Diferencia entre oportunista y profesional

Esta imagen se debería corregir bajo una correcta titulación y formación básica para poder dedicarse a ser inmobiliario

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Por Antonio Manuel Álvarez,
Director Gerente de Grupo Vivit

¿QUIERES VENDER UNA PROPIEDAD? Estamos viviendo un crecimiento en todos los sectores en general siendo el inmobiliario de los más destacados, por sus márgenes
de beneficios. Esto provoca el interés de «oportunistas« que se quieren aprovechar del incremento de ventas de los últimos años apuntándose al carro de la especulación.

La elección de un gestor inmobiliario es muy importante para tener una tramitación correcta con pocos dolores de cabeza, ya que la falta de conocimiento y profesionalidad pueden conllevar costos, tiempo y trámites innecesarios. Muchos de estos «oportunistas´´ que tuvieron otros oficios en años pasados cuando el mercado estuvo en declive o simplemente quieren apuntarse a un nuevo proyecto empresarial en alza, se incorporan al sector con una falta de conocimiento actualizado y poca formación, montando oficinas inmobiliarias sin control. La causa de este descontrol de oficinas inmobiliarias provoca que más de un cliente salgan decepcionados dándole mala reputación y causando rechazo a los inmobiliarios.

En otros países como Estados Unidos existe la figura del inmobiliario como una profesión reconocida y respetada, sin embargo en España parece que somos  «corredores´´ que vamos al trato para ganarnos un dinero fácil. Esta imagen se debería corregir bajo una correcta titulación y formación básica para poder dedicarse a ser inmobiliario.

Un asesor inmobiliario debe saber:

-Conocimiento de mercado.
-Las partes que se compone una nota simple, y entenderla.
-Trámites de viviendas de protección oficial (VPO)
-Atención al público.
-Controlar e informar de todos Propietarios los gastos de una venta como plusvalía, notaria etc.
-Organización de visitas a los inmuebles (hora, sitio, información completa del inmueble).
-Gestionar Herencias e inmatriculaciones.
-Base de asesoramiento financiero.
-Control de Catastro.
-Asesoramiento fiscal.
-Gastos que conlleva una compra.
-Preparar documentación de expedientes.
-Como y que necesita una obra nueva.
-Formalizar contrato de compra-venta, o propuesta.
-Facilitar toda la información y documentación necesaria en Notaria.

Esto son ejemplo básicos para saber si el inmobiliario que le atiende es el correcto para gestionar su venta, no se deje llevar por que sea «buena gente´´ porque de eso no se
come y los problemas van para los intervinientes interesados. La oficina inmobiliaria debe preocuparse por formar al equipo de trabajo tras una formación constante, ya que el conocimiento crea confianza y esto al igual más ventas.