“Endorfina, qué bonito nombre tienes”

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Por Daniel Rodríguez, Director Sport ON

Vivimos en una sociedad donde el tiempo nos empuja a correr y el exceso de obligaciones nos motiva a no disfrutar de momentos, que como el tiempo,nunca más volverán. Es bien sabido que el famoso estrés convive con nosotros día a día, y con el paso del tiempo, más aún, pero hay un médicamento que no requiere de receta y no presenta  incordio algunos para nuestros bolsillos, responde al nombre de ENDORFINA y la segrega nuestro encéfalo.

¿Y cómo ponemos a funcionar la producción de endorfinas? La respuesta es: con el EJERCICIO FÍSICO. Con éste somos capaces de, fisiológicamente hablando, convertir días oscuros en días claros e incluso prevenir de algo tan peligroso como el síndrome metabólico, el cual hablaremos más adelante. Por ello, el ejercicio físico no es solo un medio para conseguir un fin estético, sino el medio de transporte hacia nuestro bienestar.