El euro, ¿se vuelve digital?

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Por Fernando Molina, CEO de NUBEADO – Expertos en tecnologías web.

En artículos anteriores, he traído a esta sección de tecnología y empresa, información sobre diferentes monedas y mecanismos de pagos digitales como Libra de Facebook, Google Cache, Whatsapp Payments e incluso he hablado de tecnología que subyace a todos estos proyectos como es el Blockchain; pero en el artículo de hoy, voy a hablar de la primera moneda de curso legal, que tiene un proyecto para volverse digital y no es otra que una de las monedas más importantes del planeta: El Euro.

Y es que la Unión Europea ha iniciado un proyecto para la creación del euro digital, un ambicioso proyecto que se extenderá hasta el año 2026 y que ya ha recibido la aprobación del Banco Central Europeo para comenzar con los estudios preliminares que permitan su desarrollo. 

Este proceso, dio comienzo en octubre de 2020, cuando el BCE mostró su predisposición a estudiar la viabilidad de este proyecto; para lo que se unió a la Comisión Europea con el objetivo de analizar los posibles problemas y/o inconvenientes que pudieran surgir de este nuevo un euro digital. 

En los trabajos de análisis realizados, se llevaron a cabo diferentes experimentos centrados en cuatro aspectos principales: privacidad y antiblanqueo, certificación, límite de la cantidad de euro digital en circulación y acceso al euro digital en zonas sin internet. Tras este análisis, ambos organismos concluyeron que no había obstáculos técnicos, por lo que se dio luz verde para comenzar el estudio que permitiera su implementación futura.

Hasta el momento, la información que ha trascendido respecto a esta nueva moneda digital es muy somera, pero lo que sí sabemos es que tendría el mismo reconocimiento que el euro actual, que sería accesible a través de monederos virtuales y permitiría por tanto, realizar todo tipo de transacciones. Por otra parte, el Banco Central Europeo ya se ha apresurado a aclarar que esta nueva moneda serviría para complementar al dinero en efectivo, pero en ningún caso tendría la función de reemplazarlo. Del mismo modo, aclaró que este euro digital contaría con las recomendaciones de intermediarios y comerciantes, y su aprobación final dependería directamente del Parlamento Europeo.

Dado que es el Banco Central Europeo quien es el responsable de la gestión política monetaria en la zona euro, será también quien tenga la función del diseño y desarrollo de esta nueva moneda digital, cuya creación tiene como objetivo, proteger la soberanía monetaria europea frente a la propagación de una moneda digital china, y frente al uso de una herramienta de pago digital privada como puede ser Libra de Facebook.

Uno de los puntos que el BCE tiene previsto abordar a la hora de diseñar este posible Euro digital es el impacto medioambiental de su infraestructura. Y es que hay que tener en cuenta, que esta deberá abarcar una ingente cantidad de transacciones y el sistema de pagos deberá ser suficientemente capaz. Para esta tarea, apuntan a que será el Eurosystem TARGET Instant Payment Settlement (TIPS); un sistema que permite procesar más de 40.000 transacciones por segundo, el responsable para esta tarea y quien, según los estudios previos realizados, utiliza una energía insignificante en comparación con el consumo de energía de criptoactivos como bitcoin.

Pero, ¿Qué diferencia a este nuevo euro digital de una criptomoneda?

La respuesta a grandes rasgos y sin entrar en complejos detalles técnicos, es que mientras las criptomonedas se basan en protocolos descentralizados, este nuevo euro digital sería un sistema cuya base es el Banco Central Europeo; aunque conviene aclarar, que es muy probable que las arquitecturas que se usen en la implementación de esta moneda, cuenten con la combinación de elementos centralizados y descentralizados. De hecho, el propio Banco Central Europeo lo define del siguiente modo:

“Los criptoactivos son fundamentalmente diferentes del dinero del banco central: sus precios suelen ser volátiles, lo que dificulta su uso como medio de pago o unidades de cuenta, y no hay ninguna institución pública que los respalde. Las personas que usan un euro digital podrían tener el mismo nivel de confianza que con efectivo, ya que ambos estarían respaldados por un banco central”.

Lo que parece claro es que el salto a la moneda digital por parte de grandes bancos centrales, es un camino que más pronto que tarde tendrán que recorrer, y ha sido el Banco Central Europeo el primero en sondearlo y será en 2023, una vez concluidos todos los estudios y análisis, cuando se tomará la decisión de final sobre su implantación, funcionamiento y regulación en el mercado.