El Festival de Sevilla apuesta por la cultura como uno de los motores de la reactivación económica

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La 17ª edición del Festival de Cine de Sevilla se celebrará del 6 al 14 de noviembre. Durante estos días nuestra ciudad mostrará lo mejor del cine europeo y se convertirá en un lugar de encuentro para los creadores, la industria y el público. Pese a la complicada situación, Sevilla apuesta por el cine en salas y su vocación de servicio a cineastas y espectadores. Esta decisión ayudará a mantener un centenar de empleos directos y parece que multiplicará el impacto económico en la ciudad.  

El festival mantiene íntegra la dotación económica global de 150.000€ en premios y su papel fundamental como motor de estrenos y distribución de largometrajes europeos en nuestro país. En 2020, introduce tres nuevas categorías en su palmarés, dos de ellas destinadas directamente a los creadores y una tercera a producciones andaluzas, dotadas con 5.000€ cada una.  El delegado del área de Hábitat Urbano, Turismo y Cultura, Antonio Muñoz, ha declarado que “en un momento como éste, desde el Ayuntamiento de Sevilla tenemos claro que la cultura debe ser uno de los motores de la reactivación económica, de ella dependen puestos de trabajo que demandan profesionales cualificados, genera un entorno de empresas vinculadas y, sobre todo, potencia la imagen de ciudad abierta al futuro y a la diversidad sin la que no se entiende la sociedad del siglo XXI”.

Esta edición contará con un total de 15 secciones y en la Sección Oficial participarán cineastas de la trayectoria de Gianfranco Rosi, Malgorzata Szumowska, Cristi Puiu, Jasmila Žbanić, Francis Lee o Andrey Konchalovskiy, Christian Petzold, Abel Ferrara y Luis López Carrasco. Además, la programación ofrece 17 producciones que muestran la diversidad cultural europea con un cine potente, comprometido y relevante. Algunos títulos a competición llegan premiados en Venecia o Berlín y cuatro de ellos vienen avalados por la Cannes Label, la etiqueta de un certamen que la pandemia impidió celebrar y que también lucen este año otros cuatro largometrajes de otras secciones del Festival de Sevilla.

Como proyecto del Ayuntamiento de Sevilla a través de su Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) esta edición se presenta como la más compleja. Por ello desde las instituciones organizadoras quieren “poner en valor la cultura cinematográfica, apostando decididamente por las salas de cine y con todas las garantías de prevención sanitaria para espectadores e invitados, en un momento particularmente difícil para la industria”. La organización “ha trabajado en estrecha relación con otros certámenes de carácter nacional e internacional para aunar esfuerzos, criterios y protocolos de actuación. Con los de Málaga y Huelva creó la coordinadora PROFESTIVALES21 y con los de San Sebastián y Valladolid mantiene una permanente colaboración técnica, así como con los que integran la red europea MIOB (Moving Images – Open Borders)”.

Una de las secciones más populares es Panorama Andaluz, donde se recoge una selección de largometrajes realizados durante el último año en Andalucía con la participación de productoras andaluzas. Este espacio pretende impulsar lo local dentro de un contexto internacional, convirtiéndose en una amplia ventana para trabajos que de otra manera tendrían una visibilidad limitada. Esta sección volverá a tomar el pulso a la producción cinematográfica hecha en Andalucía con una selección de doce largometrajes. 10 de estas cintas han sido estrenos absolutos en salas, y diecinueve cortos. Un total de 31 producciones en las que brillan los temas sociales, el espíritu crítico y los grandes referentes de la cultura andaluza. El compromiso del festival con el audiovisual andaluz se potencia a partir de este año con el Premio a la Mejor película, dotado con 5.000 euros, por el que competirán los doce largometrajes programados en esta sección.

Por otro lado, el cine español más audaz, innovador y combativo volverá a ser protagonista en la 17 edición del Festival. Serán 15 películas que reunirán a nombres con la trayectoria de Luis López Carrasco, Margarita Ledo, Kíkol Grau o Gonzalo García Pelayo y Pedro G. Romero, y que darán la alternativa a autores noveles que debutarán en Sevilla, como Guillermo Benet o Salka Tiziana.

Otra novedad es que el Festival estrenará a nivel mundial una de las cintas más esperadas: el documental sobre Billy El Niño, escrito y dirigido por Max Lemcke.  La película nace gracias a la colaboración de más de 1.300 mecenas que participaron en una campaña de crowdfunding y nos lleva a la España de finales de los años 60 y la década de los 70 para retratar a uno de los más relevantes brazos armados del franquismo: Antonio González Pacheco, temido inspector de policía de la Brigada Político Social, conocido por el alias de ‘Billy, el Niño’ y que falleció hace unos meses sin haber sido juzgado pese a las querellas criminales de algunas de sus víctimas.

Por último, es importante destacar que este año el Festival rendirá  homenaje a un referente cinematográfico y de la no ficción. Una persona que no es todo lo conocida que debería debido a su lucidez y compromiso como cineasta: Cecilia Mangini (Mola di Bari, 1927). Se trata de la primera mujer que creó documentales en Italia en plena posguerra y que a sus 93 años continúa en activo. En esta edición se reconocerá el talento de esta maravillosa creadora con un ciclo que incluirá dos programas con una docena de cortometrajes y el estreno de su última película Due scatole dimenticate (2020).

Asimismo, habrá una exposición de su obra fotográfica en España, una muestra con algunas de las más bellas imágenes de una Italia en ruinas que se reconstruía tras la guerra y la muerte de Mussolini, así como otras instantáneas fruto de una fértil y nunca acomodaticia trayectoria profesional, entre las que se incluyen retratos de gigantes del cine como Fellini, Pasolini o Chaplin.