Entrevista a Juan Monllor

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Este joven empresario tuvo bien claro, desde su adolescencia que el mundo empresarial era lo suyo. Se considera una persona elocuente y estoica con sus emociones, aunque cuando la situación lo requiere le pone corazón como al trabajo que realiza día a día. Considera que el mundo puede tener cambios significativos mediante una buena educación, una sonrisa, pasión y gente que crea en lo mismo que uno mismo

 

Juan, ¿cuándo decidiste dar el salto al mundo empresarial?

Decidí dar el salto con 24 años. Abandoné mi tierra natal para probar suerte en Las Palmas de Gran Canaria. Allí tuve mi primera experiencia empresarial real y descubrí lo que podríamos decir que son las luces y las sombras de lo que es ser un empresario. Estuve unos dos años en la isla hasta que conocí a Pedro Martínez, el cual me terminó de convencer de volver a Sevilla para volcarme en el proyecto de Sycket el cual estaba naciendo en aquella época. 

¿Tienes algún modelo de empresa a seguir?

No tengo ninguna empresa referente aunque sí una filosofía que comparten muchas. Me gustan las empresas que consiguen hacer sentir a sus empleados que están dentro del barco. Considero que un trabajador está otorgando sus mejores años en un proyecto empresarial y que no solo es a través del sueldo con lo que se paga eso. Creo en las empresas que van con sus trabajadores como si fueran parte de la misma tienden a llegar más lejos. Estamos en un mundo donde no vale con lo mínimo. Si quieres destacar lo que tienes que ofrecer tiene que ser sensacional y la única manera que conozco es con un equipo que vaya contigo al 100%. El desarrollo del trabajador dentro de la compañía es fundamental para lograr dicho propósito. Voy con todas las empresas que interioricen dicho principio y velen por sus empleados. 

¿Cuándo creaste tu start-up preveías que pudiera crecer tanto en tan poco tiempo?

La verdad es que sí lo esperaba. Siempre he tenido mucha confianza en nuestras capacidades y en nuestro proyecto. Creo que hay mercados que llevan décadas sin renovarse y esto me pareció tan importante y a la vez que estaba tan descuidado que no podía dejar de pensar que había una oportunidad enorme y que estaba para nosotros. Era en ese momento o nunca. Decidimos saltar a lo grande. Sin medias tintas y confiando que todo iría bien y que tendría sentido a lo largo que íbamos caminando.

¿Cuál es tu método de trabajo o mejor dicho, qué hace diferente a Sycket Technologies de otras start up? ¿Y a otras empresas del sector?

Muchas cosas. A día de hoy hay una tendencia que no comparto en el mundo de las startup. Casi todos esos círculos giran alrededor de conceptos que yo particularmente no concibo en los inicios de cualquier empresa. Siento que se basan en los números hasta rozar la obsesión. Que si inversiones, fases seed, que si productos mínimos viables, kpis, costes fijos y variables, validaciones por fases, etc…

Son cosas que están muy bien y evidentemente tienen su utilidad en su correspondiente contexto pero nunca han ido en nuestra línea principal del negocio. Nosotros somos personas mucho más sencillas que nos hemos centrado en crear el mejor producto que era posible y comunicarlo con todas nuestras fuerzas. No creo que se pueda entrar en un mercado como este con el pensamiento de ser lo más apetecible posible para un posible grupo de inversores y que entren a resolverte la vida. Veo mucha contaminación en todos los círculos habituales de las startups y estar fuera de ellos es algo que nos ha fortalecido y nos ha hecho tener los pies en la tierra y tener las ideas muy claras desde el principio.

Por tanto, concluyendo la pregunta, lo que hace diferente a Sycket de otras empresas del sector es nuestra capacidad para llevar adelante una filosofía de atención al detalle y respeto máximo a nuestro cliente hasta el punto que sea el eje central de nuestros procesos estratégicos. Confiamos en que si somos los mejores en esos puntos, todo lo demás termina llegando.

Turbopos es un producto enfocado a la hostelería y al retail. En estos duros momentos por los que están pasando ¿Qué puede ofrecerle Turbopos?

Turbopos es el TPV para hostelería más avanzado del país. Esta afirmación no solo viene porque el programa sea maravilloso o muy fácil de utilizar, que lo es. Viene por todo lo que hay detrás. Es difícil encontrar empresas que compitan con nosotros con el nivel de atención al detalle que le damos a nuestros clientes. Estamos disponibles todos los días del año tanto para ofrecer mantenimiento telemático como presencial. El cliente siempre es lo primero y si de veras queremos que nuestro sistema sea la piedra angular de su negocio tenemos que ser los primeros que estamos ahí dándolo todo por y para ellos. 

En pocas palabras, lo que le ofrece Turbopos a un empresario es la tranquilidad de tener un respaldo garantizado todos los días del año y toda la innovación tecnológica que en 2020 debe servir al negocio, haciéndolo mucho más rentable y eficaz. 

¿Tienes ya puesto en marcha algún proyecto nuevo?

Si. Actualmente estamos preparando el lanzamiento de Vipper, una app de pedidos en mesa y a domicilio para competir con Just Eat, Glovo, Uber, etc… 

Estamos preparando un gran lanzamiento y estamos muy ilusionados con ello. Al estar tan en contacto con el hostelero puede que hayamos comprendido algunas claves que nos van a ayudar a ser tremendamente competitivos en este área. Estoy muy emocionado por desvelar más pero debería contenerme un poco para no estropear la campaña que estamos preparando. 

Y por último, ¿cómo ves de importante el poder tener contacto con otros empresarios ya no solo para el crecimiento empresarial, sino también el personal?

Lo veo bastante importante. No hubiéramos llegado donde estamos si no hubiera sido por ellos. A veces como mentores y referentes, otras veces como competidores y otras veces incluso como antagonistas. El mundo empresarial es un mundo fascinante donde te encuentras todo tipo de personas y de prácticas. Algunas más honestas que otras. Nos ha ayudado conocer personalmente a los empresarios a los que nos encantaría parecernos cada día más como a los que no. A veces es importante conocer en quien no te quieres convertir para no perder el norte y no sucumbir en los momentos más difíciles.