Entrevista a Miguel Rus, presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla

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Presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) entiende que su labor y compromiso es la recuperación de la confianza en las organizaciones empresariales. Siete años lleva en el cargo y está rodeado de un buen equipo de trabajo que entiende perfectamente su labor, tal y como él dice “somos empresarios”

¿Cuándo y por qué nace la CES?

En marzo de 1977 un grupo de empresarios, con visión de futuro, iniciaron los primeros contactos para crear la Confederación Empresarial Sevillana y fue, en ese mismo año, cuando se registraron nuestros Estatutos, en pleno período de la Transición política. En aquella época, los empresarios venían de una cultura asociativa estatal, instaurada (lo que dio en llamarse el sindicato vertical). Pero entonces, se imponía un nuevo rumbo en España y fuimos de los primeros colectivos en asumir esa libertad de asociación que se nos daba y entender la unión empresarial con una mentalidad distinta. Nos encontrábamos con una provincia enorme, mal vertebrada, con carencias alarmantes en infraestructuras, con una clase empresarial dispersa, tanto en la ubicación como en su forma de entender la realidad. Hoy, podemos asegurar que nuestra Confederación es un ejemplo de integración territorial, en donde están representados, y se defienden por igual, los intereses e inquietudes de los empresarios de la  provincia y de la capital. Nunca hemos tenido ataduras políticas y no nos hemos plegado a intereses ocultos. Hemos sido capaces de defender, en todo momento, lo que creíamos más justo para los intereses de los empresarios, de pregonar las deficiencias de nuestra tierra y de luchar por conseguir las mejores condiciones para desarrollar la actividad empresarial.

¿Qué beneficios ofrece a sus asociados y a sus organizaciones?

En primer lugar, nuestra fortaleza como organización provincial que nos permite tener hilo directo e influencia ante las distintas administraciones e instituciones, para hacer llegar nuestras reivindicaciones y negociar mejoras en todos los terrenos, ya sea el fiscal, el laboral, etc. En nuestras organizaciones somos conscientes de las carencias que aún arrastramos y, por ello, redoblamos nuestros esfuerzos para que el empresario cuente con un respaldo efectivo y un asesoramiento profesionalizado en temas que le afectan directamente. Debemos tomar conciencia de que Sevilla necesita más empresarios y que nuestras empresas tengan mayor dimensión, como medio de mantenernos competitivos en el mercado actual.  Promover el desarrollo empresarial, apoyar iniciativas a través del impulso de nuevas ideas y nuevos proyectos, informar y asesorar sobre tendencias de futuro, cómo seguir activos en un mercado tan competitivo como el actual, etc. son algunos de los objetivos sobre los que trabajamos y a los que dedicamos grandes esfuerzos Como CES prestamos una serie de servicios de asesoramiento y apoyo en temas que van desde la negociación colectiva y todo lo relacionado con lo jurídico, laboral y la prevención de riesgos laborales, hasta cómo constituir una empresa, pasando nuevas tecnologías, comunicación e imagen, asuntos en materia económica, todo tipo de legislación o la promoción de la RSE en la empresas sevillanas.

¿Cuáles son los objetivos por los que trabaja la CES?

Nuestros Estatutos son muy claros al respecto, la CES es la organización que representa y defiende los intereses del empresariado de Sevilla ante todas las instancias administrativas y sociales. Somos una organización que, al igual que la CEA a nivel autonómico y la CEOE a nivel nacional, abogamos por la libertad de empresa, colaboramos en el desarrollo económico y el progreso social de nuestra provincia, prestamos los servicios que precisen las empresas en colaboración con sus organizaciones territoriales o sectoriales y defendemos a la empresa sevillana en cuantos problemas les afecte sectorial o territorialmente.

¿Quiénes y cómo se pueden asociar? (de manera independiente o a través de las organizaciones)

Forman parte de nuestra Confederación tanto asociaciones de empresarios de sector, como territoriales (representantes de los municipios de Sevilla). Del mismo modo, se pueden afiliar directamente las empresas, sin tener en cuenta su tamaño. Todas nuestras asociaciones cuentan con representantes, con voz y voto, en nuestra Asamblea General y en la Junta Directiva.

¿Cuáles son las líneas de trabajo o nuevos proyectos en los que está inmersa la CES?

Sin duda, los retos de futuro y los cambios que se vienen produciendo en el mercado, unido a la introducción de las nuevas tecnologías, están focalizando gran parte de nuestras actividades. Los empresarios necesitan conocer a qué nos enfrentamos y cómo debemos actuar a la hora de mantenernos, como empresa, ante las grandes dificultades y nuevas tendencias de una sociedad muy exigente como la actual. Además, hay una nueva percepción de cómo hacer empresa y cómo llegar al consumidor, para lo cual estamos volcando gran parte de nuestros esfuerzos en la responsabilidad social empresarial y cómo es necesario ver como un valor añadido para la empresa, el comprometerse con una nueva forma de gestión. En los próximos días, convocaremos lo que, hemos dado en llamar, Plataforma de la Sociedad Civil Sevillana con la que queremos reivindicar el olvido en el que está sumida nuestra provincia, en materia de inversiones en infraestructuras. Pretendemos que este movimiento sea representativo de todos y en él no tendrán cabida los políticos

Y por último, ¿qué supone para Miguel Rus ser representante de gran parte del empresariado sevillano?

Es un compromiso que asumí hace siete años con el objetivo de recuperar la confianza en las organizaciones empresariales. Desde un principio, como dije el día de mi toma de posesión, no  he concebido la CES como una organización presidencialista. No entiendo las asociaciones empresariales de arriba a abajo, sino precisamente al revés: desde abajo hacia arriba. Mi forma de dirigir ha consistido en delegar y buscar la máxima cooperación. No en concentrar el poder o la capacidad de decisión, sino precisamente lo contrario: confiar en el  equipo y delegar responsabilidades. Trabajamos por una CES más potente y, sobre todo, con más capacidad de ayudar eficazmente a las empresas. Para lograrlo, no conozco otra fórmula que la de trabajar, mucho y duro. Todos los que estamos al frente de la CES somos empresarios, lo que nos otorga una especial sensibilidad y capacidad para comprender las preocupaciones y legítimas aspiraciones de nuestro colectivo.

No quiero terminar esta entrevista sin lanzar un mensaje de agradecimiento a los miles de empresarios anónimos que cada día se esfuerzan por seguir adelante con ilusión, pese a las dificultades, y ser capaces de  mantener ese espíritu luchador y de compromiso social.