no tenían nada que ver. 

En la empresa en la que trabajaba, como en muchas otras, la preocupación principal es dar beneficios (o dividendos a los accionistas) al margen de las personas que crean el valor desde dentro. Se obvian los talentos, la creatividad, las capacidades y las sinergias que pueden llegar a crearse cuando los equipos “tienen sentido” y, sobre todo, se escucha a quienes son el motor.

El éxito es la suma del éxito personal de cada una de las personas que integran el sistema, la empresa. Así que busqué una disciplina que me diera los conocimientos, herramientas y habilidades que me permitiera ayudar a las personas a desarrollarse al máximo. Esto es lo que da calidad de vida, vivir en coherencia entre lo que queremos y quienes somos.  Y así llegué al Coaching. Luego quise enfocarme en ayudar a las mujeres y esto me llevó a ser mentora para mujeres que desean conocer sus talentos y tener una fuente de ingresos propia a través del emprendimiento.

¿Cómo ha sido tu evolución hasta llegar a formar “Mujer en Evolución”?

Mi vida profesional comienza tras acabar la carrera (CC Biológicas, formación que amo), porque como nos pasó a muchas de mi generación era lo que tocaba, lo que se esperaba ya que se suponía “era la llave para el éxito futuro”.

Después pasé por varias experiencias profesionales en diferentes empresas, pero hubo un momento clave en mi vida en el que preferí salirme del mercado laboral y desarrollarme de forma independiente. Ahí fui consciente de lo que es ser una Mujer en Evolución, así que fue el nombre que escogí para mi proyecto y marca personal. En el fondo, todas lo somos, las mujeres evolucionamos y lo que en un momento de la vida es importante y hace de incentivo, en otro ya deja de ser prioridad, o incluso, lo sacamos de nuestra vida. 

¿Cuál es tu experiencia personal en emprendimiento y crecimiento personal?

Mi visión del emprendimiento es que es una de las experiencias que mayor crecimiento personal te aporta (junto con la maternidad).

Te muestra muchas partes de ti que son invisibles en otras circunstancias: miedos, creencias, expectativas de vida, concepto de éxito personal, … Y además te enseña dónde está tu área de genialidad, tus talentos, la confianza, la relación con otras personas…

Tu emprendimiento eres tú. Y tu negocio crecerá lo que te “permitas” expandirte. Por eso es importante trabajar en conocernos, reconocer cómo es nuestra mentalidad, nuestro autoconcepto, porque luego tardamos en llegar a donde queremos por todas las piedras que nos ponemos a nosotras mismas (sumado a las sociales y culturales, por supuesto). Digamos que también tenemos nuestro propio “techo de cristal” interno y eso, hay que trabajarlo porque nos provoca mucho desgaste y frustraciones.

¿Cuál es la clave para que una mujer tenga éxito como emprendedora?

  1. Siguiendo con lo dicho más arriba: conocerte e identificar tus propias creencias limitantes, tu techo de cristal.
  2. Trabajar la seguridad en ti misma. Vas a necesitar confiar mucho en ti, en las decisiones que tomes, en el valor de tu trabajo.
  3. Buscar propia red de apoyo. Unirte a otras mujeres emprendedoras y empresarias. #STOPSuperWoman, eso no existe. Y nos lastra mucho creer que debemos hacerlo todo por nosotras mismas o pensar que buscar ayuda es sinónimo de fracaso.
  4. Ser consciente de que el riesgo cero no existe.  Ser emprendedora y empresaria forma parte de un “juego” en el que hay riesgos, subidones, baches, es necesario ser creativa para salvar muchos obstáculos. A mí me gusta usar esta comparativa con las mujeres que trabajo: Emprender es como un videojuego, cuando has superado un nivel, pasas al siguiente y aparece una nueva pantalla que no conoces, entonces tienes que coger rápido cómo funciona para que el monstruo no te coja y consigas lo que quieres con las nuevas reglas. Desde que empiezas y das el salto hasta que tu negocio escala y crece, hay varias pantallas en medio y hay que ser paciente, el cortoplacismo no funciona (casi) nunca.
  5. Otra clave es: ¡¡Tener buena relación con el Dinero!! Es digno de estudio el pésimo concepto que tenemos las mujeres sobre ganar dinero y cobrar por nuestros servicios/productos. El dinero no te hace mala persona. Las mujeres merecemos reconocimiento remunerado por nuestro trabajo. Al mismo nivel que otros profesionales y expertos hombres.

¿Qué mujeres te inspiran a ti o pueden servir de inspiración para otras mujeres?

Muchas y de distintas profesiones o popularidad. Podría decir desde Rosa María Calaf hasta Reese Whiterspoon, ambas mujeres inteligentes, referentes y comprometidas con la sociedad. Pero para mí es importante que miremos a las miles de Mujeres Referentes que hay en cualquier pueblo, ciudad y casa. Mujeres que si se visibilizara y reconociera su trabajo por lo que aportan socialmente, tendríamos una legión de mujeres en las que mirarnos que fueron y son grandes líderes fuertes, valientes, seguras y con un legado valioso, bastante alejadas de la imagen de líder que nos han vendido siempre. Este es un gran legado que las mujeres actuales podemos dejar a las nuevas generaciones, no solo de niñas sino también de niños, que empiecen a ver a las mujeres como pilares imprescindibles para el desarrollo de la sociedad más allá de su madre o sus abuelas. Esto lo trabajo con mujeres adultas en Mujeres Referentes por Sevilla© (talleres para el autoconocimiento y visibilización del liderazgo femenino) y en un proyecto que estoy llevando a cabo con otra compañera para niñas y niños de primaria y que ha dado unos resultados excelentes.

Cuando alguien quiere crecer personalmente ¿por dónde debe empezar?

Por querer “cambiar la piel”. Para crecer un poquito de ti vas a dejar atrás. Y aquí radica gran parte del problema: renunciar a una parte de quien consideras que eres (tu identidad) cuesta mucho.

A veces llevamos etiquetas desde siempre con las que nos hemos identificado, o incluso la imagen que tienen de nosotras personas que nos importan, y nos cuesta romper con ella. Nos da miedo. Pero es precioso crecer y soltar quien ya no somos, o nunca fuimos realmente, experimentar y vivir de forma coherente con cómo nos sentimos en este momento de nuestra vida. Esto es Mujer en Evolución.

Para crecer profesionalmente, ¿Qué es lo más importante?

Varias cosas. La primera, creer que lo mereces. Esta parte es fundamental, probablemente la que más. Voy a poner un ejemplo: Las mujeres tan solo se presentan como candidatas a un puesto de trabajo en caso de estar seguras de que cumplen el 100% de los requisitos, mientras que los hombres lo harían sabiendo que cumplen únicamente el 60%. Es un claro ejemplo de nuestra autopercepción y de lo que creemos que merecemos. Nos cuestionamos y ponemos en duda nuestro valor.

Otra clave importante es ser consciente de que tenemos límites y es imprescindible tener equipo. Si quieres avanzar y enfocarte en algo, habrá otras cosas que no podrás hacer y tendrán que realizarlas otras personas. Hablo de equipo en el trabajo o dentro de tu propia familia.

La energía y el foco no puede estar en varios frentes, es necesario, aunque sea por un tiempo determinado, priorizar y posponer otras tareas. Se sabe que las carreras profesionales de nuestros compañeros masculinos han podido desarrollarse precisamente porque tenían otras personas en las que delegar y ponían su tiempo a disposición de su propia carrera profesional. 

Creo que la vida es equilibrio y que es deseable que todas las personas cuenten con ese momento de desarrollo. Hoy por ti, mañana por mí. Y es importante ser consciente que el merecimiento es de todas y todos, es lo que te vas a llevar cuando pases al otro lado: sentir que tu vida ha merecido las penas y las alegrías y que hiciste lo que te hizo ser mejor persona y vivir lo mejor posible, por ti y por los demás.