El Galli de Morón: “Yo en vez de coger una pelota de niño cogía una guitarra para disfrutar”

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David Sánchez, más conocido como el Galli de Morón comenzó en el flamenco muy joven. A los 16 años ya había firmado un contrato para actuar en Alemania. Desde pequeño siente pasión por el flamenco, asegura que de niño prefería jugar con su guitarra en vez de con una pelota. Ha actuado en lugares tan importantes como la Bienal de Flamenco de Sevilla y junto a artistas reconocidos como Miguel Poveda, Cristina Hoyos, Paco de Lucía o Raimundo Amador. Ahora está grabando su primer disco, del que pronto sabremos más…

Naciste en Barcelona pero a los 10 años te volviste a Sevilla ¿no es así?

Así es. Yo soy parte de esa inmigración de tantos andaluces que viajaron hasta Cataluña.

¿Cómo surge tu afición al flamenco? ¿Era tradición familiar?

Yo no vengo de familia de artistas, digamos consagrados o conocidos. Aunque sí que en mi casa siempre se ha escuchado flamenco. Mi padre es una persona con mucha afición al cante. Se criaron en un barrio muy flamenco en la Plaza San Miguel en Morón, por donde pasaron muchos artistas. Mi padre se fue a Barcelona a trabajar y allí presidió la peña flamenca andaluza Gente del Pueblo durante muchos años. Yo desde niño me he criado durmiendo entre dos sillas escuchando cante. En Barcelona había mucha afición y eso se me quedó impregnado. Cuando regresé a Morón, donde hay un flamenco auténtico y natural, y fue cuando realmente conocí el flamenco puro.

¿Cómo iniciaste tu carrera?

Yo empecé de niño haciendo fiestas, verbenas, en agrupaciones de Carnaval, en fiestas particulares… Ahí comencé a dar un paso hacia los tablaos y los teatros y comencé a formarme. Yo en vez de coger una pelota de niño cogía una guitarra para disfrutar.

Tienes una prestigiosa carrera musical, has tocado en lugares importantes como la Bienal de Sevilla. ¿Qué se siente al tocar en uno de los escenarios más notorio de tu tierra?

Es una satisfacción y responsabilidad muy grande también. Gracias a mi bendito trabajo he podido participar en muchos festivales, pero la Bienal y Sevilla siempre te causa mucho respeto.

Sin embargo, tu profesión te ha llevado a lugares tan lejanos como Japón, ¿no es así? ¿Nos puedes contar un poco esta experiencia?

En Japón he pasado mucho tiempo. Llevo muchos años yendo para allá porque hay mucha demanda.

Si no me equivoco, tu carrera musical te hace pasar mucho tiempo fuera de casa, ¿cómo llevas esto?

Esto es complicado. Cada día es cierto que uno está más cansado. Al principio me gustaba mucho viajar: con 16 años me fui a Alemania. Pero con el paso de los años, quizá, me estoy acomodando un poco, aunque viajar es cultura y eso siempre es de agradecer. A veces me da pena no poder visitar y disfrutar los lugares y personas porque vamos con muy poco tiempo-

También has compartido escenario con rostros conocidos como Miguel Poveda, Cristina Hoyos, Paco de Lucía o Raimundo Amador. ¿Con qué te quedas de estas experiencias?

Que cada día le agradezco a estos artistas y a otros más lo naturales que son. Son sensaciones especiales y muy bonitas. He aprendido mucho de ellos de su maestría y de su naturalidad. Dicen que cuando más grandes son más sencillos son y en este caso es cierto.

¿Qué proyectos tienes ahora entre manos?

Pues hay varios trabajos: tablaos en Sevilla, giras, recitales, grabaciones, entre ellas un disco en directo con un guitarrista que será una sorpresa muy bonita… y mi primer trabajo discográfico, para el que acabo de grabar una bulería muy especial con Juan de Juan.

¿Dónde podemos verte próximamente?

Pues próximamente en Japón, volvemos dos años después de la pandemia y vamos con muchas ganas.