Entrevista a Manuel Barea

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Grupo Barea se encuentra en su 80 aniversario de los cuales 63 años lleva Manuel Barea inmerso en él. Este grupo se encuentra en su tercera generación, Don Manuel Barea Ginés, su fundador, supo inculcarle a su hijo Manuel, y éste a sus sucesores, humildad, cercanía, humanidad y considerar a sus colaboradores como parte de su familia. Son cualidades de lo que denomina el “gen Barea”. 

¿Cuál es su secreto para que a día de hoy siga acudiendo a su empresa?

Llevo en ella 63 años pero desde que era muy joven sabía que donde quería encauzar mi vida era en la empresa, junto a mi padre, posiblemente lo llevaba impreso en los genes porque tanto por el lado de mi padre como por el de mi madre todos mis antepasados habían desarrollado su vida en el comercio.

En vacaciones de mis estudios, ya intentaba ayudar a mi padre a la altura de mis posibilidades en funciones menores. También cuando me faltó mi padre eché mucho de menos sus consejos y su apoyo, por tanto intento a los miembros de la tercera generación transmitirles mi experiencia y ayudarles a sostener el timón, y mucho más en tiempos revueltos como los actuales.

Grupo Barea está en tercera generación en la actualidad y ya la cuarta asoma en lontananza.

Cash Barea es una empresa familiar, donde la tercera generación está al frente de ella. Según tengo entendido, usted les ha inculcado el gen Barea ¿qué significa eso?

En primer lugar el posible generador de dicho gen radica en mi padre y le aseguro que en la tercera generación hay presencia del mismo en varios componentes. En una entrevista que se hizo a mi padre en ABC, él declaraba que una de sus peculiaridades consistía en sacarle al día 25 horas, otra puede ser la humanidad, la cercanía , la humildad y el considerar a nuestros colaboradores como parte de la familia y conocer de primera mano sus problemas y ofrecer la ayuda necesaria para intentar resorberlos, tenemos empleados en tercera generación y ostentamos el orgullo de su jubilación en la empresa después de muchos años de desarrollar su vida laboral en la misma.

¿Cómo se consigue pasar de una pequeña tienda en la calle Imagen donde su padre vendía sal y azafrán allá por el año 41, a lo que es hoy en día el gigante de Cash Barea?

El secreto es sacrificio, honradez comercial, el haber colaborado estrechamente con nuestros clientes, el haber revertido todos nuestros beneficios dentro de la empresa, el haber conseguido la confianza de la banca para el desarrollo de nuestros proyectos, el haber creado el equipo humano necesario para desarrollar nuestra filosofía comercial, el saber que una empresa vale lo que valen sus hombres, y trabajar con ellos unidos en el mismo tajo. 

Son varias crisis económicas que ha vivido a lo largo de sus años. Por su experiencia, ¿cómo ve la actual?

Claro que hemos conocido varias crisis económicas, por mentar las últimas, la del 1993, la de 2008 y la actual que es la más profunda y a la que usted refiere como la más significativa. La estamos padeciendo  y al mezclarse con la pandemia la hace más virulenta y peligrosa. Le diré que no homos hecho ningún Erte ni Ere, hemos aguantado a  la plantilla a pulmón.

Como tenemos mucho componente de Hostelería en nuestro desarrollo comercial, estamos haciendo el vía crucis con ellos y sirviendo de cirineo en muchas ocasiones, pero gracias a la diversificación en muchas facetas incluida la exportación, aguantamos el tipo con la ayuda de nuestros empleados y vamos hacia adelante con tesón , con optimismo moderado y con nuestras reservas ya que tenemos todas nuestras inversiones liberadas y sin compromisos económicos importantes, aunque si tenemos proyectos a desarrollar.

Por la crisis de 2008 y por no despedir a nadie, le otorgaron la medalla de oro de Andalucía ¿Qué supuso ese reconocimiento para usted al igual que la medalla de Sevilla?

En esta pregunta me da rubor la contestación, es verdad que tengo la posesión de ambas medallas y me siento muy honrado por ello, y también es verdad que una de las razones para dicha concesión ha sido no despedir a ningún empleado por dicha crisis, pero para nosotros el tener que prescindir de alguien según que motivo nos produce mucha tristeza, puede que sea romanticismo pero es una realidad.  

¿Qué le impulsa a levantarse día a día en el terreno laboral?

Es la responsabilidad llevada a un grado extremo, el poder ayudar a mis hijos y  mis sobrinos, que para mí son unos hijos más y la gran sintonía con mi hermana que somos los componentes de la segunda generación y porque no decirlo, estoy enamorado de mi trabajo. Seré un bicho raro pero me gusta trabajar.

¿Ha sentido alguna vez la soledad del empresario? y si la ha sentido, ¿cómo la afronta?

Como ahora se dice, del corredor de Fondo. Hay veces que hay que tomar decisiones en el cuarto de pensar, pero en mi caso lo hago colegiadamente, o bien con mi consejo, tanto familiar como comercial o bien con la guardia pretoriana de mis empleados colaboradores más cercanos y que ostentan responsabilidades.

¿Qué valores cree que debe de tener un buen empresario?

Sobre los valores no me gusta erigirme en oráculo sobre mis colegas, yo lo único que puedo llegar a declarar es que con los principios inculcados por mi progenitor y siguiendo los decálogos declarados en esta entrevista, nuestro grupo ha sabido hacerse un hueco en el panorama comercial de nuestra Andalucía y de nuestro país. 

Son muchos trabajadores con los que cuenta su empresa y cada uno tendrá su historia personal ¿Se puede considerar el padre de ellos, es decir, Cash Barea es una gran familia?

Lógicamente en 80 años de andadura han desfilado por la misma muchos, le diré que casi todos los jubilados y sus familias siguen viniendo a comprar al cash, pues tienen condiciones especiales instauradas por mi padre  y que yo sigo respetando, a recoger su regalo de navidad que seguimos respetando al conyugue aunque haya fallecido el titular y siguen viniendo a la empresa con asiduidad, con eso ya está contestada la pregunta.  

Y por último, como presidente de FEICASE ¿qué consejos o recomendaciones puede dar al comercio minorista?

Les diría que no decaigan, que gracias a Dios la Alimentación no ha sido de las más perjudicadas de esta crisis, igual que ha salido China de la misma según las últimas noticias, y que los que queden saldrán más reforzados, que FEICASE les puede, y de hecho lo hace, ayudar en sus múltiples problemas del día a día gracias a la profesionalidad de Federico de la Torre.